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Investigación antártica permite licenciar el desarrollo de productos que reparan el daño solar

Bacterias que sanan

Estas bacterias fueron generadas como resultado de un proyecto de investigación desarrollado por Susana Castro y Juan José Marizcurrena, integrantes de la Sección Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias de la Udelar. Expresan genes sintéticos obtenidos de organismos antárticos resistentes a la luz ultravioleta (UV), los que fueron colectados durante una campaña del IAU realizada en 2008 y en el marco de un Convenio entre el MDN-IAU y la Facultad de Ciencias.

A partir de 2014, Castro y Marizcurrena desarrollaron una serie de investigaciones enfocadas en las enzimas de reparación del ADN denominadas fotoliasas, presentes en los organismos antárticos. Este trabajo se realizó por medio de tres proyectos financiados por la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC) de la Udelar y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII).

Los resultados de este trabajo dieron lugar al desarrollo de bacterias recombinantes que producen tres fotoliasas capaces de reparar el daño en el ADN causado por la radiación solar UV, el cual puede dar origen a enfermedades como cáncer de piel o queratosis actínica. 

En 2023 se creó DNAzyme, empresa startup precursora de Antarka, a partir de una inversión de la aceleradora GRID. Esto permitió avanzar con el desarrollo de las fotoliasas sintéticas y con los ensayos para incorporarlas en preparaciones seguras para el uso humano. 

Estas enzimas recombinantes presentan la ventaja de ser producidas con alta pureza y estabilidad elevada, lo que las hace excelentes ingredientes para ser incorporados en productos cosméticos para proteger la piel de la radiación solar.

El acto contó con la participación de la ministra de Defensa, Sandra Lazo, el rector interino de la Udelar, Alvaro Mombrú, el presidente del Consejo Directivo del Instituto Antártico Uruguayo (IAU), contralmirante retirado Daniel Núñez y el representante legal de Antártica, Stefano Valdesolo. Se encontraban presentes también diversas autoridades de la Udelar como la decana de la Facultad de Ciencias, Mónica Marín. y del MDN. 

Ciencia con paciencia

Luego de la firma del convenio, Lazo expresó: «es un día de celebración porque tiene que ver con continuar derribando cualquier tipo de valla que se pueda colocar entre la institucionalidad y la mirada estratégica a través de la academia, por lo tanto de toda la sociedad». Agregó que su Ministerio y el IAU se proponen dar un valor estratégico al trabajo antártico y «continuar abriendo puertas a la investigación; esto significa abrir puertas al futuro». 

Por otra parte, Núñez señaló que este hito es producto de un trabajo que comenzó en el territorio antártico hace 17 años. Estamos acostumbrados a escuchar que la presencia de Uruguay en ese continente es una política de Estado «pero su importancia no se basa en mantener instalaciones y dotaciones en la Antártida todo el año», sino que esto se realiza por otro objetivo que es el de lograr realizar «ciencia relevante, continua y de calidad», manifestó.

Mombrú expresó que este acuerdo pone en evidencia «que el trabajo científico puede y da resultados a una sociedad, tan solo se le tenga paciencia, financiamiento y se apueste a él». Destacó que cuando el ex decano de la Facultad de Ciencias, Juan Cristina, comenzó a trabajar muchos años atrás llevando contingentes científicos a la Antártida, «seguramente soñaba con que un día iba a ocurrir algo como esto». Agregó que hoy el trabajo en la Antártida es un tema que importa mucho a la Udelar y además  posibilita el trabajo transversal entre las instituciones.

Valdesolo celebró este acuerdo y expresó que es producto de un trabajo que empezó hace mucho tiempo, liderado por un equipo de científicos y por numerosas personas de las distintas instituciones. 

También manifestó el agradecimiento de la empresa «por el rol y por la responsabilidad que nos otorga esta licencia, de continuar llevando ciencia antártica al mundo». Sostuvo que Antarka pondrá foco en otras potenciales tecnologías y aplicaciones que pueden ser relevantes para la humanidad. «Hoy estamos celebrando este contrato y ojalá que sea el primero de muchos otros que vengan a futuro», concluyó. 

Trámites de patentes y antecedentes de convenios previos

Desde 2016, la Unidad de Propiedad Intelectual del Prorrectorado de Investigación de la Udelar (UDEPI) ha trabajado en la protección de este desarrollo solicitando primero una patente de invención provisional en Estados Unidos. Luego se realizaron solicitudes de patentes en Uruguay y, por medio del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), en Brasil y Estados Unidos. Estas últimas ya han sido concedidas y en Uruguay actualmente la solicitud se encuentra en examen de fondo en la Dirección Nacional de la Propiedad Industrial (DNPI-MIEM). La financiación para la protección de la propiedad intelectual fue proporcionada por la CSIC, el IAU y la ANII. 

La protección del desarrollo involucró también el depósito de las tres cepas de bacterias recombinantes en dos Autoridades Internacionales de Depósito de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) (bajo el Tratado de Budapest sobre el reconocimiento internacional de depósito de microorganismos a los fines del procedimiento en materia de patentes). Estas gestiones ante dos bancos de Depósito fueron realizadas por UDEPI con financiación de un proyecto presentado a la Convocatoria de Apoyo al Patentamiento de ANII.

La Udelar y el MDN a través del IAU firmaron un convenio de cotitularidad el 7 de noviembre de 2017 a los efectos de regular los derechos de propiedad intelectual, comercialización y uso de los resultados generados en este desarrollo. En noviembre de 2019 se firmó un adicional a dicho Convenio, con el fin de regular la presentación de una solicitud de patente internacional en el marco del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), así como instrumentar aspectos operativos de algunas de las disposiciones de dicho acuerdo.

La gestión y negociación de estos acuerdos y el de licenciamiento a Antarka fueron realizadas por la UDEPI en interacción con la Secretaría General del IAU. Estas herramientas legales habilitan a Antarka a licenciar las patentes de titularidad de Udelar y MDN-IAU, con el fin de desarrollar y comercializar las fotoliasas recombinantes como materia prima para formulaciones cosméticas. El acuerdo de licenciamiento regula las condiciones de explotación comercial, así como la contraprestación que recibirán los licenciantes (MDN-IAU y Udelar), que recibirán regalías como un porcentaje del valor neto de venta de los productos.

Para continuar el desarrollo del trabajo en la línea de las fotoliasas antárticas, en conjunto con la Facultad de Ciencias, la empresa ha recibido financiación de ANII mediante la herramienta Articulación academia-empresa.

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