El director de la sede universitaria de Paysandú, Liber Acosta, celebró la participación de los diferentes colectivos universitarios y destacó la obra que se inaugura como «el resultado del acumulado de más de 30 años de educación física en Paysandú y de más de 50 años de presencia universitaria local que toman cuerpo y que en conjunto nos han permitido lograr la liberación de los cupos de ingreso en la sede y también promover la formación académica de los docentes a través de la promoción de su participación en programas de postgrados». Destacó como elemento clave para el crecimiento académico la radicación de un importante número de recursos altamente formados provenientes del extranjero para la integración con los recursos locales. «La concreción de este espacio en un entorno en el que se está consolidando un ecosistema de enseñanza, investigación y extensión nos parece clave como mojón para el desarrollo universitario», remarcó Acosta.
Desde el Pompl, la arquitecta Gabriela Fachola resaltó el trabajo conjunto con la Dirección de Arquitectura para el desarrollo de la infraestructura edilicia, acorde a las actividades universitarias en todo el país. «Inauguramos un aula específica para cubrir necesidades de actividades prácticas de educación física y que está proyectado para compartir con las demás actividades de la Universidad y con toda la sociedad», remarcó. En el predio de la antigua terminal la inversión en obras –realizada en dos etapas– alcanza los 20 millones de pesos.

«Son inversiones que posibilitan el desarrollo de múltiples actividades, siempre pensando en dar cabida al crecimiento en todo el país, paso a paso y de forma planificada», comentó.

En el mismo sentido de resaltar la suma de esfuerzos de diferentes servicios universitarios, el arquitecto Álvaro Cayón, director general de Arquitectura de la Udelar, resaltó el «compromiso y la confianza en los recursos técnicos y la voluntad institucional de procurar dar respuesta a las necesidades de funcionamiento para los usos necesarios».

Enorme emoción

El director de Isef, Gianfranco Ruggiano, enfatizó la «enorme emoción» de compartir el momento de dar inauguración oficial de un espacio de la Universidad que por motivos de la emergencia sanitaria ya se encuentra en uso en los hechos. «Estamos tomando un momento para hacer un relativo balance de un proceso que viene desde mucho tiempo atrás y que tiene un horizonte que quizás no estemos en condiciones de decir hasta dónde llega», planteó en su alocución.
Dijo vivir «este momento como un ámbito para identificar que estamos haciendo un montón de acciones que se están traduciendo en la materialidad de las obras y también de las personas que se han radicado para sumarse al desafío. Es un paso en el sentido de aportar a un proyecto institucional que hace caminar hacia lo que entendemos que la Universidad tiene como modelo país, hacia la consolidación de centros universitarios regionales para contribuir al desarrollo del país», reflexionó Ruggiano.

Por su parte, la directora del Cenur Litoral Norte, Graciela Carreño, enfocó su discurso en remarcar que «el desarrollo universitario en el que se enmarca la presente inauguración tiene que ver con un proceso en los que hay que soñar, planificar, racionalizar acciones, programar, vinculado con los servicios universitarios y con otras instituciones como las intendencias departamentales, que son fundamentales con su apoyo».
Dando cierre a la parte oratoria, el intendente departamental, Nicolás Olivera, fue categórico en destacar: «para los sanduceros actualmente no hay proyecto más importante y que involucre en forma unánime a todos que el proyecto de la Universidad, de contar con una sede única, propia, que integre todos los servicios universitarios», reconociendo a la vez que «son fundamentales todos los pasos que la Universidad y diferentes actores locales y nacionales han dado hasta aquí».

Fuente: Unidad de Comunicación sede Paysandú, Cenur Litoral Notre

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