Apertura

El evento se desarrolla en modalidad virtual y la apertura contó con la participación del rector de la Udelar, Rodrigo Arim. El rector saludó el enfoque interdisciplinario del seminario, planificado como un encuentro de distintos espacios de reflexión académica y servicios universitarios. Destacó la importancia de que en el seminario no solo participen académicos provenientes de distintas áreas sino también que haya cuatro servicios involucrados (Facultad de Ciencias sociales, Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo y Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación). «Cuando hablamos de pobreza y de distribución del ingreso, de justicia o de equidad, estamos hablando esencialmente de un problema que hace a muchas disciplinas y a muchos espacios de saber humano más en general», consideró Arim.

El rector sostuvo que la pobreza y la desigualdad son conceptos vinculados a valoraciones normativas y por tanto históricamente condicionados, tanto en sus definiciones constitutivas (desigualdad por qué y para qué), como en la valoración acerca de su relevancia. Entiende que existen varios aspectos vinculados a los fenómenos de pobreza, equidad y desigualdad social y que estos alimentan la discusión académica pero también el debate político y la construcción de la agenda política. Uno de ellos es el que tiene que ver con los problemas vinculados a la noción de responsabilidad social sobre el bienestar individual, y se refiere a cuánto la sociedad como tal es responsable del bienestar de cada uno de sus integrantes. Marcó como segundo aspecto la noción de bien común, como un criterio que trasciende al individuo y ubica a todos los integrantes de la sociedad en un plano de construcción colectiva, de pertenencia o unidad nacional, local y global. Arim señaló que el otro aspecto es qué se entiende por privación y por desigualdad, cuáles son los conceptos inherentes, como se definen, cómo se constituyen, cómo se miden.

Arim resaltó la importancia de que el Seminario, en el marco de la crisis socioeconómica que vive el país, integrara al debate a actores colectivos, sociales y políticos, que trabajan sobre los temas privación y desigualdad. «Hoy más que nunca tenemos que preguntarnos que herencias posibles sobre el bienestar colectivo e individual puede dejar esta crisis y cuáles son los resultados aceptables y los no aceptables desde el punto de vista social y comunitario ante estas circunstancias», expresó Arim.

Señaló que en Uruguay al igual que en América Latina y el mundo durante las crisis en la mayoría de los casos el incremento de la desigualdad y de la pobreza, se dan a tasas mucho más aceleradas que los procesos de reversión de estos fenómenos, cuando existen recuperaciones. Entiende que en este contexto «las ciencias sociales y humanas van a ser exigidas a cumplir un rol importantísimo en los próximos años». Destacó la importancia de estos espacios académicos como el Seminario, «mecanismos de encuentro para encontrar salidas para evitar el riesgo más grande que tenemos en este momento que ya sufrimos en el pasado, que las políticas públicas respondan tarde a la demanda de una crisis social que va a penetrar y mucho el corazón de la cohesión de la sociedad y las características de la convivencia ciudadana».

Diversidad de miradas

Bolaña apuntó que la organización del Seminario está a cargo de los docentes María José Bolaña, Martín Cajade, Guillermo Fuentes, Sandra Leopold, Aldo Marchesi, Andrea Vigorito y Camilo Zino. Explicó que el objetivo de esta segunda edición es generar un espacio para trabajar en la temática pobreza y desigualdad desde las ciencias sociales con una perspectiva interdisciplinaria, a la vez que brindar la oportunidad de presentar y conocer las investigaciones que se están desarrollando en torno a este tema.

Fuentes apuntó que el contexto actual de pandemia reforzó la necesidad de «una mirada más histórica en el abordaje de la pobreza y desigualdad que analice los procesos con una perspectiva de largo plazo”. En este sentido señaló que la experiencia y los aprendizajes que se generan a partir de las ollas populares, a nivel de las organizaciones sociales y barriales, no se pueden entender si no se comprenden las experiencias anteriores que se dieron en otras crisis. «El seminario llega en buen momento para instalar los debates en esta clave, hay muchas disciplinas, mirando una misma problemática, haciéndose preguntas distintas, que en ningún caso son rivales sino complementarias», expresó.

Bolaña por su parte apuntó que historizar este fenómeno implica analizar los cambios en los niveles de concentración de la riqueza y la forma de distribución de la misma, a lo largo de la historia, los que han generado distintas formas de pobreza, riqueza y concentración de la riqueza. En este marco una tendencia que se constata a lo largo de la historia es que en los contextos de crisis aumenta la desigualdad. Fuentes entiende que «la conceptualización de la pobreza no es un mero ejercicio intelectual, a partir de esa definición es que se toman una serie de medidas en políticas públicas, como se está viendo en la actualidad, si cambiamos los marcos de referencia cambian las respuestas institucionales». Añadió que los contextos de crisis a lo largo de la historia evidencian que derechos que se creía conquistados, no están garantizados para toda la población, como la vivienda, el acceso al trabajo y a la educación, entre otros.

En cuanto al contenido del seminario Fuentes subrayó que se apuntó a definir los integrantes de cada mesa procurando que pertenecieran a disciplinas diversas y a que en estos espacios se aborden una variedad de aspectos vinculados a la temática. Señaló que el seminario da cuenta de la pluralidad de dimensiones asociadas con la pobreza y la desigualdad. En este sentido se trabajará temas como el territorio, enfocado no solo al ámbito urbano sino también al rural, el acceso a la justicia (un condicionante de generación de desigualdades y reforzamiento de las existentes), las transferencias, entre otros. Además se buscó no limitarse a una mirada netamente académica y local sino ampliarla incluyendo en el diálogo a actores sociales y una perspectiva más regional y comparada, por lo que muchos invitados a las conferencias, mesas y talleres del seminario, son del exterior.

Bolaña añadió que algunos de los temas que abordará el seminario en sus diversas instancias, son problemas comunes para América Latina como la ciudad informal, la distribución de la tierra en el medio rural, concentración de la pobreza en las ciudades y la alimentación. Fuentes resaltó que aunque con distintos énfasis, se repite en todos los países de América Latina que las problemáticas de pobreza y desigualdad estén asociadas a determinadas franjas etarias y género. «La pobreza tiene cara de mujer y cara de niño o niña», apuntó. Añadió que el nivel de respuestas estatales en América Latina, que configuran los esquemas de protección social, son otro aspecto en común en lo que se refiere a la pobreza y desigualdad. Sostuvo que históricamente se han desarrollado en base al acceso a la seguridad social y por tanto a la pertenencia al mercado formal de empleo, en un continente en el que la informalidad es la regla. Esto genera un quiebre muy claro entre los que están dentro y los que están fuera del sistema y las respuestas públicas para las personas que quedan fuera de él son muy escasas, tanto en cobertura como en monto. «Hay un defasaje entre el entramado institucional de protección y la estructura del mercado de empleo y eso arrastra un montón de inequidades a la sociedad», expresó Fuentes.

Bolaña indicó que el abordaje de los temas del seminario apunta entre otros aspectos a la reflexión y discusión acerca de como se miden, observan, interpretan, analizan y evalúan, los niveles de pobreza, riqueza y desigualdad, como fenómenos socio económicos. Fuentes subrayó también la importancia de instalar el debate acerca de estas temáticas. Consideró que la definición de pobreza en función de ingresos tiene una gran fortaleza que es la facilidad del cálculo. Señaló que no obstante el encuentro apunta a complejizar esta forma de medir la pobreza, ya que la coyuntura actual ha demostrado que medida por ingresos no permite llegar a conclusiones reales. Apuntó que mucha gente que no se consideraba pobre por su nivel de ingresos, presentaba una vulnerabilidad muy grande en otras dimensiones. Cuando llegó la pandemia, estas personas cayeron rápidamente en la pobreza, situación que Fuentes vincula con condiciones previas como desigualdad, problemas en el mercado de empleo, dificultades para el acceso a la salud y a la educación. Asimismo resaltó que se trata también de un proceso a largo plazo, «la desigualdad educativa que estamos generando hoy, con la gestión de la pandemia, es la desigualdad en el mercado de empleo y en los ingresos del futuro», expresó.

Seminario «Miradas históricas y contemporáneas sobre la pobreza y la desigualdad en Uruguay y América Latina». Acto de apertura y primera mesa redonda

Programa completo

 
 
 
 
 
 
 
 

Los comentarios están cerrados.