Accesibilidad: simposio reunió a cientos de participantes de la región
El evento, organizado por el Núcleo Interdisciplinario Comunicación y Accesibilidad (NICA) de la Universidad de la República (Udelar), tuvo como objetivo reunir contribuciones en materia de accesibilidad comunicacional generadas en los ámbitos de la investigación, la práctica profesional y la política pública regional.
El cierre del simposio incluyó una relatoría a cargo de Carlos García y Eugenia Anapios, integrantes del Programa de Discapacidad y Accesibilidad de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires (FILO-UBA), Argentina. En su resumen destacaron que «la brújula del simposio fue que la accesibilidad comunicacional es un derecho que permite el acceso y el ejercicio de otros derechos. Quienes estamos aquí vinimos a poner en cuestión un supuesto vigente en buena parte de la sociedad: que la discapacidad es un problema que debe resolver el Estado o las propias personas con discapacidad, en definitiva, la discapacidad como “lo que siempre está en otro lado”».
El punto de partida de este encuentro fue discutir el rol de las universidades en los ámbitos de docencia, investigación y extensión: se habló de la necesidad de generar marcos comunes regionales y de generar bibliografía propia más allá de la existente norteamericana y europea, informaron. Otra cuestión en el intercambio fue que «la extensión puede ser un punto de partida hacia la docencia y la investigación», a contrapelo de lo que suele ocurrir con los abordajes académicos. «La categoría de transversalidad apareció en varios sentidos», agregaron, «por un lado, los equipos que asumen la temática de la accesibilidad de algún modo la curricularizan, por otro lado, hay espacios y dispositivos que van más allá de las carreras: administrativos, políticas de bienestar estudiantil, de gestión universitaria y otros y finalmente, el vínculo amplio con la comunidad».
Durante el encuentro quedó clara la voluntad compartida de fijar una agenda de trabajo de larga data y de generar una red regional de comunicación accesible a futuro, agregaron. También se observó que «el estudiante es un actor clave para el diseño de políticas públicas a futuro; formarse en accesibilidad comunicacional independientemente de cuál sea su carrera enriquece su trayectoria».
«Si todo es accesibilidad, nada lo es»
Un tema que cruzó todas las instancias del simposio y al que se le dedicó un panel fue la tecnología y en particular, el uso de inteligencia artificial en la traducción automática de la lengua de señas uruguaya y como herramienta para la simplificación de textos. Al respecto algunos comentarios y preguntas surgidas durante el encuentro fueron: «la inteligencia artificial puede ayudarnos, pero no brinda soluciones automáticas», «el acceso a la tecnología implica no solo estar conectado a internet, sino también interactuar activamente y obtener una experiencia de usuario de calidad» y «la tecnología no se desarrolla en el vacío, la accesibilidad se produce en contexto».
Otro eje en este encuentro fueron las prácticas artísticas y en particular el cine accesible, comentaron. Durante las actividades se sostuvo que «las personas con discapacidad reivindican el derecho al arte, no sólo como destinatarios sino también como hacedores» y que «los procedimientos de accesibilidad se piensan también como procedimientos estéticos».
Durante el simposio se comentaron y debatieron proyectos, iniciativas y políticas públicas en torno a la implementación de la accesibilidad, informaron. Todos los temas se abordaron bajo la premisa general de «hacer accesibilidad con respeto» y los participantes del encuentro plantearon que «hacer accesibilidad sin calidad no es accesibilidad», «más o menos no sirve» y «si todo es accesibilidad, nada lo es».
También se dialogó acerca de la diversidad en la discapacidad y sobre la necesidad de «no pensar a las personas con discapacidad como un segmento en particular sino como parte de un conjunto, como parte de la sociedad heterogénea, diversa» ya que muchas veces se implementan acciones o políticas públicas específicas de forma aislada pero la consolidación de estas políticas implica un sostenimiento y una profundización.
Yanina Boria, integrante del NICA, Udelar y del Programa de Discapacidad y Accesibilidad de FILO, UBA, comentó detalles del proceso de planificación de este simposio. «Nos dimos el desafío de hacer un evento sobre accesibilidad y de que ese evento fuera accesible. No fue fácil, pero la verdad que aprendimos mucho y tuvimos muchos logros en esta implementación creativa».
Destacó que el evento contó con más de 350 inscripciones de participantes del Cono Sur y valoró la asistencia de personas de 14 ciudades diferentes de Uruguay. «Eso nos enorgullece y nos alegra porque amplía el diálogo». Asimismo, destacó la participación de profesionales y de representantes de unidades del Estado, además de la presencia de 15 universidades y una decena de organizaciones de la sociedad civil.
Condición de justicia social
Boria comentó que el encuentro tuvo conferencias, mesas de diálogo y una sección con 29 pósters; además, hubo una maratón de accesibilidad (Accesatón) y espacios culturales, se proyectó un largometraje y ocho cortos audiovisuales accesibles. Agregó que las actividades se realizaron en lengua de señas uruguaya, español, portugués y lengua de señas argentina. «Hubo más de 60 horas de interpretación con las que también nos dimos la posibilidad de atravesar y de compartir espacios multilingües, multimodales y de poder charlar entre todas y todos», destacó.
«Sentimos que necesitamos estar todavía más atentos y atentas a no ir para atrás», planteó, «sabemos que la accesibilidad es condición necesaria para el ejercicio de derechos humanos y pensamos que Interacceso UY hoy es un puntapié para avanzar, que la accesibilidad es potencia, que es posibilidad y que es condición necesaria para la justicia social».
María José Bagnato, integrante de NICA, agradeció y felicitó a quienes trabajaron en la organización de este evento de un modo intenso, participativo, con el compromiso de docentes, estudiantes, funcionarios y funcionarias de la Universidad. Expresó que, junto con las organizaciones sociales, quienes trabajan en esta temática abrazaron el concepto de accesibilidad «porque entendimos que era un concepto potente para desplazarnos de la discapacidad» ya que esta «no está en la persona sino en el entorno».
Agregó que la accesibilidad es un concepto para mejorar y aumentar la autonomía personal, lo que no solamente incluye la capacidad de moverse, de ver o de escuchar, «sino la capacidad de decidir».
Por último, Mombrú declaró estar «realmente orgulloso» de este evento donde participaron representantes de cuatro países y numerosas universidades y organizaciones referentes en la temática. Destacó el gran esfuerzo del equipo organizador ya que el encuentro tuvo objetivos ambiciosos, «creo que fueron cumplidos con creces por lo que hemos visto», expresó. Sin duda este va a ser el primero de varios eventos similares y «va a ser recordado» cuando otras universidades de la región tomen la posta para más encuentros sobre accesibilidad.
La Udelar es una institución cercana a la sociedad «que se preocupa por cada uno y cada una de quienes tienen contacto con ella en sus diversas facetas», que viene avanzando en accesibilidad como lo muestra NICA pero también con esfuerzos en sus distintas Facultades y servicios, indicó. Es posible encontrar alternativas para quienes requieren acciones en este sentido «cuando hay sensibilidad, cuando hay sentido empático de ponernos al hombro determinados objetivos», afirmó, «en la Udelar todos y todas tienen la capacidad de sumar y aportar en conocimiento, en creatividad, en sueños».
Fotos: Fernanda Parada, Comunicación Campus Luisi Janicki
