La Universidad y el desafío del interior. María Eugenia Jung

En la última década la Universidad de la República (Udelar) incrementó de manera vertiginosa su presencia en el interior del país, abriendo nuevas sedes y aumentando su oferta académica. Esta aceleración del desarrollo universitario es fruto de una acumulación previa que sintetiza las discusiones, los debates y las propuestas ensayadas en las décadas anteriores. En este proceso largo y farragoso intervinieron tres variables: cómo fue concebido el proyecto político-institucional y académico universitario, los reclamos provenientes de las sociedades locales, de los actores políticos y de los gobiernos municipales (a su vez, atravesadas por intereses sectoriales de origen diverso) y las demandas del Estado o el gobierno de turno.

El Plan de reestructura presentado por el rector Óscar J Maggiolo en 1967 fue una iniciativa radical de transformación institucional y académica, cuyo objetivo principal era colocar a la investigación científica en asociación con la enseñanza en el centro de las actividades de la Udelar. Sin embargo, no fue innovador en relación con la política hacia el interior del país, entonces asimilada a la función de extensión de dicha institución. Tanto en su concepción como en las medidas propuestas, continuó una línea de trabajo iniciada en el rectorado de Mario A Cassinoni (1956-1962), que se resumía en la realización de las semanas universitarias del interior, los cursos de verano y la acción social mediante “Programas Locales Coordinados”.

Fuera de esta visión extensionista y en línea con los esfuerzos modernizadores, la dirigencia universitaria brindó en esta etapa un sostenido apoyo al desarrollo de un centro de investigación agropecuaria localizado en Paysandú, que formó parte de la renovación de los estudios agronómicos. Sin embargo, ambas formas de concebir a la expansión universitaria iban a contrapelo de las aspiraciones que desde la década de 1940 manifestaron variados actores locales (grupos de padres, estudiantes de secundaria, dirigentes partidarios y “fuerzas vivas”) por llevar a la Udelar a las ciudades del interior. Iniciativas como la implementación de los cursos de Derecho y Notariado de la Facultad de Derecho en Salto (1956) se concretaron gracias a la persistente movilización de estos sectores locales. Asimismo, la creación del Movimiento pro Universidad del Norte en 1968 en esa misma ciudad, alineado con las derechas partidarias y sociales y con apoyo del presidente Jorge Pacheco Areco, que impulsó la creación de una universidad alternativa a la central, fue un acicate para que la principal casa de estudios concretara acciones más decididas respecto de la descentralización universitaria.

En este período se fueron configurando dos modelos de desarrollo universitario hacia el interior: el de Paysandú y el de Salto. El primero se basó en el fomento a la Estación Experimental Mario A Cassinoni (EEMAC). El proyecto formó parte de la reestructura académica de la Facultad de Agronomía y contó con el apoyo del rector Cassinoni y del Consejo Directivo Central de la Udelar. El modelo de la EEMAC coligó enseñanza con investigación científica, incorporó la extensión universitaria a los fines de la Estación, creando un servicio específico para atenderla, al tiempo que apostó a la radicación de docentes con dedicación exclusiva y sólida formación académica. Esta experiencia puso en práctica algunas de las propuestas de cambio estructural que estaban impulsando los sectores “reformistas” en el seno de la Udelar. El modelo de Salto, en cambio, surgió por fuera de los ámbitos universitarios, donde jugó un papel decisivo la comunidad salteña, cuyo interés primordial era la instalación en esa ciudad de carreras universitarias clásicas, de tipo profesionalista, similares a los que se impartían en Montevideo. Ambos modelos coexistieron conflictivamente y en disputa, y marcaron el camino posterior de la descentralización de la Udelar.

Lo dicho ejemplifica las tensiones entre los tres factores mencionados al inicio y cómo el peso de cada uno de ellos en diferentes coyunturas, condicionaron la manera en que la Udelar fue definiendo su política hacia el interior. Una mirada al pasado nos permite poner en contexto ese proceso, entender sus impulsos y frenos, contrastar los diferentes modelos que estuvieron en cuestión, así como comprender el origen de las controversias actuales sobre el futuro del diseño institucional, los grados de autonomía de los servicios, la oferta curricular, entre otros asuntos.

Descentralizado

Como parte del ciclo que organiza la Udelar por cumplirse 50 años del Plan Maggiolo, la autora de la columna coordinará una actividad el miércoles 9 de agosto a las 19.00 en la sede de Maldonado del Centro Universitario Regional (Cenur) Este. En el panel también expondrán sobre los desafíos del interior el sociólogo Tabaré Fernández, el investigador del Departamento de Ciencias Sociales del Cenur Litoral Noroeste Alejandro Noboa y el ingeniero agrónomo Álvaro Díaz.

Fuente:
La diaria, 3 de agosto de 2017
Disponible en:
https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2017/8/la-universidad-y-el-desafio-del-interior/#



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