En el evento hicieron uso de la palabra Luis Masci, Rafael Guarga y el rector de la Udelar, Rodrigo Arim y estuvo presente también el embajador de México en Uruguay.

«Un futuro que no aguarda»

Masci señaló que el libro, cuyo prólogo fue escrito por Rodrigo Arim, está dirigido al público en general pero en especial a «los jóvenes protagonistas que hoy abrazan la ciencia y la tecnología como vía válida». Resaltó que apunta a que tomemos conciencia de nuestro propio presente como parte integral del futuro. «Un futuro que no aguarda, que como todo tiempo de cambios se transforma en la cancha del presente, para que los que apoyados en los conocimientos que les ofrece la Udelar, cuenten ya mismo con las herramientas para forjarlo no sólo en nuestro país, sino para competir en ciencia, tecnología e innovación en el mundo entero», expresó.

Masci manifestó que el libro refleja la capacidad de Uruguay de crear soluciones tecnológicas basadas en conocimiento científico, aptas para competir en pie de igualdad en el mundo, algo excepcional en la perspectiva de un país subdesarrollado. Indicó que una muestra de esto es la tecnología creada por Guarga, hoy de aplicación universal, que se basa en la extracción directa del aire frío que daña el cultivo, y que emplea dispositivos mecánicos de construcción sencilla denominados Sumideros Invertidos Selectivos (SIS).

«De alguna manera Rafael ya está en el futuro a pesar de estar en el presente porque desde hace dos décadas cuando patentó la tecnología SIS, está trabajando en Uruguay y en el mundo como si fuera la misma casa», apuntó.

Masci señaló que el libro está escrito en un lenguaje de comunicación muy efectivo y basado en hechos concretos y cuenta con imágenes específicas. «A través de este libro comenzamos un camino que haga lo posible desde el ámbito de la comunicación en el marco intra y extra universitario, para alcanzar a toda la población los conocimientos científicos y tecnológicos tan necesarios para nuestra gente».

Crear nuevas aplicaciones del conocimiento existente

Guarga se refirió a la foto que aparece en la portada del libro, un aparato construido en base a la tecnología SIS, creada y fabricada en Uruguay. Relató que en enero de 2020 se instalaron en el canal de Panamá tres aparatos en una zona del territorio en forma de triangulo equilátero de 80 metros de largo con el objetivo de hacer una prueba de la posibilidad de controlar la niebla en el lugar. Acotó que la niebla obliga a la suspensión del paso de los buques por el canal lo que implica una pérdida económica de alrededor de 45 millones de dólares por año. La prueba resultó exitosa ya que luego de un período se demostró que en el interior del triángulo equilátero la niebla no existía. Actualmente está en consideración de la empresa panameña administradora, la aplicación de la tecnología en toda la zona del canal afectada por esta situación. La aprobación de la aplicación de la tecnología SIS significaría la instalación de unos 350 aparatos, y una inversión a realizar por única vez, del orden del 20% de la pérdida anual que se le ocasiona a la administración del canal por esta problemática.

Guarga reafirmó el planteo de Masci de que el libro va a dirigido a los jóvenes que egresaron, están cursando o egresarán en los años futuros de carreras universitarias en las áreas de ingeniería química, agronomía, ciencias, arquitectura entre otras. «Ellos son los potenciales protagonistas de un cambio en la realidad actual como país, en lo que refiere a nuestra capacidad de crear nuevas aplicaciones del conocimiento existente», expresó.

Añadió que la realidad actual en lo que se refiere a la capacidad del país de crear nuevos conocimientos se mide por el número de científicos por millones de habitantes. Si se compara este número en Uruguay con el de países desarrollados como Estados Unidos (EEUU), se observa que por cada científico que tiene Uruguay, el país del norte cuenta con cien. Si se compara en cambio la capacidad de crear nuevas aplicaciones del conocimiento existente, que es uno de los caminos fundamentales para avanzar en materia productiva, y se hace a partir del número de patentes concedidas por año y por millón de habitantes, la relación de Uruguay con EEUU es de 1 a 200. Guarga indicó que de esto se concluye que en Uruguay es mínima la actividad dirigida a la aplicación de nuevo conocimiento a la vida productiva. Coincidió con Masci en que «si no somos capaces de cambiar esta realidad en forma radical, cualquier aspiración a vivir como sociedad en condiciones sustantivamente mejores de las actuales resulta una quimera, imposible de llegar a ella, de ahí el interés que tiene este libro».

Subrayó que el libro procura transmitir dos conceptos centrales: el primero la calidad de la formación con la que cuenta Uruguay hoy y que brinda la Udelar, la que habilita a sus egresados a un nivel profesional de comprobada suficiencia. Esta formación posibilita a los uruguayos edificar una economía nacional apoyada progresivamente en el conocimiento avanzado. El segundo concepto también de importancia estratégica para el país se refiere al proceso que lleva a la creación de tecnología con impacto significativo, dentro y fuera de fronteras.

Aplicar los conocimientos al proceso de innovación

Arim por su parte reflexionó acerca de la trayectoria de Rafael Guarga en la Udelar, y lo identificó como protagonista de cuatro grandes procesos del Uruguay de hoy. El primero de ellos es el de la historia de la ingeniería en el país y su conciliación como campo disciplinar en sus distintas aplicaciones. El segundo proceso es el de la Udelar donde Guarga se desempeñó como decano de la Facultad de Ingeniería y posteriormente rector. «Una universidad que creció mucho en número de estudiantes y está generando masa crítica en distintas áreas del conocimiento y de la cultura y es hoy una plataforma para apalancar el desarrollo», apuntó el rector. La tercera línea es la de las políticas de innovación tecnológica, proceso en el que Guarga es protagonista como académico, como empresario y como innovador. La tecnología creada por Guarga aplicada en el canal de Panamá «es un ejemplo válido, presente, actual, en desarrollo, de como el conocimiento avanzado se puede conjugar en innovación y en vínculos de esos procesos de innovación con el mundo», sostuvo Arim. Señaló que el cuarto proceso en el que Guarga tuvo un papel protagónico es el de el Uruguay de la resistencia al autoritarismo. «Hoy hay democracia pero también tenemos que ser conscientes de esa alerta que se abre en Uruguay, sobre posibles despidos autoritarios aún en pandemia», apuntó el rector.

«Esta es una historia de futuro porque no tendremos futuro si no aplicamos nuestros conocimientos al proceso de innovación en red y articulados con el mundo», finalizó Arim.

Evento completo en Youtube

 
 
 
 
 
 
 
 
 

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