1. Democratización de la educación terciaria y superior de calidad
Capítulo completo
OBJETIVO GENERAL
Desarrollar capacidades institucionales para mejorar la calidad y la equidad de la enseñanza universitaria; garantizar el acceso, la continuidad educativa y el egreso de su estudiantado, al tiempo que fortalecer prácticas educativas innovadoras e inclusivas para contribuir con la construcción de una sociedad más igualitaria.
JUSTIFICACIÓN
Es sabido que la educación superior tiene una incidencia altamente positiva en el desarrollo de los países. La calificación de quienes transitan por trayectorias de formación terciaria repercute favorablemente no solo en su bienestar general sino en el valor agregado de bienes y servicios del país. No obstante, los beneficios sociales de la generalización de la educación superior no se agotan ni se restringen a su dimensión económica: mayor nivel educativo de la población promueve una cultura de respeto recíproco y de cultivo de la diversidad asociada a un sentido de pertenencia comunitaria basado en la interacción de distintas culturas; prácticas vitales asociadas a mejores estándares de salud; democracias deliberativas más sanas y profundas, y mayor propensión a resolver conflictos pacíficamente, entre otros aspectos.
El estudiantado que accede a la educación terciaria y superior ha crecido considerablemente en los últimos veinte años en Uruguay. En particular, las proyecciones de la Dirección General de Planeamiento (DGPlan) de la Udelar en 2020 sobre la matrícula de la institución para el período 2020–2024 fueron afortunadamente superadas: en 2024, la población estudiantil activa rebasó las 160.000 personas, de procedencias y características cada vez más heterogéneas y diversas. Para atender a esta creciente población, la Udelar se propone para 2025-2029 cuatro acciones específicas en esta línea programática: 1) Consolidación de la trama institucional de enseñanza, 2) Fortalecimiento de la calidad de la enseñanza universitaria, 3) Diseño de políticas de fortalecimiento del primer año de las carreras y 4) Proyectos estudiantiles para dinamizar la vida universitaria.
Con respecto al primer punto, en los últimos veinticinco años, se han construido acuerdos y se han establecido orientaciones generales para el desarrollo de la enseñanza y el sostenimiento de las trayectorias estudiantiles en la Udelar, que se plasman en documentos como la Ordenanza de estudios de grado y otros programas de formación terciaria,[1] y que contemplan la descentralización territorial, la diversificación y la ampliación de la oferta educativa, la renovación pedagógico-curricular a partir de otros programas de formación terciaria, la actualización de los planes de estudio, así como el seguimiento, el análisis y las acciones de respaldo a los aprendizajes, y la atención a la diversidad de perfiles del estudiantado.
Las políticas de enseñanza de la Udelar tienen en la Comisión Sectorial de Enseñanza y Educación Permanente (CSEEP) el espacio institucional de asesoramiento. La mejora permanente de la calidad de la enseñanza universitaria requiere que los esfuerzos y recursos invertidos desde las distintas estructuras políticas y académicas de la Udelar se enmarquen en una articulación institucional que potencie las capacidades y reduzca las debilidades de manera específica. Implica asimismo el respaldo a las políticas de los servicios en un contexto de abordaje más amplio y sistemático. Para ello, se han de conocer y reforzar los vasos comunicantes entre los niveles de diseño político central y los servicios universitarios para el seguimiento y la implementación adecuada de la política general de enseñanza y de líneas institucionales específicas. Estos procesos, complejos y diversos, reconocen dos grandes vertientes: los de mejora y actualización permanentes de la enseñanza —en virtud de principios como la pertinencia, la integridad académica o la educación inclusiva universitaria—, y los procesos o eventos contextuales y puntuales —como las adecuaciones que demandó la pandemia de COVID-19 o la implementación de la nueva escala de calificaciones—. En ambos tipos se requiere definir enfoques, planificar acciones y prever mecanismos de seguimiento y de evaluación que deben converger necesariamente en la conceptualización y la operativización de las políticas definidas por los órganos competentes de la institución. En línea con lo anterior y a quince años de la aprobación de la Ordenanza de Estudios de Grado y otros Programas de Formación Terciaria, tanto su revisión como la evaluación de los cambios producidos bajo su orientación se deben acompañar de la construcción de fortalezas en los servicios universitarios, financiadas centralmente en el marco de proyectos de alcance institucional y con agendas específicas en función de las condiciones de cada servicio. Esta es la primera acción que se propone desarrollar en el quinquenio 2025-2029.
En segundo lugar, la enseñanza desempeña en la Udelar un papel indiscutiblemente protagónico en el ámbito nacional, y en tanto la institución tiene encomendada por su Ley Orgánica la enseñanza pública superior, acoge la mayoría de las inscripciones y al 80 % de la matrícula en este nivel, por lo que enfrenta los desafíos propios de ser una universidad pública, gratuita y de acceso libre, que ha integrado a la vida universitaria a colectivos históricamente excluidos. Es por esto que, junto con la responsabilidad de desarrollar una enseñanza universitaria de calidad en todas sus formaciones, tiene que diversificar sus estrategias en el desarrollo de esta función para posibilitar un aprendizaje sólido a lo largo de toda la vida. Debe asimismo redoblar sus esfuerzos para sostener el ingreso, la permanencia y el egreso de estudiantes de contextos socioeconómicos menos favorables.
Por otro lado, la enseñanza presenta en la Udelar gran heterogeneidad de enfoques y de metodologías que requieren la implementación de estrategias que no solo apuesten por la actualización sostenida de la formación didáctico-pedagógica, sino que también se adapten a distintas realidades, áreas del conocimiento y necesidades de equipos docentes. A su vez, tiene urgencia por atender la demanda de formación de estudiantes que aprenden de formas muy variadas luego de haber transitado procesos de aprendizaje en contextos de pandemia.
El fortalecimiento de la formación de las y los docentes para la enseñanza directa, así como el de ecosistemas digitales robustos, permite apuntalar la continuidad educativa y el egreso de su estudiantado. En este sentido, la diversificación de las modalidades de enseñanza es crucial tanto para abordar la numerosidad del estudiantado en ciertas áreas o etapas de sus trayectorias como para favorecer su inclusión en y desde distintas zonas del país. Es por ello que son impostergables la consolidación de estrategias innovadoras de enseñanza y la actualización de la infraestructura disponible para promover espacios presenciales y virtuales que posibiliten aprendizajes de calidad, significativos y profundos. La utilización de simuladores, mediados por prácticas con tecnología digital, y de fantomas o maniquíes en las facultades de Odontología, de Medicina y de Veterinaria abren un abanico de nuevas posibilidades para la adquisición de destrezas técnicas, sobre todo clínicas. Estas propuestas han permitido pequeñas mejoras con mínimas inversiones que apuntan a cambios fragmentados o actualizaciones en equipamientos que muchas veces quedan obsoletos, por lo que su impacto es relativo. Para fortalecer la calidad de la enseñanza universitaria atendiendo a los instrumentos señalados es que se propone la segunda acción dentro de esta línea para el quinquenio 2025-2029.
En tercer lugar, cabe destacar que las políticas institucionales de transformación curricular, de renovación de la enseñanza y de respaldo a los aprendizajes impulsadas en las últimas décadas han sentado bases sólidas para la efectiva democratización de la educación superior. No obstante, el crecimiento de la cobertura, la diversificación de los perfiles estudiantiles y la complejización de la organización institucional exigen nuevas políticas que superen tradiciones educativas y lógicas estructurales que puedan obstaculizar el logro de avances más profundos. A esto se le ha de sumar la construcción de nuevas formas de relación con el conocimiento para mejorar el bagaje de estrategias de aprendizaje profundo que el nivel universitario requiere. La Udelar tiene en la actualidad una oferta fragmentada en 145 carreras técnicas, tecnológicas y de grado que supera ampliamente a las 97 que tenía en 2007 y que complejiza la elección inicial de las y los estudiantes de las generaciones de ingreso. En este sentido, se propone abordar la reconfiguración del primer año de las carreras, como tercera acción dentro de esta línea programática, ya que son escasos los dispositivos de contextualización curricular, no solo para construir sentidos en el aprendizaje sino para superar la brecha cada vez más crítica entre los conocimientos previos y los que se exigen al ingreso, una situación especialmente preocupante en las áreas de conocimiento científico-tecnológico. Un primer año esencialmente teórico, con una amplia variedad y extensión de contenidos, así como con la exigencia de abordajes comprensivos profundos puede resultar una valla infranqueable para un número importante de estudiantes.
Por último, es necesario fortalecer la participación activa y el involucramiento del estudiantado en la vida universitaria, así como generar un ambiente inclusivo y enriquecedor para el conjunto de la comunidad. Para ello, el acompañamiento en el diseño y la ejecución de proyectos estudiantiles desde el inicio de la formación de grado es importante en la organización, la planificación y la ejecución de actividades que trascienden el aula y promueven un aprendizaje integral; para facilitar una participación más sólida en el entorno universitario, y para desarrollar habilidades sociales de convivencia y de trabajo colaborativo, así como competencias transversales cruciales para su futuro profesional. De esta manera se concibe la cuarta acción de esta línea programática.
[1] Disponible en: https://dgjuridica.udelar.edu.uy/215-ordenanza-de-estudios-de-grado -y-otros-programas-de-formacion-terciaria/
ACCIONES A DESARROLLAR
1. Consolidación de trama institucional de enseñanza
La coordinación de líneas de trabajo convergentes —como el acompañamiento y el seguimiento de las trayectorias estudiantiles, los programas de becas, las adecuaciones curriculares y la puesta en marcha de prácticas docentes innovadoras— se deben sostener en el tiempo a través de la articulación de políticas en toda la institución. Esto supone asignar recursos para diagnosticar y analizar de manera robusta los procesos de desvinculación con miras a diseñar proyectos a medida de las necesidades de la población estudiantil y de acuerdo a las posibilidades de los equipos docentes.
Se propone profesionalizar los espacios con funciones de coordinación y sostén de la enseñanza —como las comisiones de carrera y las unidades académicas de apoyo—, para lo que se plantean cuatro medidas:
- Crear un fondo permanente concursable de proyectos de desarrollo de estrategias de enseñanza de largo plazo, que apunten a la consolidación institucional de temas y procesos inherentes a la función que se integre con las acciones programáticas centrales.
- Incentivar el desarrollo de planes de enseñanza en los servicios universitarios y centros universitarios regionales (CENUR) a través de un fondo concursable anual para financiar planes de desarrollo de la enseñanza específicos, en atención a las líneas de política definidas para el período, así como actividades de formación en investigación en educación superior y formación para la planificación y el seguimiento de la enseñanza universitaria.
- Desarrollar una línea de trabajo en el Prorrectorado de Enseñanza de seguimiento y de evaluación de las líneas de política priorizadas.
- Impulsar desde el Prorrectorado de Enseñanza jornadas de enseñanza en las áreas o asociaciones de servicios mediante fondos anuales, y fomentar la coordinación de redes de espacios de gestión y apoyo académico a la enseñanza, junto con organización de talleres de intercambio y de comunicación del estado de situación y de proyecciones de las acciones programáticas y su realidad en estos espacios.
2. Fortalecimiento de la calidad de la enseñanza universitaria
La formación didáctico-pedagógica deberá contemplar las especificidades propias de la enseñanza de las macrouniversidades en todas las áreas del conocimiento; estar orientada al fortalecimiento de las capacidades en esta función de los grados docentes 1 y 2, así como a potenciar la experticia y la actualización de los grados 3, 4 y 5. Se pretende en este sentido promover el desarrollo pedagógico de los equipos docentes de la Udelar en temas vinculados a educación inclusiva, a inteligencia artificial para la enseñanza, al uso de tecnologías educativas, al diseño de estrategias para integrar herramientas digitales en la enseñanza, a la didáctica y a la evaluación educativa, entre muchos otros.
En particular, se proponen las siguientes medidas:
- Financiar propuestas de formación y de actualización que amalgamen las capacidades que puedan tener grupos docentes por un lado con la demanda de otros colectivos docentes por otro, de forma de trascender la estructura de áreas de conocimiento.
- Formar en didáctica y pedagogía a docentes universitarios a partir de especializaciones o diplomados en el extranjero, mediante convenios con universidades de la región y con apoyos en movilidad para garantizar la participación en ellos, y en coordinación con el sistema educativo público nacional.
- Instalar escuelas de verano o de invierno de formación docente intensiva en pedagogía y didáctica durante los recesos semestrales.
Por otro lado, junto con el Servicio Central de Informática de la Udelar (SeCIU) y otros actores universitarios, se ha de construir un ecosistema digital que contemple las distintas iniciativas institucionales que se apoyan en el uso de tecnologías educativas para la mejora de la enseñanza universitaria, desde cuatro medidas:
- Garantizar junto con el SeCIU: a) la alineación e integración estratégica de las metas tecnológicas de la institución con las soluciones de tecnologías de la información en general; b) la optimización del presupuesto, para asegurar que las inversiones en tecnologías de la información se alineen con las prioridades generales de la institución; c) la eficiencia de recursos y herramientas compartidos, como infraestructura tecnológica, de redes y comunicación, y de conocimientos técnicos; d) el cumplimiento normativo y de seguridad informática, y e) la escalabilidad y sostenibilidad de las innovaciones desarrolladas en estos espacios.
- Dotar de marcos normativos para la enseñanza con sostén de tecnología educativa.
- Crear una red de trabajo, coordinada y transversal sobre tecnologías educativas, integrada por referentes centrales y de áreas y servicios universitarios.
- Gestar un laboratorio de investigación en tecnologías educativas, centrado en la innovación de las que ya están en uso, y en la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías aplicables a la enseñanza, apoyado en una reconversión del espacio académico central en esta materia.
Un tercer punto se orienta a la actualización de la infraestructura y del equipamiento en aulas para mejorar las condiciones materiales de la enseñanza en los servicios, y busca atender de manera situada las necesidades de estos y de las áreas con sus particularidades y estrategias específicas para la enseñanza de distintas disciplinas. Así, en coordinación con el Prorrectorado de Enseñanza, el SeCIU y otros actores universitarios, se proponen cuatro medidas:
- Convocar a propuestas institucionales para la concreción de metas a mediano plazo que, sobre la base en un diagnóstico contextualizado, contarán con orientación, asesoramiento y seguimiento articulado de los espacios centrales de referencia para la enseñanza y las tecnologías de la información y comunicación.
- Desarrollar un Ecosistema Digital Udelar que integre las distintas plataformas digitales para la enseñanza, así como la adquisición, el mantenimiento y el sostén de servidores, licencias de software especializado, entre otros, con el objetivo de mejorar la infraestructura tecnológica y herramientas educativas, facilitando el acceso a la enseñanza universitaria.
- Fortalecer una Red de Tecnología Educativa interinstitucional para avanzar en la construcción de una comunidad de práctica, articulada por referentes centrales, conformada por integrantes de los servicios con experticia en tecnologías educativas que orienten su uso para la enseñanza en la Udelar.
- Crear espacios inteligentes y aulas flexibles en las que los y las docentes puedan encontrarse; experimentar el uso de herramientas tecnológicas, de realidad virtual, realidad aumentada, tecnologías táctiles, entornos de gamificación, y diseñar de manera colaborativa otras formas de enseñanza.
3. Diseño de políticas de fortalecimiento del primer año de las carreras
A partir de la evaluación institucional de los ciclos iniciales optativos (CIO) en los CENUR, se propone implementar CIO por núcleos de carreras afines en Montevideo, así como opciones de ingreso a través de ciclos iniciales específicos para estudiantes en privación de libertad. Lo anterior deberá estar acompañado de tres medidas:
- Diseñar dispositivos de ampliación de conocimientos que les aseguren la igualdad de oportunidades efectiva a las y los estudiantes que ingresan con niveles dispares en disciplinas críticas, con base en evaluaciones diagnósticas institucionales validadas.
- Incorporar unidades curriculares relacionadas directamente con el perfil profesional en el primer año de las carreras.
- Adoptar un modelo de enseñanzas diversificadas durante el primer año que habilite espacios de enseñanza activa y de evaluación formativa, en condiciones de mayor personalización de la relación pedagógica para estudiantes que dependen de apoyos económicos institucionales para la continuidad de sus estudios.
4. Proyectos estudiantiles para dinamizar la vida universitaria
La posible inclusión de estudiantes de las futuras generaciones de ingreso con su diversidad de voces y experiencias en el diseño y la ejecución de proyectos asegura que sus necesidades y perspectivas sean consideradas desde el principio de su tránsito por la institución.
Se propone abrir una convocatoria a proyectos estudiantiles y coordinar acciones con los equipos docentes responsables de los proyectos en los servicios universitarios y los CENUR. A su vez, se plantea generar espacios de formación dirigidos a estudiantes para orientarlos en el proceso de redacción y armado de proyectos, en coordinación con la línea de Lectura y Escritura Académica del Prorrectorado de Enseñanza. La ejecución de las propuestas será sistematizada y acompañada centralmente y las etapas de formulación, evaluación y seguimiento de los proyectos, garantizarán que sean propuestas viables alineadas con la promoción del empoderamiento, la autonomía y el desarrollo de capacidad crítica y propositiva.
POBLACIÓN OBJETIVO
- Estudiantes de la Udelar destinatarios de propuestas de enseñanza con distintas modalidades formativas articuladas.
- Docentes de la Udelar que necesitan contar con mejores condiciones para desarrollar sus actividades de enseñanza, en particular en lo que respecta al entramado institucional y el uso de tecnologías.
- Potenciales estudiantes universitarios que puedan beneficiarse de los nuevos mecanismos para su ingreso; así como la población uruguaya en general y el sector productivo por disponer de profesionales formados en todas las áreas de conocimiento con un alto nivel académico.
METAS
- Poner en funcionamiento en la totalidad de los servicios universitarios estructuras de referencia; contar con planes de desarrollo de la enseñanza aprobados, como parte de un entramado institucional de articulación de políticas para la mejora sostenida de esta función, y consolidar un mecanismo de renovación y de actualización de los espacios de enseñanza en todos los servicios y los CENUR.
- Concretar el sistema de formación docente, el ecosistema digital Udelar y la red de referentes en tecnología educativa como acciones articuladas que fortalezcan la calidad de la enseñanza universitaria.
- Implementar ciclos iniciales por núcleos de carreras afines para el ingreso a carreras de grado en Montevideo y un ciclo inicial para estudiantes en privación de libertad.
- Financiar al menos un proyecto estudiantil por servicio universitario y por CENUR para ser desarrollado al comienzo de cada año lectivo, y espacios dinamizadores de la participación que fomenten la organización colectiva y la plena inserción estudiantil en la vida universitaria.
RESULTADOS ESPERADOS
- Contar con espacios de coordinación y referencia que permitan la implementación, seguimiento y evaluación de las políticas de enseñanza.
- Consolidar experiencias de formación de docentes que ingresan a la actividad académica y de actualización de docentes de larga trayectoria; incrementar la disponibilidad y el acceso a recursos educativos de calidad nucleados en un ecosistema digital con características de campus virtual universitario y con el respaldo de una red de tecnologías educativas; fortalecer la infraestructura institucional para la enseñanza y desarrollar capacidades en los servicios universitarios para la mejora permanente y la actualización de equipamiento.
- Adecuar los tránsitos curriculares del primer año de ingreso a la Udelar a la diversidad de la población estudiantil, con trayectorias orientadas al sostenimiento de su continuidad educativa.
- Dotar a la institución de instrumentos para que los y las estudiantes puedan proponer proyectos de su interés.
