Pasar al contenido principal
/Institucional Prorrectorado de Enseñanza Rectorado

Comienzan los intercambios del 4.° Congreso Nacional de Educación

El 18 de junio en el Palacio Legislativo, se realizó la presentación de los ejes temáticos y el lanzamiento de las Asambleas Territoriales del 4.° Congreso Nacional de Educación (CNE), «Misiones Sociopedagógicas». La Universidad de la República (Udelar), a través del prorrector de Enseñanza, Pablo Martinis, informó sobre los principales temas que orientarán el intercambio entre los diversos actores del ámbito educativo. 

Este congreso -cuyo título proviene de las intervenciones en el ámbito educativo rural de Uruguay en 1945-, tiene dentro de sus principales objetivos la participación ciudadana, el intercambio y la construcción de consensos entre la mayor diversidad de actores, en todo el territorio, en un proceso que concluye con una Plenaria Nacional a finales de este año. Se habilitará un proceso de construcción progresivo para definir una estrategia del Sistema Nacional de Educación, en el que las asambleas territoriales serán los espacios de discusión de documentos, deliberación, síntesis y elección de representantes (delegados/as) para la instancia plenaria. Integrantes de organismos de la educación pública y privada, formal y no formal, partidos políticos con representación parlamentaria, cámaras empresariales y el Congreso de Intendentes, conforman la comisión organizadora del CNE. Más información

En la apertura del congreso participaron el presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Goñi; la senadora de la República, Blanca Rodríguez; y el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía.

Goñi afirmó que es muy relevante que este inicio del congreso se realice en el Palacio Legislativo. «Todo lo que se pueda traer al Parlamento nos termina beneficiando a todos» porque permite un mayor involucramiento de las y los legisladores en las temáticas, señaló. En su opinión, este congreso tiene «más pertinencia que nunca» debido a complejos desafíos actuales, tales como el impacto de las nuevas tecnologías en la educación. Sostuvo que estas implican riesgos pero a la vez, introducen extraordinarias oportunidades y potencialidades para superar muchos de los límites que veíamos en la tarea educativa. Finalmente deseó «lo mejor para este congreso y estas asambleas» y afirmó que las y los parlamentarios estarán «muy pendientes» de las ideas y proyectos que se generen en este proceso.

Rodríguez, por su parte, señaló que esta es una instancia especialmente valiosa ya que «los uruguayos depositamos en la educación no solo esfuerzo y esperanza», sino también la convicción de que es allí donde se puede construir una sociedad más igualitaria, más integrada, más crítica, más tolerante y solidaria, «es allí también donde se forman personas precisamente dispuestas a construir valores democráticos y a defender instituciones democráticas». Resaltó la importancia de cada institución educativa para fortalecer la convivencia, el diálogo, el respeto, la tolerancia y los hábitos. «Cada vez que hay una dificultad o un problema pensamos, “esto se tiene que resolver con educación”», observó, este congreso permitirá pensar en profundidad sobre ella y en cómo afrontar la cantidad de problemas nuevos que tiene la educación, que son los que tiene la sociedad: «la desigualdad, los conflictos vinculados a la violencia, las dificultades de integración, los problemas de salud mental». 

Mahía explicó que realizar este congreso es un mandato legal y afirmó que de sus conclusiones se tomarán «aspectos fundamentales para seguir caminando en un país que requiere una mirada larga a la hora de acuerdos educativos». Remarcó que la pluralidad de miradas es clave, y esto no solo es un cliché sino «algo en lo que uno cree y practica». Explicó que, por primera vez, la comisión organizadora del CNE no solo tiene la participación de los habituales órganos del Estado relacionados a la educación, sino también al Ministerio de Defensa, al Ministerio de Interior y al sector privado de la educación uruguaya. Sostuvo que la democracia no se limita a la pluralidad de ideas y de voces, sino que incluye la creación de oportunidades para todas las personas para cumplir con su derecho a la educación, más allá de nuestra condición social o económica. «Este congreso está inspirado en estas ideas», señaló.

A continuación se desarrolló una mesa con el objetivo de favorecer el debate sobre cada eje temático del Congreso. Participaron de este espacio Pablo Martinis, prorrector de Enseñanza de la Udelar; Patricia Revello, representante de Cabildo Abierto; Franco García y Julieta Sosa, estudiantes de Educación Media; Christian Quintero, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación Privada (SINTEP) en representación de la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay; y Martha Sequeira, representante de la Federación Uruguaya de Magisterio y Trabajadores de la Educación Primaria (FUM-TEP). Esta mesa fue moderada por Gastón Dufour, integrante de la Secretaría Técnica del CNE en representación de Udelar.

Dufour explicó que ya es posible el debate sobre los documentos presentados por las instituciones que participan de este congreso, que «es una apuesta democrática, participativa y que nos necesita a todos y todas».

Educación «inclusiva y socialmente relevante»

En su presentación, Martinis explicó que la comisión organizadora del CNE definió cuatro ejes para guiar la discusión en las asambleas territoriales: Educación como derecho; Educación y participación; Trayectorias educativas a lo largo y ancho de la vida; y Virtualidad e inteligencia artificial, oportunidades y obstáculos. La misma comisión encomendó a la Udelar a conformar equipos de trabajo para elaborar documentos orientadores sobre cada uno, informó. El prorrector sostuvo que estos no son cuatro debates independientes sino dimensiones de una misma pregunta y problemática, «¿Cómo construir una educación capaz de garantizar igualdad, participación y ciudadanía en el siglo XXI?».

El documento acerca del eje Educación como derecho fue realizado por Stefanía Conde, Clarisa Flous y Cristian López, docentes del Observatorio del Derecho a la Educación de Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE), informó. En su elaboración, la idea central es que «normativamente la educación posee un amplio reconocimiento como derecho fundamental, bien público y responsabilidad del Estado y que muy claramente concebirla como derecho social implica no solamente el reconocimiento jurídico, sino la realización efectiva». Resaltó que aunque Uruguay ha avanzado sustantivamente en efectivizar este derecho, persisten desigualdades en cuanto al acceso a la educación, trayectorias, aprendizajes y egreso. En función de esto, se han definido cuatro subejes de trabajo: Convivencia en los ámbitos educativos; Educación integral a lo largo de la vida; inclusión y diversidad: género y generaciones, migrantes, étnico-racial, discapacidad; y Desarrollo cultural, científico y tecnológico del país. ¿Para qué formamos?.

Por otra parte, en el documento del eje Educación y participación, que fue elaborado por el docente del Instituto de Educación de la FHCE, Marcelo Morales, la idea clave es que la participación no es un complemento de la educación, sino que es una condición de una educación democrática. «Así lo entiende la Ley General de Educación que la define como un principio fundamental. En los niveles del sistema, sabemos que se han desarrollado espacios que promueven la participación pero esta no siempre ha resultado efectiva», reafirmó. En este sentido señaló que se abren tres subejes de trabajo: Experiencias pedagógicas comunitarias: cómo garantizar espacios para quienes aún no los tienen; Diversas formas de articulación educación-territorio, formal y no formal; y La participación estudiantil en la construcción del sistema educativo.

Con relación al eje tres, Trayectorias educativas a lo largo y ancho de la vida, tenemos un documento elaborado por Carolina Cabrera y por Sofía Ramos, docentes del Prorrectorado de Enseñanza de la Udelar. Aquí la idea central es que todos transitamos por las instituciones y construimos itinerarios de forma diversa», explicó. «Sabemos que nuestro sistema educativo ha avanzado en reconocer diversidad de trayectorias y la formación a lo largo de la vida, pero todavía tenemos desafíos en cuanto a cómo construir instituciones que sean capaces de acompañar estos itinerarios», agregó. Los subejes para el trabajo en esta área son: Articulación entre los diversos niveles y modalidades de la educación; Desafíos para el acceso y la permanencia y el egreso; y Formación continua de los y las educadores.

El último documento, correspondiente al eje Virtualidad e inteligencia artificial, ha sido elaborado por Ana Laura Rivoir, María Julia Morales y Daniel Blanche-Tarragó, docentes del Observatorio de Tecnologías de la Información y la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Udelar. «La idea central de este eje es que nuestro país llega a esta discusión con una trayectoria relevante construida particularmente a partir del despliegue del plan Ceibal y de las políticas de inclusión digital. La pregunta en este sentido ya no es si debemos incorporar tecnología, sino cómo orientar pedagógica y políticamente el desarrollo de la tecnología», afirmó. En esta área se definieron cuatro subejes: Nuevas formas de sociabilidad; Ambiente, sostenibilidad y educación; Inteligencia artificial y aprendizajes; y Educación y mundo del trabajo. Martinis señaló las preguntas para abrir el debate en este último eje, relativas al objetivo de una participación en la vida digital que sea autónoma, segura, crítica y democrática y a la orientación del uso educativo de la IA para que funcione como apoyo y no como sustituto del trabajo intelectual, entre otras.

Para finalizar, Martinis subrayó cuatro ideas centrales: en el tema uno, la educación sigue siendo una herramienta central para la igualdad; en el dos, la participación debe ser un principio organizador de las políticas educativas; en el tres, la igualdad supone el respeto y el acompañamiento de la diversidad; y en el último, las transformaciones tecnológicas solo tendrán sentido si amplían derechos y fortalecen la democracia.

«Más que respuestas cerradas, los documentos proponen, como se solicitó, una agenda para la discusión, para el futuro de la educación uruguaya y nos parece muy importante plantear que desplazan la mirada de pensar lo educativo como problemas de los individuos hacia una responsabilidad colectiva e institucional», afirmó. Todo lo planteado podría sintetizarse con la pregunta «¿qué acuerdos sociales y educativos necesitamos construir para garantizar el derecho a una educación democrática inclusiva y socialmente relevante en el Uruguay de las próximas décadas?», destacó, «los cuatro ejes planteados convergen en una misma convicción: el futuro de la educación no depende solamente de mejorar indicadores, sino de fortalecer su carácter público, democrático y emancipador como proyecto colectivo de país», concluyó Martinis.

A continuación se desarrolló una tercera Mesa de debate con integrantes de las Comisiones de Educación del Parlamento, la diputada Magela Rinaldi y el diputado Agustín Mazzini. El cierre del evento estuvo a cargo de la subsecretaría de Educación y Cultura, Gabriela Verde.

Ver video de la actividad 

Sitio web del 4.° Congreso Nacional de Educación