Participaron Adrián Cannellotto, rector de la Universidad Pedagógica (UNIPE), Argentina; Alejandra Birgin, docente de la UNIPE y de la Universidad de Buenos Aires; Francisco Imbernón, integrante del Observatorio Internacional de la Formación Docente de la Universidad de Barcelona y Rafael Porlan, docente de la Universidad de Sevilla, España. El panel fue moderado por Carolina Cabrera, asistente académica del rector de la Udelar.

Cabrera dio apertura a la actividad y señaló que esta mesa proponía la puesta en común de experiencias internacionales en cuanto al tema de estas jornadas, sus principales desafíos y aprendizajes, considerando los distintos marcos normativos nacionales y arquitecturas de los sistemas educativos.

El panel comenzó con la intervención de Cannellotto, quien afirmó que «el carácter universitario de la formación docente per se no garantiza una transformación o cambio de rumbo», puede significar o no un cambio provechoso. En su opinión lo que se busca «no depende tanto de una forma institucional, sino de contar con un programa institucional». Agregó que la formación es central para la labor docente pero no es lo único a considerar, dado que la organización del trabajo de los educadores dentro del sistema de enseñanza también es relevante.

Destacó los aspectos fundamentales de la formación que ofrece la UNIPE, en primer lugar la relación entre la docencia, la investigación y la extensión. Estas son condiciones que hacen «que la vida universitaria se asemeje a una experiencia de pensamiento», indicó.

Por su parte, Birgin destacó la importancia de este tipo de encuentros. Mencionó que la “universitarización” de la formación docente lleva en muchos casos una propuesta despedagogizante. Mencionó que en América Latina el pasaje de esta formación al ámbito universitario fue tomando distintas formas, «desde construir una universidad a partir y con institutos de formación docente (ocurrió en Córdoba y en Entre Ríos en Argentina), la convivencia entre las universidades pedagógicas y las normales como responsables de la formación docente, por ejemplo en México y Colombia, o en algunos países como Honduras un instituto de formación docente se transformó en una universidad, tomó toda la formación inicial y se cerraron las normales. Es decir “universitarizar” significa cosas diferentes en distintos países de acuerdo a sus tradiciones y a políticas específicas». 

Imbernón participó a través de un video donde reflexionó sobre la formación inicial y el magisterio. Relató el proceso español de pasar de las escuelas normales a las facultades de ciencias de la educación. Manifestó que en toda Europa la formación de maestros es universitaria y esto introduce un mayor reconocimiento de los maestros por parte de la sociedad.

En el cierre, Porlan destacó el aspecto positivo que tuvo la incorporación de los institutos normales a la universidad en su país. La equiparación con otros profesionales generó mejores remuneraciones, entre otras consecuencias positivas.

Las jornadas tienen el objetivo de promover la reflexión y el debate académico sobre el carácter universitario de la formación docente, un tema de interés para la Udelar y para el país en general.


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