Química al alcance de todos

Química d+ forma parte del Centro de Educación Flexible (CEF) de la Facultad de Química. Cipriani y Machado explicaron al Portal de la Udelar que la idea del Programa es que los participantes «se vayan pensando de forma diferente con respecto a la ciencia en el Uruguay» y que vean que cualquiera puede dedicarse a la química, «no es algo inalcanzable, sino que sucede alrededor nuestro». Su objetivo es divulgar aspectos del quehacer científico en el área de la química a través de talleres donde se proponen experiencias para comprender que «no existe nada sin químicos» y que esta ciencia forma parte de la vida diaria. La química «te viste, te alimenta, te limpia, te divierte, te pinta, te sana», explica el equipo de docentes del CEF en sus materiales de difusión. 

Cipriani explicó que el Departamento Estrella Campos de la Facultad de Química integra diferentes áreas como el CEF, Química Inorgánica, Química Analítica, entre otras. El CEF se creó hace muchos años con el fin de producir material para cursos a distancia, en un momento que esa modalidad estaba surgiendo. Años después se creó Química d+ y este programa, fue acaparando el esfuerzo del equipo del Centro ya que la elaboración de materiales para educación a distancia fue pasando a estar cargo de las áreas de la facultad que ofrecían los cursos.

El equipo estable que lleva adelante la propuesta está integrado por cuatro docentes, todos con baja dedicación horaria: Marcelo Queirolo, director del programa,  Vanesa Rostán, que empezó como voluntaria en 2011 y quedó como docente, Machado y Cipriani, que empezaron como voluntarias en 2007 y después accedieron al cargo. Reciben la ayuda de estudiantes que se acercan para participar de forma honoraria, todos los años hacen un llamado a un curso convocando a los que tengan interés en participar del Programa. Los estudiantes forman parte del equipo durante un año y algunos se quedan más tiempo, Cipriani resaltó que «son un pilar muy importante». 

Líneas de trabajo

Las docentes  indicaron que las actividades principales del Programa, que son fijas y se llevan adelante todos los años, son los talleres que hacen en la Facultad con niños de escuela primaria y maestras, instancias que durante el año 2020 y lo que va del 2021 se hicieron en forma virtual. En estas actividades reciben de marzo a noviembre, cuatro grupos por semana que se inscriben al principio del año lectivo para participar.

Las docentes relataron que cuando los niños piensan en un científico se imaginan a un hombre viejo, lo comprobaron cuando en una actividad les pidieron que dibujaran a alguien que hiciera ciencia, y consideraron que esta idea está potenciada por las películas y dibujos animados. Por ese motivo tratan de mostrarles a los niños en los talleres que cualquiera puede dedicarse a la química, sin importar el género ni la edad y desmitificar la concepción de la sociedad que ve a esta ciencia como un área compleja y difícil de desarrollar. «Para nosotros es importante mostrarles que en Uruguay se hace ciencia; en el laboratorio donde realizan los talleres, los niños utilizan los equipos y materiales de la Facultad y eso les da la perspectiva de que es una carrera como cualquier otra, de que ellos pueden ser químicos, abogados, plomeros, músicos, lo que quieran, y que no se necesita ser brillante para ser químico», expresó Cipriani.

Otras actividades que realizan regularmente desde hace unos seis años son los cursos sobre diferentes temáticas, dirigidos a docentes. Los temas de estos cursos son propuestos por los profesores, a través de una encuesta que realiza el equipo, en la que indaga acerca de los principales temas de interés de los maestros. A partir de estas respuestas organizan tanto cursos teóricos como talleres de laboratorio, aunque en 2020 debido a la emergencia sanitaria desarrollaron sólo instancias teóricas virtuales. Machado apuntó que esta propuesta surgió porque a medida que empezaron a profesionalizar su trabajo en la divulgación de esta ciencia, percibieron «una necesidad muy fuerte de parte de las docentes en tener apoyo en su labor, porque química es una materia en la que no tienen gran formación en su carrera». Las docentes indicaron que luego de estos 15 años de trabajo notan un cambio en las maestras, están más abierta a aceptar que pueden enseñar química y que no necesitan una infraestructura demasiado complicada.

El programa también cuenta con un espacio interactivo que se llama Moleculario en el que desarrollaron actividades variadas como participación en stands de ferias de ciencia y en toda instancia a la que los convocaran que permitiera la difusión de la química. Han participado en eventos como Tocó Venir, Expo Educa de Montevideo e interior, Semana de la Ciencia y la Tecnología, las Olimpiadas de Química, Día del Patrimonio, entre otros. 

Las docentes explicaron que recibieron financiación de la ANII [Agencia Nacional de Investigación e Innovación]  para algunos proyectos, lo que les permitió llevar la propuesta a algunas escuelas del interior del país que no podían venir a Montevideo. Actualmente se están presentando a llamados de la Comisión Sectorial de Actividades en el Medio (CSEAM) con esa idea y están generando material para enviar a las escuelas, para que los maestros puedan realizar las actividades ya que están suspendidas las actividades presenciales. Asimismo Química d+ cuenta con un equipo que trabaja también en la sede Paysandú del Cenur Litoral Norte desde hace cuatro años, con el que el equipo en Montevideo trabaja en paralelo y en constante comunicación. Las docentes acotaron que esta iniciativa que surgió de algunos docentes de la sede Paysandú, sumó mucho al programa. 

Las actividades en contexto de pandemia

Las docentes explicaron que aunque en el marco de la emergencia sanitaria la temática de los talleres no varió, los temas se vinculan a qué son la química y la ciencia y cómo trabajan los científicos, los espacios se adaptaron a la virtualidad. Otra de las actividades que llevaron adelante a distancia en el contexto de epidemia fue evacuar las numerosas  consultas, preguntas y requerimientos de ayuda de los docentes y público en general que les llegaron a través del correo electrónico y las redes sociales, vinculadas a temáticas que tienen que ver con la pandemia. El Programa realizó una campaña titulada «preguntanos lo que quieras saber» y muchas consultas estuvieron relacionadas con temas como los virus, los desinfectantes, entre otros, las que fueron contestando a través de las redes sociales. Las docentes indicaron que con la llegada de la pandemia volcaron el tiempo que dedicaban a las actividades presenciales, a las propuestas virtuales, entre ellas, crear materiales para apoyar la labor de los docentes a la distancia.

Asimismo a través de las redes sociales el Programa hizo énfasis en propuestas para hacer en casa, experimentos con materiales caseros, de fácil acceso, que no son los que se plantean en los talleres en Facultad donde se utiliza material y reactivos de laboratorio. Además a través de este medio ofrecieron también una serie de videos y animaciones que explican fenómenos químicos y físicos del entorno natural y el ámbito doméstico, a partir de preguntas como ¿de qué está hecha la arena? o ¿qué le pasa a nuestro pelo cuando nos hacemos un laciado permanente?. A través de estos contenidos se pueden conocer experimentos como Pasta de dientes para elefantes, El arcoíris flotante, Magia con globos, Dilatación térmica de gases, líquidos o sólidos. En su sitio web se ofrecen fichas ordenadas para experimentos y actividades dirigidas a estudiantes de primaria y secundaria. También se puede acceder a los audios de varias columnas de Química d+ en la radio de la Udelar, UNI Radio.

Difusión y alcances de la propuesta

El equipo de Química d+ intenta llegar a los docentes y a través de ellos a más alumnos, porque el cupo de niños para las actividades en el laboratorio es muy limitado y la demanda es enorme. «Abrimos las inscripciones en marzo y en tres horas llenamos el cupo para el resto del año, después tenemos muchísimas llamadas de maestras durante tres meses buscando agendarse y les tenemos que decir que no hay lugar, que quedan en lista de espera», apuntó Cipriani. «Quedan 200 o 300 escuelas en lista de espera todos los años, no hay forma de que podamos cubrir esa demanda con los docentes que tenemos y con el laboratorio que nos prestan para este trabajo, lamentablemente, es algo que en un futuro nos gustaría mejorar», añadió Machado.

Las docentes resaltaron la importancia de la divulgación científica y que la ciencia llegue a la comunidad, en ese marco subrayaron la relevancia del relacionamiento con el medio a través de las actividades de Extensión. Señalaron que el Programa Química d+ fue la primera actividad de Extensión con créditos de la Universidad, los estudiantes participan del Programa como si fuera un curso como los demás de la carrera.

El sueño del equipo es contar con más recursos y más gente que pueda dedicarse exclusivamente a Química d+ y poder disponer de instalaciones para el Programa. Machado señaló que el plan a futuro, que va a depender de los recursos humanos de los que disponga el Programa, es mantener las redes y eventualmente volver a las actividades presenciales. «Es imposible hacer todo, si tuviésemos un mayor financiamiento para contar con más recursos humanos sería ideal, pero hacemos humanamente lo posible», expresó. Cipriani señaló que hasta ahora «ya hemos tocado todas las puertas y no se nos ocurre qué más hacer, ojalá que se dé un cambio y desde la gente que tiene la posibilidad de darnos esos recursos se entienda la importancia de la divulgación científica y de promover las vocaciones científicas en los niños».

 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

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