El rector Arim expresó que este centenario marca la historia de la Udelar, con sus contradicciones y su capacidad de cambio. Maggiolo fue «antes que nada un rector multifacético» que asumió su mandato encarando un proyecto de transformación estructural a pocos años de aprobada la Ley Orgánica de la Universidad, en un momento en que la institución estaba atravesada por procesos muy conflictivos que ocurrían en América Latina y en Uruguay, indicó.

Los conflictos también atravesaban la propia Facultad de Ingeniería, de donde procedía. La de aquel momento era una Universidad «como debe ser», sacudida por diferencias, que discutía, donde la democracia interna era capaz de poner sobre la mesa algunas agendas centrales de transformación, señaló Arim. Destacó que el Plan Maggiolo tuvo como objetivo ni más ni menos que la presentación de un presupuesto quinquenal, y si bien es cierto que no se aplicó, sembró algunas semillas perennes que superaron la propia intervención y la dictadura, con discusiones que nos llegan hasta hoy y que siguen estando vigentes.

Agregó que este centenario nos hace reflexionar sobre esta Universidad que es capaz de plantearse discusiones importantes como «el conflicto entre lo federativo y lo central, el conflicto sobre la transformación de los de los planes de estudio, la necesidad de adaptarse al contexto internacional, la integración académica al mundo». Esa capacidad hace que hoy la Universidad intente responder a las necesidades de la sociedad uruguaya en un contexto de crisis sanitaria, económica y social, que encuentra de nuevo a la institución en un lugar de responsabilidad y de compromiso con el país. «Hoy estamos abriendo las puertas y presentando libros», continuando con las mejores tradiciones de la Udelar, aquella que desde la democracia universitaria y desde el disenso es capaz de plantearse grandes proyectos de transformación, concluyó.

Para el cambio social

Jung se refirió al libro 50 años del Plan Maggiolo. Historia, testimonios y perspectivas actuales, que Jung editó junto a María Laura Martínez y Pablo Paroli y fue publicado por Ediciones Universitarias. La obra surgió de una iniciativa del Rectorado por su interés por conmemorar en 2017 el aniversario del Plan Maggiolo, un proyecto de reconversión integral de la Universidad muy importante y con muchas repercusiones que apostó a modificaciones sustantivas en las estructuras académicas y también en su orientación. Hasta el momento esa orientación había sido dirigida a formar profesionales liberales, mientras que el plan puso énfasis en el desarrollo de la investigación científica en el ámbito universitario. 

Indicó que al cumplirse los 50 años se convocó al AGU para organizar una actividad celebratoria que incluyó una serie de jornadas temáticas, porque al igual que en este centenario, se presentó la oportunidad para pensar y repensar los problemas universitarios del momento y el futuro de la institución. Explicó que el AGU tiene una doble función, es por un lado archivo y repositorio del patrimonio documental de la Universidad, alberga documentos institucionales y colecciones variadas de origen privado, entre las cuales se encuentra la de Maggiolo. El servicio es también un espacio de producción académica con una agenda amplia de investigación, señaló.

Jung explicó que el Plan Maggiolo fue realmente ambicioso, porque implicaba modificar la  estructura federativa de la Udelar a través de la creación de institutos centrales, modificar su orientación profesionalista, privilegiar la investigación, fomentar un mayor relacionamiento con la sociedad, elementos «que daban cuenta de una concepción renovada del rol social de la Universidad para el desarrollo, para el cambio social». Maggiolo fue rector entre 1966 y 1972, en un momento de recrudecimiento de la crisis social y el conflicto político en Uruguay, y también del deterioro de las relaciones entre la Udelar y el gobierno nacional. 

A fines de la década de 1940 y siendo docente en la Facultad de Ingeniería, junto a otros docentes de distintas disciplinas y corrientes político ideológicas, había participado activamente de un movimiento reformista que promovía el desarrollo de la investigación y adhería a los postulados de la Reforma de Córdoba de 1918: los de la autonomía universitaria, el cogobierno, la inserción en el medio social y la resolución de problemas nacionales.

Por tanto el plan liderado por Maggiolo fue el corolario de los esfuerzos anteriores, fue la síntesis de la voluntad reformista de esos universitarios. También fue expresión de un clima de época en medio de un desarrollismo «que estaba en el aire», que era más que un conjunto de ideas económicas o políticas. Desde esa perspectiva la educación se volvió un factor estratégico para el desarrollo de los países, para proyectos de cambio social. 

El proyecto de Maggiolo generó resistencias internas y también la oposición de intereses corporativos a los que el plan podría afectar, pero sobre todo tuvo en contra la coyuntura política y social polarizada que vivía el país. Esto hizo que la Universidad volcara sus esfuerzos hacia la defensa de la autonomía, a enfrentar la amenaza de la intervención y las medidas represivas contra estudiantes, que culminaron con varias muertes.

La investigadora coincidió con Arim en cuanto a que ese plan de transformaciones «no fue en vano», dejó un programa en cambio, una agenda de temas que hoy pueden seguir vigentes, y fue una inspiración de un grupo de universitarios que más tarde participaron de la conducción de la Universidad. Al igual que las demás publicaciones de Ediciones Universitarias, el libro 50 años del Plan Maggiolo. Historia, testimonios y perspectivas actuales se puede adquirir en el Centro de Información Universitaria, en el hall del edificio central de la Udelar (Av. 18 de Julio 1924).

Convicciones profundas con el futuro de la patria

Rafael Guarga se refirió a Maggiolo como un «universitario e ingeniero muy destacado del cual me considero un discípulo». Respecto a la obra técnica y científica de Maggiolo, dijo que lo conoció en la Facultad de Ingeniería hace 60 años, donde dirigía el Departamento de Mecánica de los Fluidos, era profesor de Máquinas, integraba el Consejo de la Facultad por el orden docente. Señaló que para los jóvenes estudiantes de Ingeniería de aquella época :«Maggiolo era una de las figuras más destacadas de un grupo de docentes de la Facultad que procuraba, mediante su actividad académica y su prédica universitaria, impulsar la investigación cientìfica y tecnológica como aspecto sustancial de la docencia universitaria y como actividad fundamental para el progreso del país».

Guarga dijo que en escritos de aquella época, Maggiolo definía que un profesor universitario por encima de la tarea docente de enseñar a los alumnos de su curso, debe ser un pensador original en el campo de su cátedra, debe ser capaz de investigar e introducir nuevos métodos en la disciplina cuya cátedra ejerce, además de transmitir con claridad los conceptos en el aula. También sostenía que se debe formar jóvenes capaces de resolver problemas que no se han presentado aún y que no se encuentran en los textos de la asignatura. Por tanto, Maggiolo destacaba que para el profesor universitario es de suma importancia su obra en investigación, dedicación y formación de nuevos investigadores capaces de continuar su obra.

En escritos posteriores Maggiolo insistía sobre el mismo tema, que según Guarga no ha perdido actualidad: «La enseñanza superior cuando no se conjuga con la investigación científica, transforma a los profesores en simples repetidores de textos y conocimientos que le son extraños» y los estudiantes se informan pero no se forman en la búsqueda por sí mismos de soluciones originales que se le plantearán en su vida profesional, indicó. Agregó que para Maggiolo, si el estudiante no aprende a utilizar su conocimiento para resolver problemas nuevos y no utiliza la tecnología para adaptarla a la realidad nacional, es porque no ha pasado por una Universidad. 

Guarga dijo que por eso los jóvenes universitarios fueron aprendiendo lo que era la enseñanza universitaria a diferencia de la educación media y a utilizar el método científico en problemas nuevos. «Problemas nuevos que Maggiolo no buscaba en los libros ni en las revistas sino en la realidad de nuestro país, en su industria y en su obra pública» y por eso le asignaba tanta importancia al laboratorio y a su conexión con los problemas reales. Maggiolo creó un laboratorio moderno de mecánica de los fluidos impulsando temas poco clásicos de aquella época para un país del tercer mundo como el nuestro, explicó el ex rector. 

Maggiolo impulsó la búsqueda y el establecimiento de las conexiones del laboratorio con la actividad productiva nacional, por ello en una tarea ardua y tenaz, logró convencer a organismos no universitarios sobre la posibilidad y la conveniencia de hacer tecnologías nuevas e instauró en nuestra Universidad lo que hoy conocemos como política de convenios, explicó Guarga. Destacó que el esfuerzo y la pasión que desplegó en la creación de su laboratorio y el relevante papel que desplegó en el rectorado de la Universidad, estaban estrechamente vinculados a sus «convicciones profundas referidas al futuro de nuestra patria».

Para Guarga la referencia más lejana en el tiempo sobre estas ideas data de 1951 cuando el decano de la facultad le encomendó al joven Maggiolo dar un discurso de recepción a los estudiantes, contó. Allí Maggiolo se refirió a «la actitud poco receptiva de nuestra industria respecto a la investigación tecnológica nacional». La industria trabajaba con tecnología proveniente del extranjero, por lo que concluye que «nuestra industria es una industria prestada, pues depende de los resultados que no se pueden conocer del exterior y del exterior solo se conoce lo que el exterior no teme que sus competidores conozcan, por lo tanto no tenemos independencia». La única solución está potencialmente guardada en los institutos de la Facultad de Ingeniería, afirmó Maggiolo en esa oportunidad, e invitó a los estudiantes a trabajar en la creación de una comisión que impulsara el trabajo de los institutos y mostrara el lo que que allí se realiza. 

Guarga recordó que Maggiolo durante su Rectorado destacó la investigación científica, la importancia de que un país como Uruguay se conciba integrado a la región, así como la importancia de promover un alto nivel de tecnificación en el potencial humano.

Por último, el ex rector subrayó que las ideas y enseñanza de Maggiolo han ido adquiriendo una actualidad creciente como lo comprueba la realización de estos homenajes a los 100 años de su nacimiento.

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