Proceso de trabajo

«Acción universitaria en el medio», es uno de los tres grupos operativos de trabajo creados por rectorado en marzo de 2020, en el marco de la pandemia, que tuvo como principal objetivo relevar necesidades y acciones de la Udelar en el territorio, durante ese año. La coordinadora del Grupo es la prorrectora de extensión, Mariana González Guyer, y está integrado asimismo por representantes de los diferentes órdenes (docentes, estudiantes y egresados), de las áreas, del Programa Integral Metropolitano (PIM), del Apex y de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI). El Grupo detectó más de 220 iniciativas a nivel nacional, que se registraron en un informe realizado en abril de 2020, por la Comisión Sectorial de Extensión y Actividades en el Medio de la Udelar (CSEAM).

Ana Laura Mello es licenciada y magister en ciencias biológicas y representante del Orden egresados en el Consejo Directivo Central de la Udelar. Explicó que en las primeras reuniones del Grupo «Acción universitaria en el medio», intercambiaron propuestas concretas para desarrollar en forma colectiva. Surgió la idea de realizar en primer lugar un diagnóstico de la respuesta de extensión de la Udelar en ese momento en el contexto de epidemia. Para ello se realizó un relevamiento de todas las actividades que la Udelar estaba llevando adelante en esta área, a través de un formulario que se pidió que completaran todos los servicios de la Universidad.

María Ingold, directora de la Casa de la Universidad de Río Negro del Cenur Litoral Norte de la Udelar, añadió que se apuntó a que ese diagnóstico inicial se mantuviera actualizado, ya que las actividades no surgieron todas juntas al comienzo, sino que se fueron desarrollando progresivamente a medida que los equipos fueron generando la capacidad de respuesta al nuevo contexto. El inventario de propuestas recabadas se subió a la web para que quedara accesible a los equipos de los proyectos con el fin de que estos se conectaran entre ellos. Aunque el Grupo no ha realizado la etapa de evaluación final del desarrollo de los proyectos, percibieron que los equipos fueron inspirándose unos con las propuestas de otros y en el período reciente surgieron experiencias con más diversidad en los temas y en las metodologías.

Mello indicó que a partir de este relevamiento se elaboraron los planes de referencia para realizar la convocatoria a proyectos de extensión en el marco de la epidemia. También se planteó generar instancias de intercambio sobre diferentes temas. Esta propuesta terminó definiéndose como la iniciativa de difundir el trabajo que los equipos realizaban, de la que surgió la serie audiovisual «Contextos: Construyendo juntos». Ingold señaló que para la planificación de la serie de audiovisuales se intentó tener en cuenta algunos aspectos comunicacionales, tales como la duración de las piezas, la elección de las iniciativas más aptas para ser relatadas en este formato, que mantuvieran una diversidad de disciplinas y que se reflejara el trabajo del interior y de la capital, todo ello con la intención de amplificar las experiencias lo más posible, para trascender la Universidad y llegar a diferentes públicos.

La producción y realización de la serie fue un trabajo del Programa Apex, UNI Radio, la Unidad de Comunicación de la sede Salto y la Unidad de Comunicación de la sede Paysandú del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte de la Udelar. En principio se pensó que el equipo de producción del audiovisual, que se encontraba en Montevideo, hiciera todo el trabajo, pero finalmente, para registrar las experiencias del interior, se trabajó en conjunto con las unidades de comunicación de los Centros Universitarios Regionales (Cenures) de la Udelar. Mello acotó que sin este apoyo, las iniciativas del interior no se hubieran podido incluir. Ingold añadió que una de las finalidades de la serie audiovisual «Contextos: Construyendo juntos» es hacer llegar estas experiencias a todas las personas que no están relacionadas con las iniciativas. Se busca lograr así generar espacios amplios de conversación, discusión y debate acerca de estas temáticas, que contribuyan a alimentar la reflexión social acerca de los grandes problemas nacionales.

Extensión en contexto de epidemia: dificultades y desafíos

Frente al nuevo contexto de epidemia, la extensión universitaria tuvo que repensar su rol, estrategias y herramientas a instrumentar, para desarrollarse. En este sentido Inglold apuntó que el papel de la extensión en la coyuntura actual es amplio, se desarrollan una diversidad de acciones que apuntan a distintos aspectos: asistencia, apoyo a la organización, participación de estudiantes en actividades que vinculan enseñanza y extensión, actividades de investigación, entre otras.

Mello explicó que para definir el rol de la extensión en la situación crítica de epidemia, contaban con experiencias de trabajos anteriores desarrollados en el contexto socio económico de crisis del año 2002. Otro de los antecedentes fue el  apoyo al Programa de Emergencia Nacional (PEN) en 2005, conocido como Extensión PEN. Asimismo tuvieron el recurso de los equipos de la Udelar que trabajan en territorio desde hace mucho tiempo, en contacto directo con las demandas y necesidades que surgen de los colectivos en diferentes zonas del país.

Ingold añadió que estos grupos permitieron generar a partir del conocimiento y los vínculos ya creados en el largo período de tiempo de trabajo en el territorio, así como de la articulación entre servicios dispersos de la Udelar, propuestas que respondieran a nuevas necesidades del contexto actual. Señaló que, por ejemplo, a través del trabajo con huertas hubo experiencias que buscaron por un lado resolver la necesidad concreta actual del acceso a los alimentos pero también pensar modelos de alimentación, de producción y de distribución de alimentos, temas que trascienden la pandemia. Apuntó que «estas problemáticas así como la desigualdad de género y otras tantas, existían antes de la epidemia pero esta las hizo más complejas o más visibles».

En cuanto a la adaptación de estrategias y herramientas a instrumentar, para desarrollar las actividades de extensión, Mello explicó que los proyectos incorporaron el uso de tecnologías como plataforma zoom, para sustituir las instancias presenciales, y muchos difundieron material audiovisual por whatsapp o Youtube, por ser plataformas de uso muy extendido. También en algunas instancias se mantuvo el trabajo presencial, pero se incluyeron todas las medidas sanitarias de protección y distanciamiento social establecidas para la epidemia.

Ingold destacó la creatividad de los distintos equipos a la hora de diseñar, generar y aplicar, las propuestas y el desafío que tuvieron para involucrar estudiantes. Consideró que el rol de la investigación científica en el trabajo de extensión en el contexto de epidemia estuvo enfocado mayormente a divulgar acumulados previos de conocimiento de la Udelar. Algunos ejemplos en ese sentido, podrían ser el caso de Nutrición que tuvo un papel fundamental de divulgación científica en el Apex a la hora de aportar asesoramiento para los cuidados necesarios en las ollas populares; o la experiencia de Psicología que creó rápidamente una gran cantidad de material acerca de distintas temáticas, que se dejó accesible al público en la web (personas mayores, confinamiento y teletrabajo y su repercusión psicológica), entre otras.

Mello explicó que debido al corto tiempo que ha pasado desde desarrollo de las iniciativas, estas aún no han podido ser analizadas en profundidad por el Grupo. Apuntó que el mayor potencial para sistematizar y analizar está en las experiencias de las huertas comunitarias y el apoyo a las ollas populares. Añadió que aunque estas puedan terminar en un tiempo, quedarán las experiencias de trabajo comunitario que permitirán pensar en otros objetivos de más largo plazo, vinculados a soberanía alimentaria, producción de alimentos de calidad, agroecología, entre otros temas.

Manifestó que un tema que le queda pendiente al Grupo es evaluar y analizar las dificultades y las posibilidades de integrar estudiantes a las propuestas y las nuevas experiencias que surgieron en ese sentido. Señaló que otro aspecto a profundizar es el vínculo entre las iniciativas que se generaron desde Extensión y las que tenían que ver con procesos de apoyo a la investigación. Acotó que otro de los puntos a investigar es si aparecieron temáticas nuevas de trabajo en los equipos de extensión. En este sentido añadió que cuando se hizo el relevamiento de actividades se les preguntó a los equipos si la actividad venía desarrollándose desde antes de la epidemia, si se había adaptado o era un proyecto nuevo.

Recursos que vale la pena rescatar

Ingold puntualizó como un aspecto a destacar del trabajo de extensión en el contexto de la pandemia, el de dar importancia a problemáticas que ya estaban presentes en la sociedad uruguaya pero que en el contexto actual se hicieron más visibles, como por ejemplo la de las fronteras y la circulación a través de ellas. Añadió que existen grupos de estudio con mucha trayectoria en la Udelar con conocimientos acumulados y trabajos interesantes acerca de la situación de las personas migrantes. La coyuntura de la pandemia dejó en evidencia la pertinencia del trabajo universitario sostenido en este tipo de temas.

Otro aspecto positivo subrayado por Ingold fue la incorporación de los distintos equipos y servicios de la Udelar en su trabajo, de los insumos y materiales elaborados por otros grupos. Este fue el caso de los materiales elaborados por Facultad de Psicología, el alcohol de Facultad de Química, las cartillas de la Escuela de Nutrición, los videos de ejercicios para hacer en casa del Servicio Central de Bienestar Universitario y el Instituto de Educación Física Superior de la Udelar, entre otros. «Hubo un darse cuenta de que todo lo que produce la Universidad es de toda la Universidad y no importa que no lo hizo mi equipo, está ahí y lo puedo usar para mi proyecto», expresó Ingold. La docente subrayó la importancia de otra condición que se dio en el contexto de epidemia, la necesidad y el valor del de trabajo interdisciplinario. «Cuando se produce la emergencia están llamadas todas las disciplinas», expresó Ingold.

Mello señaló la necesidad de potenciar una estrategia que se hizo mucho más visible en este contexto, el trabajo en red, coordinado, entre todos los servicios de la Udelar, haciendo énfasis en que todos los problemas se pueden abordar desde diferentes disciplinas, ya que en eso radica la riqueza del trabajo. Por su parte Ingold apuntó que entre las iniciativas recabadas y evaluadas por el grupo «Acción universitaria en el medio», identificaron algunas que dejarán de existir con el final de la epidemia y otras que sería deseable que fueran proyectos que permanezcan o se reconfiguren para contextos futuros. Sostuvo que la coyuntura actual demostró que «es posible que se desdibujen algunas fronteras que antes nos parecían muy difíciles». Indicó que en el caso del interior del país, fue más fácil participar de las reuniones y grupos de trabajo con los servicios de Montevideo en forma virtual, actividades colectivas que integraron una diversidad de actores, algo que no se veía posible anteriormente. «Esto dejó de manifiesto que en el futuro cuando finalice la epidemia, sin dejar de lado la presencialidad que es insustituible para muchas instancias, estas son herramientas valiosas que se pueden mantener», expresó Ingold.

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