La Semana Institucional por la salud mental con perspectiva de derechos se desarrolló entre el 12 y el 15 de octubre e incluyó diversos ámbitos de trabajo: mesas de diálogo, conferencias y espacios de reflexión en horarios de clase. Las actividades fueron todas con entrada libre, se llevaron a cabo en el Aula Magna de Facultad de Psicología y se transmitieron en vivo a través de plataforma Zoom y por el canal de Youtube de la Facultad.

La Mesa de cierre del evento, titulada «Universidad, salud mental y derechos humanos», contó con la presencia del rector de la Udelar, Rodrigo Arim, la decana de la Facultad de Enfermería, Mercedes Pérez, representando al Área Salud de la Udelar y el Decano de la Facultad de Psicología, Enrico Irrazábal.

Espacios de reflexión

Irrazábal recordó que en el último período del gobierno anterior se aprobó la Ley y el proceso del Plan de Salud Mental, que comenzó en ese momento y se retomó luego de que asumieron las autoridades del Ministerio de Salud Pública del nuevo gobierno. Luego de un primer período de intercambio, poco tiempo atrás se constituyeron los grupos de trabajo vinculados a la implementación del artículo 11 de la Ley, informó, y antes el Área de Ciencias de la Salud de la Udelar ya había comenzado a trabajar con la Institución Nacional de Derechos Humanos, con los movimientos de usuarios de salud mental, de familiares y con otras organizaciones sociales relacionadas con el tema. Destacó que en este proceso se fortaleció enormemente la Comisión de Salud Mental del Área y se elaboró un documento largo, muy discutido, que es el producto del acuerdo entre las diferentes concepciones y perspectivas de las organizaciones que participaron de estos intercambios. Añadió que el documento pasó al Consejo Directivo Central (CDC) de la Udelar, el que lo discutió, aprobó e hizo propio. A partir de allí comenzó a desarrollarse una etapa en la que la temática se trabaja a nivel de la Udelar.

El decano de Facultad de Psicología indicó que uno de los elementos centrales del documento presentado al CDC, estaba vinculado a un desafío con el que se enfrentan los universitarios: «¿cómo es trabajar el campo problemático de la salud mental desde un nuevo paradigma?». A partir de esa pregunta comenzaron un relevamiento de los recursos existentes. Indagaron acerca de «¿quiénes somos, cuántos somos, qué formación tenemos? para poder pensar luego procesos pedagógicos, contenidos, estrategias educativas para conformar ese nuevo paradigma y formar aquellas y aquellos que trabajen en ese nuevo paradigma», apuntó. Destacó que un logro importante es haber constituido la Comisión de Salud Mental en el ámbito de Facultad de Psicología, con la participación de delegados de los distintos órdenes en los grupos de trabajo.

Irrazábal entiende que la reflexión acerca de la temática parte de una pregunta equivocada, «no debería ser ¿qué es la salud mental? sino ¿cómo se constituye, cómo se procesa, cómo funciona esto que llamamos salud mental?». «¿Por qué no podemos discutir cuáles son las condiciones que producen eso que denominamos salud mental? Estamos hablando de una ley y de un plan de salud mental y si no decimos qué idioma hablamos va a ser muy difícil conversar», reflexionó.

Un tema prioritario

Mercedes Pérez resaltó que los distintos servicios que conforman el Área de Salud de la Udelar, han tomado a la salud mental como una temática prioritaria. «Es un tema que está presente y ha estado presente a lo largo de muchos años en la agenda del Área de Salud», expresó, por tanto para el Área también ha sido primordial pensar cómo trabajar la salud mental en el contexto de la nueva Ley desde las miradas interdisciplinarias, la formación de los estudiantes y los docentes y la elaboración de proyectos. En este sentido informó que en la actualidad existe un proyecto importante, incluido en el orden del día de la próxima sesión del Área de Salud, relacionado con una propuesta de conformación de una unidad integral de salud mental, que integre al Hospital de Clínicas y a todos los servicios del Área de Salud. Pérez señaló que la importancia que el Área de Salud da al tema salud mental se refleja también en que junto con COVID-19, la temática es priorizada en los cursos interdisciplinarios del Área desde 2020.

La decana resaltó también la importancia de la encuesta que se viene llevando adelante para recabar información acerca de los servicios, iniciativas y personas que trabajan en salud mental en la Udelar. Indicó que al ser una temática que puede ser abordada desde diversas miradas, las actividades en torno a ella están dispersas por muchos lugares de la Universidad y la encuesta puede dar un panorama integral de estas iniciativas. Para la Facultad de Enfermería el tema salud mental también es fundamental, subrayó, cuenta con un departamento específico y con un equipo docente que trabaja e investiga en torno a esta temática. Señaló que un aspecto de la salud mental que le preocupa mucho a la Facultad es el de los cuidadores de las personas con afectaciones a la salud mental. «Nos parece que no se puede trabajar en forma aislada el tema de los usuarios que requieren atención en la salud mental y la implementación de la Ley, sin pensar en cómo se va a abordar el cuidado de los cuidadores», afirmó.

Rol de la Udelar

Arim por su parte felicitó la iniciativa de dedicar una semana a reflexionar desde la perspectiva universitaria acerca de los problemas de salud mental en clave de derechos humanos. Destacó que «el problema de salud mental es un trabajo constitutivo del bienestar de los seres humanos y tiene distintas implicancias a lo largo de la trayectoria vital de los individuos o grupos definidos por otras características como los privados de libertad». Señaló que en el trabajo con la población privada de libertad, la Udelar «tiene instrumentos todavía embrionarios pero importantes para desarrollar actividades de investigación, de extensión y de enseñanza, en ese contexto, donde la expresión de las problemáticas de salud mental que emerge tiene dimensiones y gravedades particularmente relevantes».

Añadió que otro colectivo a enfocar a la hora de pensar la salud mental es el de los estudiantes. Recordó que en todos los niveles de enseñanza, en el contexto de emergencia sanitaria, los últimos dos años los estudiantes tuvieron que emigrar a esquemas de no presencialidad, de aislamiento social y de clases a distancia, y la Udelar viene reflexionando acerca de las implicancias a largo plazo que pueden tener estas condiciones en los jóvenes. «Esto de alguna manera corta los procesos de socialización en edades muy importantes para todos nosotros», expresó el rector. Destacó que la Universidad ha intentado dar algunas respuestas a esta problemática instrumentando dispositivos de consulta y apoyo para estudiantes en este contexto, a través de los cuales se han recibido centenares de consultas.

En cuanto a los principios básicos que guían el accionar de la Udelar en materia de salud mental, Arim resaltó que la Udelar tiene mandatos legales y constitucionales muy claros. «Somos el principal ente público responsable de la formación de alto nivel y de la generación de conocimientos», destacó. «La Universidad de las República por historia, por trayectoria, sigue siendo el 80% de la matrícula universitaria y entre el 70 y el 80% de la generación de conocimiento y de la creación cultural, del país», añadió. Entiende que por tanto la Universidad debe asumir esto como una responsabilidad de liderazgo, «de saber que lo que no haga la Udelar en formación, generación de conocimiento y extensión, es probable que no lo hagan otros actores, ni públicos ni privados en el país», indicó.

Sostuvo que de la misma manera, la ley de salud mental obliga a la Universidad en cuanto a sus compromisos institucionales con la temática. Asimismo la Ley Orgánica de la Udelar en su artículo 2, determina su accionar al responsabilizarla de aportar al esclarecimiento de temas complejos para la sociedad. Indicó que en lo que se refiere a la enseñanza, como responsable de la formación de profesionales de alto nivel de calificación, es la Universidad de la República la que debe identificar con claridad dónde faltan recursos humanos altamente calificados que sostengan los procesos de atención sanitaria en general y de salud mental con todas sus diversidades en particular. Señaló que aunque la Facultad de Psicología no es al único actor al que le compete este trabajo ya que la temática trasciende a su campo de conocimiento y por tanto requiere enfoques interdisciplinarios, esta institución tiene un papel central. «No podemos pensar las políticas de formación de la Universidad de la República vinculadas a la temática de salud mental sin pensar una Facultad de Psicología que ocupe el escenario central en esa discusión», apuntó Arim.

En relación con otra de las funciones universitarias, la investigación, en el tema salud mental a la Universidad le compete la tarea de generar conocimiento «novedoso, auténtico, conectado con el mundo, en diálogo con diferentes actores y problemáticas locales y sociales», manifestó. Añadió que la investigación presupone también para la Universidad involucrarse con los ambientes sociales e institucionales donde se desarrollan y conviven las personas, sin desmerecer el componente individual. «Los entornos y la forma de socialización que tenemos es parte de lo que la Universidad de la República tiene que pensar, razonar y aportar sobre cómo están incidiendo en un factor tan relevante en el bienestar social como es la salud mental», subrayó.

En cuanto a la extensión universitaria, Arim resaltó que tiene un componente que deriva de la enseñanza y la investigación. «La extensión universitaria existe en tanto seamos capaces de generar conocimiento y formemos a alto nivel», sostuvo. Aclaró que esto no significa que tenga un nivel de subordinación sino que el concepto de extensión universitaria se asocia a las responsabilidades que le competen a la Udelar como institución de formación de alto nivel e investigación, en las áreas de la ciencia y la cultura. Entiende que hay que desarrollar la extensión constituyendo con actores, organizaciones e instituciones, vínculos de largo plazo.

Arim finalizó señalando una preocupación actual de la Udelar, la tensión entre su responsabilidad de aportar pensamiento crítico a la sociedad en general y el intentar hacer lo que las políticas públicas no están haciendo y deberían hacer. «Esa tensión es muy demandante para la persona, para las instituciones y para los grupos de la Universidad», afirmó. Entiende que hay problemas que la Universidad no va a resolver, puede cuestionar, señalar la necesidad de que se implementen políticas, como en el caso del Sistema de Cuidados, pero no llevarlas adelante como institución. «No podemos salir a cubrir lo que las políticas públicas abandonan o no priorizan, pero sí tenemos que ser capaces desde nuestra autonomía y capacidad crítica de señalar las carencias de las políticas públicas y de la sociedad en general y problematizar estas temáticas con el fin de impulsar el diálogo público», concluyó.

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