Guarga es ingeniero industrial egresado de la Udelar y doctorado en Ingeniería Hidráulica en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue director del Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental (IMFIA) de la Facultad de Ingeniería, Udelar, decano de esa Facultad en dos períodos (1992-1994 y 1994-1998) y rector de la Udelar por dos períodos entre 1998 y 2006. Simon señaló que la solicitud de otorgarle el título Honoris Causa «está ampliamente fundamentada sobre varios pilares y aspectos de su actividad».

Vincular investigación con producción

«Lo apreciamos por un lado como científico, como persona que ha ejercido notablemente en el área de fluidos e hidráulica, donde se ha desempeñado principalmente, con aportes fundamentales, con inventos, innovaciones, con aportes propios a la tecnología», expresó. Dentro de estas actividades resaltó la investigación tecnológica en la que Guarga se destacó mucho. Entiende que esta es un tipo de investigación que mantiene su lógica propia, distinta a la investigación en letras, en humanidades y también a la investigación básica. «La investigación tecnológica tiene otros tiempos, otras escalas y es necesario llevarla al campo, no todo se puede reproducir en el laboratorio o tiene modelos numéricos complicados», afirmó. Señaló que además la tecnología está muy vinculada a lo relevante de la región o en el mundo, por lo que muchas veces es necesario establecer relación con el medio y muchos de los resultados de la investigación en esta área son directamente aplicables. 

«De la confrontación con la realidad surgen nuevos problemas que son muy interesantes y a veces interpelan no sólo a la tecnología sino que pueden llegar a plantear preguntas para las ciencias fundamentales», expresó. Entiende que es esencial algo que siempre estuvo presente en el pensamiento de Guarga, que un sistema científico tecnológico en un país viva como un organismo, «como un ecosistema vivo» en el que unas partes alimentan a las otras. «Si este sistema está cortado, el medio productivo, sea estatal o no, tiende a comprar soluciones tecnológicas en otros lugares, que no son las más adecuadas y en especial nunca nos van a vender aquellas que nos harían altamente competitivos, porque ellos también compiten», afirmó. Además si esto pasa, las ciencias experimentales adoptan agendas de investigación de las corrientes principales mundiales, que pueden no ser relevantes para el lugar ni aportar a las necesidades y oportunidades de mejora que se tengan. Simon entiende que este es el feedback que existe entre la aplicación y las ciencias de base y es uno de los pilares importantes del pensamiento de Guarga. 

María Simon, decana de Facultad de Ingeniería
María Simon, decana de Facultad de Ingeniería. Foto: Richard Paiva-UCUR.

Constructor de grupos humanos

Otro de los aspectos a resaltar del investigador, que había sido un tecnólogo destacado ya antes de la intervención de la Universidad, es haber construido un grupo humano relevante a su vuelta de un prolongado exilio en México durante la dictadura cívico militar, en el marco de su concepción de Ingeniería ambiental, observó. Destacó que ese grupo tiene permanencia hoy en el IMFIA. Este Instituto está integrado no sólo por los discípulos del ex rector sino también por alumnos de estos. «Guarga tiene nietos y bisnietos académicos», apuntó Simon. Destacó que el resultado de esta construcción es un grupo sumamente sólido y amplio cuyos integrantes no se dedican exclusivamente a lo que hacía Guarga, sino que abordaron la ingeniería ambiental con una amplitud de pensamiento tan grande que incluye temas como el ruido acústico en las ciudades, el agua potable, el saneamiento, el aire, la dinámica atmosférica, los ríos y el transporte de sedimentos. Destacó que en todas estas líneas de trabajo se ha trabajado con modelos físicos y numéricos. Uno de los temas que incorpora el Instituto es la energía eólica; Simon recordó que cuando se empezó a abordar en la Facultad algunas personas pensaban que la temática tenía un interés académico pero no interés práctico. Hoy queda demostrada la importancia del tema desde el punto de vista práctico ya que en nuestro país «la energía eólica llegó a un nivel nunca antes visto, ni siquiera se pensaba que se podría incorporar tanta energía renovable a la matriz energética», y si bien se necesita contar con lo que se llama respaldo térmico, se gasta muy escaso combustible al contar con esta fuente de energía eólica, destacó.

Decanato y rectorado

En la trayectoria de Guarga, Simon también destacó su «prolífico» período al frente del Decanato en la Facultad de Ingeniería, en el que entre otros avances se produjo un nuevo plan de estudios, el Plan 1997 genérico, que él impulsó. Este plan implicó un proceso de modernización de la enseñanza de la ingeniería que iba más allá de las formas, entre otros objetivos se apuntó a que los ingenieros egresaran más jóvenes para lo que se acortó la carrera llevándola a cinco años. También se introdujeron las materias prácticas más tempranamente en la carrera y se buscó mejorar la transición entre educación media y universitaria, una estrategia que hoy se ha generalizado mucho en la Universidad pero en ese momento era novedosa. Durante el decanato de Guarga también se proyectaron renovaciones en el edificio, algunas de las cuales se llevaron adelante en ese período y otras continuaron en el siguiente. 

Simon destacó también el desempeño de Guarga «en un rectorado extremadamente importante» de la Udelar. Resaltó que en esta etapa se concibió un plan estratégico de la Universidad, comenzó una fuerte expansión en el interior del país con la instalación de los ciclos iniciales optativos, la autonomía de grupos y de carreras, eventualmente distintas de las que se dan en Montevideo, no una mera repetición.  Entre las contribuciones del ex rector, Simon destacó sus aportes institucionales «en el ámbito de la enseñanza, la organización, el diseño, el pensamiento de la Universidad», la construcción de redes como la Red Temática de Medio Ambiente entre otras que logran vincular a las facultades de la Udelar.

La innovación al servicio del país

Asimismo destacó que uno de los inventos de Guarga, el sistema de protección contra las heladas y las nieblas, que se basó en ideas de la física, de la mecánica de los fluidos, fue puesto en marcha a través de una empresa y aplicado en obras muy grandes e importantes.  

«Guarga observaba la naturaleza con ojos desprejuiciados buscando soluciones que a veces parecían muy sencillas pero nadie las realizó antes, y que tienen aplicaciones impensadas», señaló Simon. Acotó la necesidad e importancia de no separar la investigación de la enseñanza de grado, algo a lo que Guarga le prestó especial atención al planificar iniciativas para la Udelar, porque este vínculo es lo que caracteriza a la verdadera enseñanza universitaria. Destacó, para finalizar, la gran vocación de internacionalización de Guarga en la que se enmarca su actuación en la Asociación de Universidades Grupo Montevideo y en las Conferencias Internacionales de Educación Superior de la UNESCO.    

«Por su aporte científico y tecnológico,  por su capacidad de entender y de generar trabajo original, por su aporte a la Facultad, a la Universidad y al país porque muchos vínculos entre el sector académico y el productivo se deslindan de su pensamiento y su tarea, es más que merecido otorgar el título de Doctor Honoris Causa a Rafael Guarga», concluyó. 

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