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«Alcira y el campo de espigas» se exhibirá en la FILUNI 2024

La Udelar será invitada de honor en la VI Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI), que se llevará a cabo del 27 de agosto al 1 de septiembre en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La Udelar desarrollará más de 50 actividades en la feria, una de ellas es la presentación del documental «Alcira y el campo de espigas», del realizador uruguayo Agustín Fernández Gabard. El Portal de la Udelar dialogó con el realizador para conocer los detalles de esta actividad.

FILUNI

La feria, que se realiza desde 2017, es un espacio de encuentro entre editores universitarios y un público interesado en conocer estas publicaciones. Asimismo, es un lugar apropiado para la promoción de novedades editoriales, así como para establecer vínculos profesionales que posibiliten el posicionamiento de la oferta de textos de las instituciones universitarias iberoamericanas. En esta edición la Universidad de la República (Udelar) es invitada de honor, lo que no solo implica tener un estand del mismo tamaño que el de la universidad anfitriona, sino que, además, participa en la determinación de los ejes temáticos que se trabajarán durante los seis días. Para definirlos se buscaron intereses comunes.

Alcira: una poeta que «adoptó a la UNAM como su hogar»

Alcira llegó a México en 1952 becada por la UNESCO, para asistir al curso de formación de Especialización en Educación junto a otros tres uruguayos, entre ellos el maestro Miguel Soler. En los años sesenta fue ayudante de Rufino Tamayo en la elaboración del mural Dualidad en el Museo Nacional de Antropología, asistió a clases en la Facultad de Filosofía de la UNAM y trabajó con Juan José Arreola en la radio de esta universidad, Radio UNAM. Allí se vinculó con prestigiosos intelectuales mexicanos, así como con artistas e intelectuales exiliados en México como Remedios Varo, María Zambrano, Emilio Prados y León Felipe. Además de haber dejado huella en la vida de todos y todas las que la conocieron en aquel país, Alcira se convirtió en un mito para el movimiento estudiantil mexicano y para la UNAM al ser protagonista de episodios hoy legendarios: fue la responsable de que los versos de León Felipe resonaran en los altavoces universitarios mientras el ejército irrumpía en la UNAM, el 18 de septiembre de 1968, el mismo día en el que falleció este poeta español exiliado en México. Posteriormente durante los doce días siguientes, en los que el ejército ocupó la Ciudad Universitaria, Alcira permaneció escondida en el octavo piso de la Torre de Humanidades de la UNAM y allí se mantuvo hasta la retirada del ejército. El 30 de septiembre fue encontrada con vida por el poeta Rubén Bonifaz Nuño –coordinador de Humanidades de la UNAM– y los historiadores Miguel León-Portilla y Alfredo López Austin cuando recorrían la Torre de Humanidades para revisar el estado en que habían quedado las instalaciones. Alcira volvió a Uruguay a mediados de los años 80 con serios problemas de salud mental y falleció en nuestro país en 1988.

Presentación en la FILUNI

«Alcira y el campo de espigas» reconstruye la figura de Alcira Soust Scaffo, maestra rural, escritora y poeta uruguaya nacida en el departamento de Durazno el 4 de marzo de 1924, que vivió, escribió y fue activista a través de la poesía, durante más de 20 años en México. Con respecto a la presentación del documental en la FILUNI, Fernández destacó que «esta será una experiencia muy linda, ya que significa volver a llevar el documental de Alcira a la que fue su casa, porque ella adoptó la UNAM como su hogar en el sentido más literal de la palabra, vivió ahí». Fernández resaltó asimismo que la primera presentación del documental, que se realizó también en la UNAM, fue un momento muy emotivo para viejos amigos de Alcira y la gente que la había conocido, «así que seguramente esta vez sea igual». El realizador destacó que en esta instancia, luego de la exhibición del documental se desarrollará un panel integrado por dos personas que conocieron de cerca a la poetisa, «para poder comparar la Alcira de carne y hueso con la que aparece en la literatura de algunos escritores como por ejemplo Roberto Bolaño y José Revueltas». Por ese motivo estarán presentes en el panel dos prestigiosos amigos de Alcira desde los años 70 hasta su retorno a Uruguay: Jorge Martínez Stack, psicólogo y asesor de la Dirección General de Evaluación Institucional de la UNAM y Marisol Schulz, directora de la Feria del Libro de Guadalajara y editora mexicana de escritores como Saramago y Vargas Llosa, entre otros.

«Alcira y el campo de espigas»

Fernández, quien es es sobrino-nieto de la poetisa, recordó que producir el documental fue muy complejo porque en principio contaba con pocas personas para dar testimonio de Alcira, la mayoría de su familia; «fue complicado encontrar a esos viejos amigos», señaló. Más adelante, cuando se publicaron algunas notas de prensa anunciando que se estaba produciendo esta película, apareció muchísima gente que conocía a Alcira. Frente a esto, por un tema de duración del documental, tuvo que empezar a decidir a quiénes entrevistar y a quiénes no. «Una decisión que creo que fue clave para poder pintar a Alcira de la forma más integral posible fue hacer énfasis en la gente con la que ella vivió, con la que bailó, disfrutó y también se peleó en algún momento, que la conocieron de verdad, que conocieron sus cosas buenas y sus cosas malas», señaló. «Había gente que la idolatraba demasiado, que tenía una visión muy romántica de ella y también debía haber gente que la demonizaba, no nos interesaba ninguno de estos dos lados, no pretendía ser un documental homenaje, sino un acercamiento a Alcira para conocerla un poco más en todas sus aristas, que la película mostrara un personaje más humano», añadió. La música del documental fue realizada por Carlos Casacuberta, exiliado en México durante su adolescencia.

Entre las personas con las que Alcira se vinculó en México están Alfredo López Austin, el historiador del México prehispánico, quien fue entrevistado para la película y falleció antes de terminar el documental. Asimismo destacó a Claudia Sheinbaum, actual presidenta de México que era parte del movimiento estudiantil de la UNAM en los años 80, Cuauhtémoc Medina, actual Curador en jefe del Museo Universitario de Arte Contemporáneo, el escritor y periodista mexicano Juan Villoro y referentes históricos como León Felipe, José Revueltas y Rafael Sebastián Guillén más conocido como Subcomandante Marcos, de los que también fue amiga. «Ella dejó una huella fuerte y profunda por donde anduvo y en toda la gente que conoció», destacó Fernández. Por ese motivo los familiares de Alcira decidieron que todos sus archivos fueran enviados a la universidad mexicana, por un tema simbólico pero también práctico ya que allí es donde el material se va a consultar más por lo que significa la poeta para aquel país.

Fernández asimismo recordó que en 2023, antes de estrenar la película en los cines de México, hicieron una función especial para amigos de Alcira y personas entrevistadas, que se llevó a cabo en la Filmoteca de la UNAM y fue muy emotiva, las personas salieron muy conmovidas. «Con el regreso de Alcira a Uruguay ellos al igual que mi familia no habían logrado cerrar del todo esta historia, entonces el documental logró darle un cierre y colectivizar ese sentimiento, de culpa por no haber podido dar a Alcira la contención que en ese momento necesitaba», expresó.  

«Alcira y el campo de espigas» obtuvo varios galardones, en 2023 ganó el Premio del público a la mejor película del 41° Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay de Cinemateca, y el Premio a Mejor Documental Uruguayo «Mario Handler» en el 17 Festival Internacional de Cine Documental del Uruguay, Atlantidoc 2023. Asimismo se presentó en el Festival de Málaga, España. Fernández destacó que más allá de estos reconocimientos y de lo movilizante que fue para la familia y amigos de Alcira «es muy reconfortante que la historia logró llegarle a gente que quizás jamás hubiera tocado». Entiende que el documental trascendió y llegó al público en general porque «es una historia muy humana, de debilidades, de familia y amigos intentando contener, de resiliencia por parte de Alcira, que desarrolló su creatividad poética y llevó adelante movilizaciones a pesar de no saber dónde iba a dormir o qué iba a comer esa noche». Señaló que esta llegada quedaba de manifiesto cuando se hacían funciones en los barrios a las que las personas asistían sin tener conocimiento acerca de qué películas se exhibían o de que se trataban. «Que el vecino que concurría porque vivía cerca y había función saliera diciendo: yo nunca leí un poema de Alcira pero me encantó y me conmovió mucho el documental, es especialmente lindo», concluyó Fernández.