Contó con la exposición de docentes, investigadoras e investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis de Potosí (México), la Universidad Federal de Río Grande (Brasil) y de la Universidad de la República (Uruguay).

Durante la exposición, se presentó la propuesta de trabajo para el año en curso, donde destacó la idea de trabajar en la gestión ambiental teniendo en cuenta dos aspectos clave sobre los cuales reflexionar: el ambiente y su relación con la gestión. En esta línea, se mencionó que la crisis ambiental global y sus manifestaciones locales desafían, cada vez más, a las organizaciones —teniendo que cumplir con requisitos exigentes—; y, en particular, a las instituciones educativas porque deben formar profesionales en la materia.

Asimismo, se planteó que la propuesta trae consigo la gestión ambiental integrada, la cual supone generar modelos de gestión y capacidades nacionales en organismos públicos, así como también la posibilidad de potenciar iniciativas integrales. 

Rocío Guevara, responsable de la Unidad de Sistemas Integrados de Gestión, presentó los objetivos planteados para la primera etapa del semillero, entre ellos trabajar en un diagnóstico sobre el estado de situación del ámbito público en relación a la temática, la generación de aprendizajes desde el intercambio con universidades y el relacionamiento estatal, la generación de instancias de reflexión públicas y espacios de formación en Gestión Ambiental Integral. A su vez, se prevé promover la investigación y estudios de posgrado en la temática, y la interacción entre decisores políticos, gestores y planificadores estatales y la academia. 

Mariana Leoni, integrante del Prorrectorado de Gestión de la Universidad de la República, expuso acerca de las experiencias vinculadas a la Gestión de Campus, que se enmarcan en compromisos que la institución debe desarrollar y consolidar para avanzar en una Gestión Ambiental Integral. Mientras que Carolina Ramírez presentó las experiencias de la Red Temática de Medio Ambiente (RETEMA), una de las primeras y más activas redes de la Udelar cuyo fin es velar por el análisis e intervención en la temática ambiental.

Desde la Universidad Autónoma de San Luis de Potosí, Mariana Buendía socializó la experiencia de la agenda ambiental, la cual basa sus actividades en dos premisas: la creación de conocimiento y la formación de profesionales. Explicó que organizan su trabajo en cuatro programas universitarios, a saber: del agua, de la energía, de la biodiversidad y de los residuos. 

Por su parte, Dione Kitzmann, de la Universidad Federal de Río Grande, planteó que “la cultura se construye con las personas, haciéndolas parte del cambio”, y que son agentes clave para la toma de decisiones y comprensión de los problemas. 
 
Hacia el final de la actividad se abrió un espacio de intercambio donde se debatió acerca de las dificultades o limitaciones en la instalación de la cultura ambiental. Sobre este punto, desde el Ministerio de Agricultura y Pesca (Uruguay) se planteó que la implantación de la misma cooperó con el desarrollo de la reglamentación sobre la ley de residuos, así como con otras reglamentaciones que rigen en el sector público. 
 

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