El Espacio Interdisciplinario celebró sus 10 años

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El 27 y 28 de agosto se llevó a cabo un Simposio en conmemoración de los 10 años del Espacio Interdisciplinario (EI) de la Universidad de la República (Udelar). En la apertura los participantes valoraron que la interdisciplina es capaz de dar vida y vigor a una institución que se relaciona «con todas las ramas del conocimiento y de la cultura».

El evento se desarrolló en el Aula Magna del Edificio Polifuncional José Luis Massera de la Udelar. La mesa de apertura que se desarrolló el 27 de agosto estuvo integrada por el rector de la Udelar, Rodrigo Arim, el presidente del EI, Enrique Lessa, el ex rector de la Udelar (2006 a 2014), Rodrigo Arocena, y la integrante de la Comisión Organizadora del EI, Judith Sutz. Herramienta fundamental Arocena manifestó: «tengo especial cariño al Espacio Interdisciplinario por ser una de las iniciativas que miraba con mucha esperanza hace años y esa esperanza por cierto se ha traducido en los hechos». El ex rector destacó tres aspectos del EI. En primer lugar que se trata de una construcción institucional y académica que se enmarcó en una propuesta transformadora global. Recordó que en las jornadas extraordinarias del Consejo Directivo Central (CDC) de la Udelar en el 2007, organizada para definir los lineamientos de una reforma universitaria, ya aparecía el Espacio Interdisciplinario mencionado en las resoluciones que se elaboraron en esas instancias. Añadió que en este contexto el EI se planteó como una herramienta fundamental en la transformación de la Universidad y en sus relaciones con la sociedad. El segundo de los aspectos señalados por Arocena fue que en su planteo inicial se pensaba el EI en el marco de la concepción de una Universidad integradora. No se contraponían por tanto proyectos centrales de las facultades o servicios, donde se encuentra la mayor parte de la energía creativa de sus académicos, con propuestas colectivas. Añadió: «Si no hay proyectos conjuntos ¿Dónde está la vida de la Universidad?, ¿Dónde está ese vigor que puede tener una institución que se relaciona con todas las ramas del conocimiento y de la cultura?». Como tercer aspecto el ex rector subrayó que no se planteaba en ese período de reforma universitaria la falsa oposición entre interdisciplina y disciplina. Se crearon programas como Flor de Ceibo, la Facultad de Información y Comunicación, carreras nuevas en Facultades, carreras transversales y los centros universitarios regionales del interior. Destacó la estrecha relación entre la línea que creaba el EI y la que proyectaba la enseñanza terciaria a escala nacional a través de los centros regionales. Ambas líneas apuntaban a conjugar los esfuerzos de las más diversas disciplinas y grupos académicos. Arocena terminó su intervención planteando la interrogante: «¿Puede el EI ir a mucho más?». Al respecto reflexionó que hoy se presentan tres grandes desafíos a futuro a nivel internacional: la insustentabilidad, la desigualdad y la desdemocratización. Sostuvo que para resolver estos retos hay que afrontarlos a escala social, a través de transformaciones políticas y culturales, sin dejar de lado que es necesaria la base cognitiva de la Universidad para repensar estos temas. Se preguntó si existe alguna disciplina que no sea necesario convocar, desde las más duras y abstractas a las más blandas y prácticas, para afrontar estos desafíos. Para finalizar cuastionó: «¿Podrá el EI desde la experiencia acumulada, centros y programas, articular un gran proyecto para el estudio conjunto de estos tres desafíos? En el festejo de los próximos 10 años del EI diremos que la segunda década fue todavía mejor que la primera». Crear un Espacio Judith Sutz recordó que los integrantes de la Comisión Directiva del EI en sus inicios tenían la convicción de que no venían a inventar la interdisciplina, esta ya estaba presente y se practicaba en la Udelar. El objetivo del Espacio en ese momento fue incentivarla, lograr la legimitación del enfoque interdisciplinario, impulsar, ayudar y visibilizar lo bueno que se puede hacer para favorecer la comprensión de fenómenos y problemas desde matrices disciplinarias, pero con enfoques interdisciplinarios. Explicó porqué era necesario fomentar la interdisciplina: «Debe haber pocas cosas tan elogiadas en el mundo académico y a la vez tan castigadas en los hechos como la interdisciplina. Todos conocemos el sistema académico en particular el sistema de autoevaluación, a nivel internacional está absolutamente reconocido, castiga a los que incursionan por fuera de los límites de su frontera disciplinaria». Sutz resaltó que la Comisión Directiva de ese período inicial del EI tuvo que partir de cero para crear conocimientos acerca de lo que entendían por interdisciplina y armar la Unidad Académica del EI que todavía no existía. Estas tareas le llevaron un proceso de muchas reuniones de trabajo arduo, de discusiones e intercambios en las que tuvieron que definir muchos temas. Entre ellos qué gente se necesitaba para integrar la unidad académica, con qué perfiles, con qué formación, con cargos docentes estables o en espacios transitorios con cargos interinos, qué programas se deberían aplicar y con qué bases. Otra de las discusiones fue acerca de qué espacio se le iba a dar a lo experimental. Sutz expresó que luego de este proceso de discusión se resolvió que el EI tuviera la mayoría de los programas correspondientes a los Núcleos Interdisciplinarios transitorios con cargos interinos, y una minoría correspondiente a los Centros Interdisciplinarios mucho más estables donde se preveía la creación de cargos propios. Los Núcleos apuntaban a generar y consolidar un conocimiento, experiencia y metodología de trabajo que luego de concluídos volviera a los servicios. Se resolvió también que el EI iba a abrir un pequeño espacio a proyectos de investigación totalmente nuevos. Entre los logros del EI Sutz señaló que permitió la comprensión y visibilidad de la sociedad de problemas de interés general, que es una de las misiones de la Udelar. Algunas propuestas que contribuyeron con este logro fueron los espacios «En clave Inter» en los que se planteaban debates sobre diferentes temáticas entre autores de los trabajos y críticos a favor y en contra. También las publicaciones como la serie Café y tertulia. Temas interdisciplinarios. Sutz finalizó agradeciendo a los integrantes de la Unidad Administrativa y la Unidad Académica del Espacio sin la cual ese trabajo no hubiera sido posible. Proyectarse al futuro Enrique Lessa manifestó que su presidencia en el EI se da en una segunda etapa de este espacio en la que el CDC resolvió «normalizar la estructura de la Comisión Directiva» reconociéndola como una comisión académica típica de la Udelar con representantes de los tres órdenes (estudiantes, docentes y egresados). Manifestó que asumió la presidencia con la misión de jerarquizar el EI, en ese marco se intentó revisar la experiencia adquirida en los primeros años de trabajo y todos los programas existentes y proyectarlos a futuro. Lessa señaló algunos de los cambios que se introdujeron en el EI. Se estableció un único llamado anual a actividades de no más de 1 año, que abarcan cursos o eventos, con el fin de simplificar la estructura de las convocatorias. Otra de las modificaciones fue la de eliminar la mayoría de las restricciones cruzadas e impedimentos para aspirar a los fondos. Con esto se trató de evitar que los postulantes tuvieran que optar entre sus proyectos tradicionales en clave disciplinar y la colaboración interdisciplinaria. Se posibilitó así aspirar como miembro o coordinador de un equipo de investigadores a un llamado del EI y a la vez a convocatorias de otros servicios de la Udelar como la Comisión Sectorial de Investigación Científica u entidades nacionales que financian la investigación disciplinar. Además se creó un espacio llamado «Semilleros» previsto para generar nuevas ideas en el que se puede financiar entre otras propuestas, actividades de un grupo que quiere hacer visible un posible proyecto interdisciplinario de investigación, de enseñanza, de extensión o cualquier combinación de estas dimensiones de la vida académica. «El EI vino para quedarse» Arim resaltó la importancia de procesos de trabajo a largo plazo en la educación superior y la investigación, como el realizado por el EI, para obtener logros cuantitativos y cualitativos. «No hacer un elogio de la lentitud y a la misma vez ser concientes que las apuestas programáticas de largo aliento rinden frutos a lo largo de los años». El rector señaló el aniversario como una oportunidad para evaluar lo hecho y los frutos de las apuestas realizadas. Sostuvo que el EI ha consolidado un lugar claro en la Udelar, no porque no se le puedan hacer críticas o introducir modificaciones que mejoren su impacto sino por el reconocimiento al trabajo realizado y los resultados obtenidos. Subrayó entre las virtudes del EI la rigurosidad de su trabajo y de todos los que participaron en el proceso de su construcción. Arim expresó que otro de los logros del EI es superar la dicotomía entre ciencias básicas y ciencias aplicadas, entre la investigación impulsada por la curiosidad y las investigaciones pertinentes. Los Centros Interdisciplinarios que han sido financiados tienen investigación básica de calidad y a la misma vez sostienen discusiones y aportes a algunas áreas temáticas que hacen al futuro del Uruguay. Entre estos temas se encuentran cambio climático, vínculo entre investigación biológica y salud, envejecimiento, pobreza infantil, manejo de recursos naturales tan importantes como los costeros o aspectos que hacen al futuro tecnológico del país como la nanotecnología. Añadió que el EI tiene un bagaje de conocimientos y experiencias por el proceso realizado en estos 10 años que le permite generar un aprendizaje para su propio desarrollo pero también para compartir con otras universidades de la región. Además destacó la importancia de la apertura y el estímulo del EI a la participación de estudiantes en sus programas tanto en los Núcleos como en los Centros así como la financiación a propuestas colectivas y semilleros. Arim señaló los desafíos a futuro que se le presentan al EI, en ese sentido marcó tres líneas a seguir: por un lado pensar la rigurosidad del trabajo del Espacio desde miradas disciplinares diversas. En segundo lugar darle sustentabilidad a las propuestas. Acotó que los esfuerzos discontinuos que tienden a generar algún programa puntual y luego se desarman, no forman masa crítica a largo plazo ni logran diseñar nuevas agendas de investigación desde miradas políticas más amplias. La tercera línea es articular con otros espacios en los que se trabaja en interdisciplina como los Centros Regionales de la Udelar en el interior del país. Agregó que otro de los retos del EI es construir un proyecto de desarrollo institucional que tiene que apoyarse en lo que se ha logrado en estos 10 años, pero también en el diálogo en el contexto de redes locales e internacionales. Sostuvo que no se puede tener investigación de calidad y dar respuestas pertinentes a los problemas de desarrollo de Uruguay si no se generan redes de conexión y de conocimiento avanzado con la sociedad y con el mundo. El rector manifestó para cerrar: «El Espacio vino para quedarse y en todo caso para escalarse, hay que pensar cuáles son los mejores mecanismos para hacerlo». Otras actividades del Simposio Finalizada la mesa de apertura se realizaron actividades que se extendieron hasta las 17.30 horas e incluyeron las conferencias de dos académicos de universidades estadounidenses, Eleanor Sterling, de la Universidad de Columbia y Kurt Kornbluth de la Universidad de California. Ana Corbacho, coordinadora académica del Espacio, disertó acerca de los 10 años del EI: etapas, programas y datos. La primera jornada se cerró con la presentación de seis de los programas financiados por el EI. El 28 de agosto mientras tanto se desarrolló la conferencia de Arturo Giménez, Ingeniero de la Universidad Politécnica de Valencia, España, la presentación de ocho programas financiados por el EI y la mesa de discusión «El Espacio Interdisciplinario hacia el futuro», integrada por el rector Arim, Enrique Lessa, Rafael Radi, María Simon y Judith Sutz. El Simposio se cerró con la presentación de la nueva identidad visual del EI y con un brindis.

Publicado el miércoles 28 de agosto de 2019

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