A continuación transcribimos la nota que el Portal de la Udelar realizó el día en que Presidencia de la República comunicó esta noticia.

De acuerdo a las pericias realizadas se confirma que los restos óseos encontrados en el Batallón 14 de Infantería pertenecen al maestro Julio Castro”, informó este jueves el secretario de la Presidencia de la República, Alberto Breccia, en conferencia de prensa. Breccia agradeció al antropólogo José López Mazz y a cada uno de los integrantes del equipo, así como a los antropólogos argentinos que colaboraron con pautas y guías metodológicas. También agradeció a las organizaciones de derechos humanos, al ex ministro de Defensa Nacional, Luis Rosadilla y al actual titular de esa cartera, Eleuterio Fernández Huidobro, así como el cuidado y el profesionalismo demostrado por los efectivos y autoridades del Batallón 14. Por su parte, José López Mazz agradeció la confianza de la Universidad de la República y especialmente a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, a los estudiantes y funcionarios no docentes, en un proceso complicado como es la búsqueda e identificación de los detenidos desaparecidos que ocurre en diferentes lugares, espacios y tiempos, bajo diferentes ópticas disciplinarias.

Causas de la muerte

El Poder Judicial envió un comunicado, por solicitud de familiares de Julio Castro, en el que detalla las causas de la muerte y brinda información sobre los análisis realizados a los restos encontrados. La investigación se centró en tres puntos: la fecha de la muerte, la causa y la etiología médico-legal de la misma. Sobre el primer punto se señala que no es posible establecer la fecha precisa de la muerte, especialmente en razón de que hubo un factor agresor de la materia orgánica como es la cal. En referencia a las causas de la muerte, el informe indica que las lesiones se encuentran en región craneal y vértebras cervicales. «Se trata de lesiones extensas que alcanzan todo el cráneo, con un gran conjunto de fracturas y soluciones de continuidad (faltantes de huesos) que se corresponden con lo que se denomina “estallido de cráneo”. Se encuentra a nivel frontal un cuarto de circunferencia correspondiente a orificio de entrada de proyectil de arma de fuego. Dada la ausencia de múltiples sectores de hueso, así como la evidente destrucción de los sectores remanentes, no puede descartarse que haya existido más de un disparo. Los fragmentos de plomo rescatados, tanto intracraneales, como del entorno inmediato al cráneo fueron entregados al perito balístico. Por tratarse de restos esqueletizados, no es posible establecer una causa de muerte certera, sino la determinación de la causa más probable: el disparo de arma de fuego a nivel craneal». «Además de las lesiones óseas, el hallazgo de ligaduras de ambas manos en posición anterior, con nudo fuertemente ajustado así como un alambre asociado a la región de los tobillos y un fragmento de costilla con fractura de características perimortem permiten establecer la situación de apremios físicos asociados al momento de la muerte». 

Aumentan probabilidades de encontrar más restos óseos

Los trabajos en el Batallón 14 se iniciaron en 2005 y en febrero de este año comenzó una nueva etapa a partir de excavaciones sistemáticas en diferentes zonas del predio. Julio Castro es el tercer uruguayo desaparecido que es recuperado por el equipo de antropología forense de la Udelar, luego que en 2006 fueran ubicados los restos de Ubagesner Chaves Sosa, en la chacra de Pando, y los de Fernando Miranda en el Batallón Nº 13. Luego de este hecho las probabilidades de encontrar más restos óseos aumentan, afirmó López Mazz. En agosto de 2010 el propio Breccia informó que el primer mandatario había excluido de los artículos 3º y 4º de la Ley de Caducidad la investigación judicial sobre la desaparición física de Julio Castro, un maestro de dilatada trayectoria en la pedagogía nacional, dedicado especialmente al desarrollo de las escuelas rurales. Además, fundó el semanario Marcha, tribuna desde la cual colaboró incesantemente por los derechos humanos y la equidad social. A causa de su labor, el gobierno de facto lo apresó el 1º de agosto de 1977 y, según consta en las investigaciones periodísticas, murió el 3 de agosto del mismo año a causa de las heridas provocadas en los interrogatorios.

Julio Castro, “mi maestro”

En 2006, al recibir el título de Doctor Honoris Causa de la Udelar, el maestro Miguel Soler recordó las numerosas oportunidades en que compareció en el Paraninfo, destacando un homenaje a Julio Castro -con la participación de Marta Demarchi y Dahd Sfeir-, el 28 de agosto de 1987. «Yo también participé en esa ocasión, refiriéndome a Julio como mi maestro, mi compañero de tareas en Uruguay y en América Latina y también mi amigo durante casi 40 años». Aquella noche «intercalé en mi homenaje palabras que repetiré ahora, textualmente, y que algunos considerarán heréticas. Dije entonces y repito: “Y puesto que el daño que padeció nuestro común amigo le fue inferido bajo un régimen militar, he venido a formular votos, en este recinto de pensamiento, de ciencia y de humanismo, por el día en que nuestro planeta haya abolido todos los ejércitos y todas las armas, por el día en que la violencia entre hermanos haya desaparecido, aun en sus más sutiles y solapadas formas (…) ¿Es éste un sueño? Claro que sí, pero ¿qué función más alta cabe a la educación que la de sembrar sueños y cultivarlos, paciente y amorosamente, en perspectiva de siglos si es preciso, hasta su fructificación?”. Esto dije entonces y repito hoy, como también formulé entonces y quiero repetir ahora la dolorosa pregunta: ¿Dónde está Julio Castro? Emitida aquí, en el Paraninfo que la Universidad ha hecho el Paraninfo de los ciudadanos, esta solemne y trágica pregunta no debería quedar por más tiempo sin respuesta». En octubre de 2009 la sala de redacción de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación (Liccom), fue bautizada con su nombre. La denominación significa «una responsabilidad, tanto para los docentes como para los estudiantes, porque Julio Castro en su actividad como periodista (…) aplicó el criterio básico que tiene que tener todo periodista: el rigor y la persistente búsqueda de la verdad», explicó el docente Samuel Blixen.

El viernes 2 de diciembre de 2011 el Consejo Directivo Central de la ANEP realizó una sesión abierta en homenaje a Julio Castro en el Museo Pedagógico, en la que participaron el rector de la Udelar, el ministro de Educación y Cultura y representantes del PIT-CNT. 

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