El lunes 26 de setiembre será un día gran día para la astronomía. Si todo sale de acuerdo a lo esperado, a unos diez millones de kilómetros de nuestro planeta, por primera vez se habrá logrado alterar la órbita de un objeto celeste.

La misión de la sonda de la NASA llamada DART, por Double Asteroid Redirection Test o, en español, Prueba de Redireccionamiento de un Asteroide Doble.


Hace 66 millones de años hubo un día que quedó marcado a fuego en nuestro planeta. Un asteroide de unos diez kilómetros de diámetro impactó cerca de donde hoy es Yucatán, México. Tal fue la magnitud de la colisión, que hubo una devastación global. Las extinciones masivas de distintas formas de vida incluyeron la desaparición casi total de los dinosaurios e implicaron el inicio de la proliferación de los mamíferos.

Según los astrónomos, las colisiones con asteroides de decenas de kilómetros pueden darse cada 100 o 200 millones de años.
Se estima que hay unos 20.000 asteroides de entre 25 y 160 metros de diámetro que, de colisionar con la Tierra, dejarían cráteres de entre uno y dos kilómetros y provocarían muertes masivas si cayeran en zonas pobladas. La frecuencia de colisión de estos asteroides es de uno cada 25.000 años. Objetos menores, de entre cuatro y 25 metros, si bien por lo general explotan en el aire, son capaces de causar daños muy extendidos en zonas pobladas. Y de esos, que tengan órbitas cercanas a la Tierra, hay unos cinco millones y presentan una frecuencia de caída de uno cada 100 años.

Siga en vivo la aproximación de la sonda al asteroide en https://nasa.gov/nasalive a partir de las 18 horas.


Fuente: La Diaria

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