En tal sentido, desde el Departamento de Alimentación del SCIBU, la directora Lic. Gabriela Prattes en diálogo con la Unidad de Comunicación de SCIBU brinda una serie de recomendaciones acerca de los hábitos alimentarios durante el invierno.

La importancia de adecuar la alimentación

La alimentación que recibimos debe de adecuarse a la temporada del año, teniendo en cuenta si nos encontramos con temperaturas altas o bajas. En el caso del invierno, es importante la selección de alimentos que hagamos para su posterior consumo. El objetivo, a través de los alimentos ingeridos, es mantener la temperatura corporal que nuestro organismo nos demanda debido al mayor gasto calórico que experimentamos. Por lo cual se recomienda, para esta estación del año, aumentar la ingesta de comidas calientes.

Es importante mantener durante todo el año una alimentación balanceada, equilibrada y completa a fin de recibir la época de mayor frío y exposición a enfermedades respiratorias, con un sistema inmunológico fortalecido.

En el invierno se suele recurrir a comidas como guisos, y cazuelas. Se sugiere sustituir las ensaladas por vegetales de estación hervidos, así también incorporar caldos y sopas.

Una guía alimentaria con propuestas para el invierno

Desde el Departamento de Alimentación se hace especial énfasis en el recetario elaborado por el Departamento, el cual está disponible en el sitio web institucional.

Este trabajo contiene una serie de sugerencias y propuestas de cómo vehiculizar los alimentos para contrarrestar las bajas temperaturas como cazuela de vegetales, leguminosas, distintas variedades de sopas, budines o suflé.

Higiene y conservación de alimentos

Es importante siempre mantener los alimentos en buenas condiciones sanitarias, aunque durante el invierno tengamos bajas temperaturas. Existe la creencia de que cuando hace frío, los alimentos no se verán afectados y que por lo tanto se los puede dejar fuera de la heladera. “Lo cierto es que siempre están expuestos a contaminación por lo cual es importante todo el proceso de elaboración, que incluye la higienización, el lavado de manos; y una vez finalizada el mismo, los alimentos deben congelados o freezados si su consumo será posterior a 48 horas de su preparación”, enfatizó Prattes.

Se recomienda la utilización de vegetales para la preparación de caldos y sopas, especialmente puerros, zapallos, zapallitos, cebolla, nabos, rabanitos o tomates con lo cual se pueden obtener diferentes sabores. Los caldos son muy nutritivos porque se consumen sus nutrientes en forma concentrada, favoreciendo a nuestro organismo.

La importancia de la planificación

Es saludable poder cumplir con todos los tiempos de ingesta de comidas en cualquier momento del año. “Entendemos que hoy día, con las rutinas de trabajo y estudio que tenemos, se hace un poco complejo hacernos tiempo para nuestra alimentación. Por lo cual es importante la planificación diaria, precisamente para ayudarnos a cumplir con los tiempos de alimentación que necesitamos y disponer de la comida que podemos consumir en nuestros lugares de trabajo o estudio”, indicó Prattes.

Menúes cíclicos del Departamento de Alimentación

El Departamento de Alimentación planifica, según la temporada del año, la elaboración de los menúes que se ofrecen al estudiantado con beca de alimentación.
Según la estacionalidad del año, el servicio ofrece distintas comidas recurriendo a alimentos que estén disponibles, maduros y en tiempo de cosecha. “Para ello tenemos en cuenta, precisamente, la estacionalidad y en tal sentido, para el otoño invierno se elabora un menú cíclico que se centra en vehiculizar más preparaciones de olla, y utilizando vegetales para la elaboración de budines, soufflés, tartas, pascualinas, así como guisos y cazuelas de leguminosas” señaló.

Fuente: web de Bienestar

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