El GTI está integrado por investigadores de la Universidad de la República (Montevideo y Salto), el Institut Pasteur (IP) de Montevideo y el Sanatorio Americano. En la conferencia participaron el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas; el rector de la Udelar, Rodrigo Arim; el director del IP Montevideo, Carlos Batthyány; e investigadores del GTI. El evento fue transmitido por el canal de YouTube de la Udelar.

La detección de la cepa mencionada es producto del trabajo coordinado que realizan diferentes investigadores en laboratorios de la Udelar del interior del país, en el IP y en el Sanatorio Americano. Un mes atrás este grupo conformó un consorcio de vigilancia epidemiológica basado en la secuenciación de material genético de SARS-CoV-2 en muestras de hisopado nasofaríngeo, con el objetivo de caracterizar diferentes cepas y lograr así un monitoreo en tiempo real de su circulación. Inicialmente este trabajo se concentró en las zonas fronterizas, apuntando a detectar el ingreso de nuevas variantes al país.   

Al comenzar la conferencia Salinas anunció el hallazgo e indicó que desde antes del ingreso de la enfermedad al país la ciencia ha estado acompañando este proceso y «permanece totalmente a la vanguardia». Recordó los aportes de los investigadores nacionales al desarrollar una serie de distintas herramientas diagnósticas que han favorecido el control de la epidemia. Destacó la creación de este consorcio para trabajar en conjunto con las autoridades sanitarias para «tener información de calidad en tiempo real». 

Explicó que los científicos participantes desarrollaron un sistema muy novedoso, original y «exitoso» de análisis molecular que permite buscar simultáneamente cuatro variantes conocidas del virus, que no estuvieran aún introducidas al país. Este método sirvió para indagar el origen de los cambios en la marcha de la epidemia las últimas semanas, en busca de alguna variante que pudiera explicarlos. Finalmente felicitó a los investigadores del grupo por su perseverancia y afirmó que este hallazgo condiciona la toma de decisiones para el control de la enfermedad en el país, cuando cambia la situación, «esto puede llevarnos a iniciar nuevos caminos en prevención», expresó.

Vigilancia de las variantes

Pilar Moreno, investigadora de la Facultad de Ciencias y del IP, indicó que el grupo diseñó un nuevo abordaje que a través de la técnica de PCR permite evaluar «la presencia de variantes de preocupación» del virus. En este momento estas son la cepa británica, la de Sudáfrica y la P.1, identificada en Manaos, Brasil. La metodología es similar a la del diagnóstico, pero se enfoca en la búsqueda de ciertos fragmentos del genoma que caracterizan linajes clásicos y variantes conocidas. 

Explicó que entre el 16 y el 20 de marzo trabajaron en un grupo de 175 muestras provenientes del Sanatorio Americano y de la sede Salto del Centro Universitario Regional Litoral Norte, donde se procesan muestras de distintos departamentos. Pudieron estimar que en 24 se podía encontrar una variante, de modo que procedieron a secuenciar el material genético de origen viral de ese grupo de muestras. Destacó el arduo trabajo que se realizó en los laboratorios mencionados para poder hacer el secuenciamiento y determinar la presencia de la variante P.1 en esas 24 muestras. Preocupa a los investigadores que no solo se encontró en los departamentos fronterizos si no que se encuentra también en el centro del país.

Gregorio Iraola, integrante del grupo, indicó que además de las muestras identificadas con la variante P.1 – aproximadamente el 15% del total-, se encontraron cuatro muestras con la variante P.2 que semanas atrás fue la de circulación predominante en el sur de Brasil. Pudieron corroborar que el nuevo desarrollo de PCR para tamizar variantes «es muy confiable y seguramente pueda ser utilizado de aquí en más». Destacó que no se evidenció la presencia de la cepa sudafricana, y solo un caso de la británica que afortunadamente no se volvió a detectar. El trabajo será periódico para seguir vigilando la presencia de variantes de interés, es decir, conocidas, y también la aparición de otras que puedan surgir naturalmente. Informó que esta cepa se encontró en muestras de Artigas, Montevideo, San José, Rocha, Canelones, Río Negro y Salto. Agregó que en los próximos días podrán obtener más información para determinar cuándo y por qué lugares la variante ingresó al país. En las próximas semanas y meses se podrá analizar cuál es la prevalencia de la cepa: si su presencia es estable o decrece, lo cual «no parece ser la situación».  

Gonzalo Moratorio señaló que el objetivo del trabajo conjunto fue integrar la capacidad diagnóstica; la capacidad de secuenciación genómica; y la capacidad de análisis bioinformático, es decir, de poder analizar complejos paquetes de datos de manera de entender las -al menos- dos mutaciones del virus que ocurren cada mes en el transcurso de la pandemia. «Es importante seguirlas porque pueden cambiar o impactar de forma significativa en la dinámica de la pandemia, por ejemplo, en la capacidad de transmisión o de reinfección», afirmó.

La intención del grupo es descentralizar esta herramienta, hacerla llegar a lugares estratégicos de la Udelar en el país, como Rocha y Salto, para poder aumentar la velocidad de detección de estas variantes más allá de que «siempre la secuenciación será de fundamental importancia y soberana». «Nuevas variantes van a surgir. Lo más importante es poner esto en contexto de lo que estamos viviendo hoy: con el horizonte muy cerca y una salida al menos visible que es la vacunación, pero no tener en cuenta estos aspectos puede hacer que ese horizonte sea cada vez menos visible», concluyó.

La vacunación y la transmisión comunitaria

Por su parte, Rodney Colina afirmó que el equipo del Laboratorio de Virología Molecular de la Udelar en Salto venía detectando el aumento sostenido del número de casos positivos con carga viral muy elevada, en un contexto general de comportamiento de la población que se mantenía. Destacó la importancia de que los investigadores puedan realizar la secuenciación en tiempo real para saber lo que está ocurriendo a nivel geográfico en este momento crítico de la epidemia en el país. También recordó la responsabilidad que tiene la población ante la vacunación, pues las nuevas cepas implican una mayor capacidad de transmisión comunitaria y, por ende, un mayor agravamiento de la pandemia.

Afirmó que el reciente hallazgo no se puede relativizar, es muy importante y plantea «un problema real en Uruguay». Hay «un ascenso abismal» en el número de contagios y es fundamental monitorear esto en tiempo real, porque, entiende que «esto va a cambiar en el tiempo, es probable que en 15 o 20 días tengamos una foto distinta de esto a medida de que vayamos mapeando», además teniendo en cuenta que en Brasil esta cepa suplantó a las demás variantes existentes en poco tiempo, advirtió. «Estamos en una transmisión comunitaria», remarcó.

El rector de la Udelar reconoció a todos los investigadores por el compromiso que demostraron en el último año: «es en su esfuerzo, capacidad y compromiso que las instituciones nos apoyamos para poder realizar aportes significativos a la vida del Uruguay en estas circunstancias». Asimismo, enfatizó un valor del país que debe ser preservado: la capacidad de colaboración entre instituciones, de evitar el perfilismo individual y trabajar en red. Por último, Arim hizo un llamado a todos los uruguayos a vacunarse, porque «es la principal herramienta que tenemos como sociedad para afrontar las semanas venideras».

Carlos Bathyanny remarcó que si bien esta cepa preocupa desde el punto de vista de la salud pública, es importante destacar que la vacuna que más está usando Uruguay, la Sinovac, ha demostrado ser eficaz contra esta variante en Brasil. Recordó que la llegada de la variante P.1 es de preocupación porque es un problema para el ingreso de pacientes en CTI y comparó la situación con la de Brasil, donde esta variante se hizo predominante en algunos Estados y colapsó los sistemas de salud. «Si todos somos responsables en vacunarnos, vamos a poder controlar la situación», indicó. También hizo un reconocimiento al grupo de investigadores que «no solo están a la altura, sino que están jugando en las grandes ligas, desarrollando métodos innovadores y haciendo un enorme sacrificio personal». 

Al ser consultados por la prensa sobre si se puede correlacionar directamente este hallazgo de la variante P.1 con el aumento de casos, Moratorio explicó que es un factor a tener en cuenta, pero son necesarios más estudios. Iraola agregó que todavía se necesitan algunos días para terminar los análisis porque estos datos presentados hoy los obtuvieron entre el sábado 20 y el domingo 21 de marzo. También señaló que entre las variantes de preocupación la P.1 no es la que más se ha estudiado aún porque surgió después y no hay tantos estudios epidemiológicos y experimentales como sobre la variante Británica. 

Natalia Rago comentó que en el Grupo Frontera obtuvieron la muestra P.1 del Chuy, Rocha, el 26 de febrero, entonces se podría sospechar que las introducciones son de esa fecha o anteriores. Con la implementación de la técnica en tiempo real, y dada la capacidad, estima que se podrían «mechar» muestras anteriores para ver si el aumento de casos está vinculado a la variante P.1.

Por último, Moratorio señaló que estudian cuál es el mecanismo que hace a la cepa P.1 más transmisible. Mencionó tres mecanismos conocidos para que esto suceda: produciendo más cantidad de virus en menos tiempo, infectando a una persona con menos partículas infecciosas, o prolongando el tiempo de infección. Moreno agregó que la variante P.1 permite la reinfección a personas que ya cursaron la enfermedad.

Vea la conferencia de prensa completa aquí

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