El Laboratorio de Virología Molecular es el primero en el Uruguay de Nivel de Bioseguridad 3 (P3). Por sus características este espacio es apto para el trabajo con agentes infecciosos que pueden afectar la salud animal, vegetal o humana, para los cuales existe tratamiento o vacunación. Si bien para realizar diagnósticos de dengue no es necesario el nivel P3, el laboratorio pone a disposición del sistema de salud la experiencia de sus docentes y el instrumental necesario para análisis moleculares, informaron los investigadores. 

Victoria explicó que el Ministerio de Salud Pública (MSP) convocó a este equipo docente para hacer frente a las necesidades de diagnóstico de dengue en casos sospechosos de los departamentos norteños, si bien resta definir con más precisión cuál será el área geográfica que abarca este acuerdo. Tal como ocurrió en 2020 con los diagnósticos de Covid-19, en esta oportunidad el Ministerio está llevando adelante los procesos formales de certificación del laboratorio -normalmente destinado a la investigación-, con el fin de habilitarlo como un centro de diagnóstico. El convenio entre la Universidad de la República (Udelar) y el MSP se firmará en los próximos días.

El dengue, causado por un virus que transmite el mosquito Aedes aegypti, se puede detectar por la técnica de biología molecular PCR [Reacción en cadena de la polimerasa, por su sigla en inglés], o bien por análisis serológicos utilizando la identificación de uno de los antígenos virales, explicó Victoria. El laboratorio de la sede Salto cuenta con el equipamiento necesario para hacer el diagnóstico molecular, que básicamente consiste en un termociclador para PCR en tiempo real. 

«La idea planteada es que el MSP nos va a brindar los reactivos necesarios para hacer el diagnóstico», informó, los que a la vez son proporcionados por la OMS. En tanto, la Udelar aportará el equipamiento y las horas de trabajo de las y los investigadores. El procedimiento de análisis, que lleva de tres a cuatro horas, implica realizar una extracción del ácido nucleico del virus a partir de la muestra de sangre de un paciente con sospecha de dengue y posteriormente una PCR en tiempo real para confirmar un caso como positivo o como negativo. Esta técnica detecta cualquiera de las cuatro variantes o serotipos existentes de dengue, puntualizó. Agregó que dependiendo del equipo que se utilice, es posible analizar varias muestras a la vez en la misma «corrida» de PCR.

Hasta el momento estos análisis se han realizado en el Laboratorio Central del MSP, indicó Victoria, y ante la propuesta de este Ministerio el Laboratorio de Virología Molecular ha estimado que puede procesar de 60 a 100 muestras por semana pero «si es necesario, ese número se podría aumentar». Agregó que aún no se definió si estas muestras van a provenir de instituciones de la salud pública o también de las privadas. 

Además de Colina y Victoria, el equipo de investigación del Laboratorio de Virología Molecular está compuesto por Matías Castells, Leticia Maya, Andrés Lizasoain y Viviana Bortagaray. Victoria precisó que «en mayor o menor medida vamos a estar todos involucrados en este trabajo con el diagnóstico del dengue». También señaló que tomando las precauciones de bioseguridad necesarias el riesgo de infección al trabajar con este virus es casi nulo, ya que en su transmisión debe mediar un mosquito.

Circulación viral

Respecto al incremento en la circulación del virus en la región, Victoria observó que en Brasil el dengue «es una epidemia histórica» mientras que en Argentina el número de casos se multiplicó por 20 respecto a años anteriores. En Uruguay, en 2024 el MSP ha reportado hasta hoy 13 casos de dengue autóctono -de estos, seis al norte del Río Negro- y 73 casos de dengue importado, de los cuales 18 se dieron en los departamentos norteños. 

Por su parte Colina precisó que en nuestro país «no hay por ahora epidemia», sí tenemos casos aislados y mosquitos infectados en algunos lugares. No obstante advirtió que es posible que el otoño se presente templado a cálido y «esto claramente no ayuda por los índices de humedad que hay y la población de mosquitos presentes, más allá que haya fumigación en muchos casos e incluso se lleven adelante otras acciones como competencia con mosquitos estériles. La llave aquí es controlar el vector, lo que no es fácil. Desde el punto de vista especulativo dada la cantidad de casos que se están reportando en Brasil y en Argentina y estando en vísperas de Semana de Turismo, donde muchos uruguayos van a ir a zonas de alta circulación viral y mucha carga de mosquitos, es muy probable que muchas personas adquieran la infección en ese período y retornen a Uruguay infectados, con o sin síntomas porque un 70% de los pacientes son asintomáticos. Si estas personas son picadas por mosquitos nacionales, el virus se multiplica dentro de esos mosquitos y con su picadura pueden transmitirlo a personas susceptibles». 

El docente señaló la importancia del reporte rápido por parte de las personas sintomáticas: los síntomas clásicos del dengue son dolor retro ocular, cansancio muscular, fiebre alta y en ocasiones, petequias (pequeñas manchas de color rojo) en la piel. El control de la propagación también dependerá de la capacidad para detectar casos positivos al comienzo de los síntomas y en asintomáticos, agregó, por lo que es necesario fortalecer las capacidades nacionales de diagnóstico. 

Vigilancia y descentralización

Colina destacó que la relación con el MSP es muy positiva y recordó que ya en 2008, al elaborar el primer proyecto para la creación del Laboratorio de Virología Molecular, planteó que era importante establecerlo en el litoral norte ante la necesidad de investigar «y también para hacer un soporte al MSP y al Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca por la diseminación de enfermedades virales como estas, como ocurrió con el SARS Cov2 en el caso de la pandemia, como otras que andan en la vuelta y otras que vendrán». Observó que «el equipamiento que hemos logrado comprar con la Universidad de la República así como la capacitación y formación de nuestro plantel docente y la experiencia que hemos ido logrando a lo largo de los años pueden ser un aporte muy importante para un país que está altamente centralizado. Una de las cosas buenas que tuvo la pandemia es que nos puso a prueba a todos y pudimos trabajar conjuntamente con el Ministerio y con ASSE durante un año y medio cubriendo el litoral y norte del país».

Afirmó que su laboratorio puede colaborar en la vigilancia y control de este tipo de enfermedades a través del monitoreo en tiempo real de posibles casos y focos para poder cortar la transmisión de los virus, complementando el trabajo con los cuerpos de salud. En este caso la Universidad estará aportando recursos humanos y horas docentes de investigación, la infraestructura y el equipamiento costoso que la Universidad tiene en Salto, por lo que «sería importante armar una plataforma interinstitucional entre el Ministerio y la Universidad, una planificación para generar convenios de mediano y largo plazo que permitan trabajar en “apagar el incendio” en el momento que ocurren las cosas, pero también generar los mecanismos para la investigación de calidad y la formación de recursos humanos en conjunto, y que no se espere a que llegue una epidemia para pedirnos que colaboremos. Hoy todavía no la tenemos pero el riesgo está a la vuelta a la esquina».

Finalmente Colina explicó que existe ya una vacuna contra el dengue de origen japonés que Argentina adquirió. En tanto el Comité Nacional de Vacunas de Uruguay valoró que todavía no es necesario inocular a la población porque no estamos en una situación de epidemia generalizada. Agregó que a medida que los distintos serotipos ingresan a un mismo territorio las poblaciones se hacen más susceptibles ya que, si una misma persona se infecta por segunda vez con un serotipo diferente al de la primera infección, puede sufrir complicaciones de salud más importantes.

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