3. Garantización de los derechos a la educación y al trabajo en la vida universitaria

Capítulo completo


OBJETIVO GENERAL

Promover el acceso equitativo a una educación terciaria de calidad en todos sus niveles mediante políticas específicas que les aseguren a todas las personas, sin distinción, las mismas oportunidades de ingreso y egreso; así como promover la salud integral y el bienestar de la comunidad universitaria con énfasis en la salud mental y en las condiciones de trabajo dignas.

JUSTIFICACIÓN

La democratización de la educación superior tiene entre sus desafíos garantizar el acceso a la formación académica, promoviendo un sistema más equitativo y dinámico, en el que se reconozca que el conocimiento y el aprendizaje deben ser derechos ejercidos por todos y todas. La Universidad de la República, ha promovido políticas en ese sentido, que implican no solo la reducción de brechas socioeconómicas mediante la asignación de becas y de otros apoyos, sino también la implementación de estrategias pedagógicas y de acompañamiento que respeten y valoren la diversidad cultural y social de los y las estudiantes. Esto no solo se refiere a la inclusión en el aula, sino también a la participación en la toma de decisiones políticas y en actividades culturales de diferente índole. Para aportar a la consecución de lo anterior en esta línea programática se propondrán cuatro acciones: 1) Instrumentos generales para la efectivización del derecho a la educación, 2) Políticas específicas para un estudiantado diverso, 3) Salud integral, bienestar y derecho al trabajo y 4) Atención a problemáticas vinculadas a la salud mental.

Con respecto al primer punto, la Universidad de la República cuenta con un amplio conjunto de prestaciones que colaboran con la mejora de las condiciones de estudio para que una población amplia y diversa pueda acceder a la educación superior, y promueve así la inclusión y la igualdad de oportunidades desde el ingreso, a lo largo de su trayectoria educativa, su permanencia, egreso e inserción social. El SCIBU, en particular, tiene como cometidos elaborar e implementar políticas sociales dirigidas a toda la comunidad universitaria, con énfasis en los grupos más vulnerados. En los últimos años se han multiplicado las solicitudes de becas, especialmente aquellas económicas destinadas a estudiantes de grado. Y si bien hubo incrementos puntuales en los fondos destinados a ellas a partir de asignaciones en las últimas Rendiciones de Cuentas en el Parlamento Nacional, el ritmo en que aumentan los recursos no alcanza a satisfacer la demanda de la creciente población objetivo.

Además de los apoyos en dinero, la Udelar cuenta con otras becas: alimentación, alojamiento, pasajes interdepartamentales, accesibilidad educativa, guardería, transporte, materiales de estudio, y laptop. De ellas, las dos primeras deben ser robustecidas.

En cuanto a la alimentación, si bien el SCIBU ha contribuido a garantizar su derecho mediante distintos dispositivos, no siempre se ha podido cubrir de igual manera todo el territorio nacional. En Montevideo, la política institucional se implementó a través de comedores universitarios y de convenios con proveedores que ofrecen servicio de cantina en distintos servicios universitarios; fuera de la capital, se constatan diferencias en cuanto al tipo de dispositivo: en Maldonado hay convenios con proveedores; en Salto y Paysandú hay convenios con los gobiernos departamentales, y en otros departamentos se les transfiere a las y los estudiantes un monto diario para alimentación. Es importante unificar en un solo tipo de dispositivo las becas estudiantiles de alimentación, y acompañar esto de otras estrategias que les brinden herramientas para acceder a alimentación de calidad a todo el estudiantado. Por otro lado, la ampliación del acceso de la comunidad universitaria a los comedores requiere un cambio de modelo de organización del servicio, así como la reapertura del Comedor 1 y de nuevos espacios, en particular en el interior del país.

Por otro lado, las condiciones de alojamiento para el creciente número de estudiantes que se traslada a distintos puntos del país para poder cursar carreras de su preferencia son insuficientes y resultan en una barrera para el pleno ejercicio de su derecho a la educación. El monto de la beca de alojamiento que otorga el SCIBU en coordinación con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) es equivalente a dos Bases de Prestaciones y Contribuciones (BPC) y se brinda mensualmente de mayo a diciembre para quienes acceden por primera vez y de marzo a diciembre para quienes la renuevan, lo que dificulta en algunos casos la continuidad educativa.

Es por todo lo anterior que se propone la ampliación del acceso a becas para población que las solicita y cumple con los requisitos para recibirlas, pero no lo hace por falta de fondos del programa de becas, especialmente en lo que tiene que ver con aquellas de tipo económico, de alimentación y de alojamiento; junto con los cambios necesarios a implementar en la gestión de estas y las políticas de alimentación en general de la Udelar.

Ampliar el alcance de los instrumentos de becas, sin embargo, no es suficiente para garantizar el pleno ejercicio del derecho a la educación, sino que es necesario generar, además, dispositivos que focalicen en poblaciones especialmente vulneradas como personas afrodescendientes, con discapacidad, migrantes o en privación de libertad, en ese marco es que se plantea la segunda acción en esta línea programática.

La población afrodescendiente ha sufrido históricamente discriminación y exclusión, situación que aún repercute en su acceso, permanencia y egreso en la educación superior. Este grupo enfrenta desafíos específicos relacionados con el capital cultural, y académico, lo que demanda acciones para mitigar las desventajas con las que puedan partir. Asimismo, para darle cumplimiento a la declaración de la Udelar como Universidad Antirracista —en consonancia con normas nacionales y compromisos internacionales— es que la Udelar debe orientar acciones para el acceso, la permanencia y el egreso de la educación superior. Por su parte, las personas con discapacidad deben ser atendidas desde un enfoque de inclusión y equidad para garantizar su derecho al estudio y al trabajo en condiciones igualitarias. Asimismo, el creciente flujo de personas migrantes hacia Uruguay plantea nuevos desafíos para la inclusión educativa, dada la diversidad de sus realidades culturales, económicas, familiares y educativas. En este marco, la Udelar ha asumido un papel activo mediante investigaciones y colaboraciones interinstitucionales, coordinación con organismos nacionales e internacionales y la sociedad civil organizada. Las medidas a desarrollar deben contemplar el acompañamiento, la orientación y el apoyo a las personas migrantes, especialmente a aquellas más vulneradas. Con el mismo fin de fortalecer los instrumentos existentes y de generar nuevos enfocados en poblaciones con características específicas se incluyen actividades destinadas a las y los estudiantes en privación de libertad, cuyo número y distribución en las distintas unidades de internación penitenciaria sigue creciendo desde los últimos años.

En tercer lugar, dentro de los cometidos del SCIBU se encuentra también el apoyar el bienestar en general de toda la población universitaria. En ese sentido, se promueven actividades desde las áreas de cultura y de deportes. Mientras mediante talleres se abren posibilidades de desarrollo social, cultural y lúdico que habilitan el encuentro, la capacidad de producción y análisis crítico, la experimentación de manifestaciones artísticas habilita a expresar emociones y dar sentido al entorno, promoviendo valores relacionados con la inclusión y la diversidad; la actividad física y la recreación funcionan como factores protectores de la salud mental y del bienestar individual y colectivo. En ese sentido, se proponen la creación de nuevos espacios recreativos y modalidades de actividad física dirigidas a estudiantes y trabajadores, en asociación con servicios académicos; el impulso al uso de la bicicleta como medio de transporte saludable, ecológico y como modalidad de traslado entre los servicios universitarios, y la inversión en infraestructura adecuada a las necesidades de la comunidad universitaria. Todo ello será acompañado de la ampliación de propuestas para mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios de la Udelar y su transición hacia la inactividad laboral.

Finalmente, en los últimos años es notoria la emergencia de situaciones críticas vinculadas a la salud mental dentro de la institución que necesitan ser abordadas integralmente, ya que las condiciones de estudio y de trabajo tienen probado impacto en ellas. La promoción y el cuidado de la salud mental deben ir más allá de un enfoque reactivo y considerar un abordaje preventivo y de contención desde el ámbito educativo. Esto es fundamental en un contexto de creciente complejidad social, donde la ansiedad, el estrés, la depresión y otras dificultades se intensificaron, en especial entre la población estudiantil, cuyos procesos de ingreso, permanencia y egreso suelen estar, aunque no solo, marcados por presiones económicas, emocionales y sociales. Contar con dispositivos de atención estable, que ofrezcan respuestas rápidas y articuladas con otros servicios y actores de la universidad, se reafirma como un pilar estratégico para afrontar esta realidad.

Así, el Programa de Respaldo al Aprendizaje (Progresa) creó el Espacio Psicológico Virtual en el marco de la emergencia sanitaria por COVID-19 y demostró el impacto positivo de ofrecer espacios de escucha, contención y orientación personalizada para estudiantes que contribuyeran a sostener sus trayectorias educativas. Junto con lo anterior, se subraya la urgencia de contar con guías de buenas prácticas y protocolos de apoyo accesibles. Por este motivo la cuarta acción en esta línea es la creación de instrumentos que colaboren a la atención de problemáticas vinculadas a la salud mental, fortaleciendo la capacidad de la institución para formar y acompañar en un entorno saludable y de apoyo.

ACCIONES A DESARROLLAR

1. Instrumentos generales para la efectivización del derecho a la educación

En esta acción se propone ampliar la cobertura del programa de becas y mejorar su gestión. Para lo primero es necesario asegurar que el 100 % de las y los estudiantes que solicitan beca y son evaluados favorablemente puedan obtenerla, en especial si se trata de becas económicas y de alojamiento. Sobre esta última, además, se propone ampliar su período de cobertura a todo el año e iniciar un estudio de factibilidad para la instalación de residencias estudiantiles en distintos puntos del país.

En cuanto a mejorar la gestión de las becas se pretende facilitar la interoperabilidad con otros sistemas de la Udelar y reducir la cantidad de información que se le pide a quienes las solicitan. En esa misma línea es de importancia generar un sistema de seguimiento de trayectorias estudiantiles para mejorar la eficiencia y eficacia de las intervenciones y prestaciones.

Asimismo, sobre las políticas de alimentación y becas de este tipo se buscará transformarlas en base a tres medidas:

  1. Otorgar la Beca de alimentación mediante transferencia monetaria a quienes cumplan con los criterios de elegibilidad del SCIBU, según el índice de vulnerabilidad. Los comedores universitarios estarán abiertos a toda la comunidad universitaria y ofrecerán un menú ajustado a las recomendaciones del programa Universidad Saludable, con tickets diferenciales para becarios.
  2. Crear la marca Bienestar para establecer estándares de calidad en los servicios gastronómicos de la Udelar, requisito progresivo para licitaciones, con monitoreo y evaluación de la calidad y satisfacción del servicio, basado en principios de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La marca se posicionará a través de la identificación con excelencia y buena relación precio-calidad; la creación de sistemas de análisis de calidad; la promoción de una oferta cultural asociada a la alimentación saludable, y la organización de eventos temáticos sobre hábitos alimenticios.
  3. Organizar actividades educativas alimentario-nutricionales, entre las cuales se cuentan la publicación de un segundo recetario con apoyo audiovisual, buenas prácticas de manipulación de alimentos, identificación de nutrientes, minimización de desperdicios y promoción del reciclaje y compostaje, con apoyo técnico en proyectos de huertas comunitarias.

Para garantizar el buen funcionamiento de las medidas propuestas, es fundamental fortalecer los equipos docentes de los servicios universitarios y los CENUR; hacer estudios sobre los perfiles de los y las estudiantes de ingreso; apuntalar el trabajo de asesoramiento a las demandas de los estudiantes universitarios; evaluar el impacto del sistema de becas del SCIBU, y promover acuerdos con el BPS y el Instituto del Niño y Adolescentes de Uruguay (INAU) para facilitar la transición de la secundaria a la universidad.

El trabajo coordinado de las distintas partes intervinientes y la promoción de actividades culturales que fomenten la participación estudiantil fuera del aula, fortaleciendo los lazos sociales para el sostenimiento de sus procesos formativos, es parte integral de la propuesta.

2. Políticas específicas para un estudiantado diverso

Para lograr el efectivo ejercicio del derecho a la educación de todas las personas es necesario fortalecer programas ya existentes y crear otros que atiendan condiciones específicas.

Para proteger las trayectorias educativas de estudiantes afrodescendientes se prevé la creación de un equipo de atención que brinde apoyo inicial, el diseño de campañas de sensibilización, y, en particular, promover la colaboración con el Observatorio de Racismo y Xenofobia del Prorrectorado de Extensión y el despliegue de acciones de capacitación para la comunidad universitaria junto con la Escuela de Gobierno.

En cuanto a los y las estudiantes con alguna discapacidad, es necesario ampliar la disponibilidad de intérpretes de lengua de señas; brindar ayudas técnicas e instrumentos —como dispositivos transcriptores de audio a texto— a estudiantes que lo requieran, y acompañar y asesorar los proyectos de adecuaciones curriculares de los servicios.

Sobre la población migrante reciente se propone partir de un diagnóstico que identifique obstáculos para su ingreso y dificultades para la continuidad educativa, con el fin de diseñar intervenciones efectivas que promuevan su integración académica y social. Se espera conformar un equipo de atención en la órbita del scibu que articule dispositivos existentes y cree nuevos mecanismos si fuera necesario. Adicionalmente, se evalúa establecer una mesa de coordinación con representantes de la Red de Apoyo al Migrante, actores de la sociedad civil y grupos académicos relacionados con temas de migración y movilidad humana.

Por último, para las y los estudiantes en condición de privación de libertad desde el scibu se propone coordinar con el programa de educación en contextos de encierro que será presentado en la línea de actividades en el medio y generar encuentros de reflexión sobre la identidad universitaria en estos espacios mediante distintas herramientas. Para atender las necesidades de los y las estudiantes con discapacidad y contribuir a la protección de sus trayectorias, promoviendo la accesibilidad física, comunicacional y educativa, se propone generar una ventanilla que articule los programas e insumos.

3. Salud integral, bienestar y derecho al trabajo

Atender la salud y el bienestar de quienes integran la comunidad universitaria mientras se garantizan las condiciones laborales dignas de sus trabajadores docentes, administrativos, técnicos y de servicios son imperativos éticos de la Universidad de la República. Se proponen para ello tres medidas:

  1. Promover hábitos saludables en la comunidad becaria del SCIBU a través del uso de bicicleta como modalidad de traslado entre los servicios universitarios con la creación de un bono bicicleta para estudiantes becarios. En ese marco se propone realizar diversas actividades con otros actores de la sociedad civil y la universidad que promueven el uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible.
  2. Crear un espacio deportivo estilo dojo, para albergar actividades académicas, deportivas, recreativas y culturales, en especial la práctica de artes marciales —que ya ofrece el SCIBU—, danza, enseñanza de idiomas, eventos gastronómicos y musicales, juegos y materias electivas u optativas. La iniciativa busca articularse con otros servicios universitarios, como el Instituto Superior de Educación Física, que también requieren espacios de esta naturaleza, y habilitar un entorno integrador y multidisciplinario.
  3. Trabajar hacia la concreción de un grupo impulsor para llevar adelante las Olimpiadas universitarias Mercosur 2026, y, por otro lado, difundir historias mínimas de la Udelar, que den cuenta de la diversidad y refuercen la identidad del colectivo universitario.

En cuanto a las condiciones de trabajo se proponen tres medidas:

  1. Instalar un programa de gimnasia laboral para mejorar el bienestar físico y mental del personal de la Udelar, involucrando estudiantes del Área Ciencias de la Salud y proporcionándoles formación teórica y práctica en el área de salud laboral. Desde este programa se organizarán talleres de formación teórica y práctica para estudiantes; clases de gimnasia laboral implementadas por estudiantes bajo la supervisión de docentes del área; encuestas periódicas para su evaluación y ajuste.
  2. Consolidar el Programa de Fortalecimiento Integral (PFI) y los llamados gestionados por la Comisión Permanente de Procesos y Condiciones de Estudio, Trabajo y Medio Ambiente Laboral en la Udelar (PCET-MALUR) en un esfuerzo orientado hacia la mejora continua de los procesos y condiciones de estudio y trabajo en los servicios universitarios, mediante el desarrollo de capacidades organizacionales, estructuras transparentes, ágiles, descentralizadas y tecnológicas, así como del fortalecimiento de competencias personales basadas en buenas prácticas y redes colaborativas. Para ello, abrirá un llamado anual a propuestas de mejora, y se convocará a propuestas bianuales diseñadas para fortalecer estas condiciones en las distintas áreas.
  3. Generar un programa de acompañamiento al retiro de funcionarios técnicos, administrativos y de servicios, en coordinación con la Dirección General de Personal, la Escuela de Gobierno y la Secretaría de Comunidad Universitaria del SCIBU, cuyos objetivos incluyen orientar y acompañar a los funcionarios en aspectos jurídico-administrativos y personales relacionados con el proceso de retiro, generar espacios de integración cultural y deportiva, y abrir oportunidades de participación en proyectos desarrollados por la Udelar. Lo anterior involucra talleres prejubilatorios con enfoques prácticos, jurídicos y emocionales; la integración de los funcionarios retirados a actividades culturales y deportivas; la creación de espacios para proyectos en los que puedan mantener vínculos con ex compañeros y compañeras; la difusión de sus logros y contribuciones; el desarrollo de programas de intercambio de experiencias mediante charlas o entrevistas como el Proyecto Biblioteca Humana Reflexiva, y la posibilidad de transitar el retiro a través de un programa de mentoría o la formulación de proyectos de transferencia de conocimientos y experiencias.

4. Atención a los problemas vinculados a la salud mental

La atención a problemáticas vinculadas a la salud mental requiere del abordaje interdisciplinario y la combinación de variadas estrategias, para lo cual se proponen tres medidas en las que trabajarán el SCIBU, la CSEEP, y la Comisión Académica de Posgrados:

  1. Implementar dispositivos de trabajo específicos para estudiantes de grado que incluyen entrevistas individuales, grupos terapéuticos y talleres temáticos orientados a problemáticas emergentes, facilitados por un equipo técnico y en colaboración con redes internas y externas especializadas.
  2. Crear servicios de atención y seguimiento en situaciones de crisis, psicoterapia basada en diagnóstico integral, y estrategias que fomenten el bienestar psicosocial de la comunidad universitaria mediante espacios deportivos, culturales y recreativos. Al tiempo que conformar grupos dirigidos por profesionales del Área Salud, con estrategias de derivación enfocadas principalmente en la prevención del suicidio.
  3. Desarrollar una línea de investigación específica sobre problemas de salud mental asociados a las carreras de posgrado en la Udelar; diseñar instrumentos de diagnóstico, protocolos y guías de acción para estudiantes y sus tutores; ofrecer talleres sobre salud laboral dirigidos a posgraduandos y tutores, y crear mecanismos de acceso inmediato para el tratamiento y la derivación de situaciones que requieran atención especializada.

POBLACIÓN OBJETIVO

  • Estudiantes universitarios que requieren de apoyos económicos y sociales para efectivizar su derecho a la educación de calidad en todos los niveles de formación; junto a la disponibilización de instrumentos específicos que propendan a mejorar su bienestar y la atención a problemáticas vinculadas con la salud mental.
  • Docentes y funcionarios técnicos, administrativos y de servicios que necesitan mejoras en las condiciones en las ejercen sus actividades laborales, y la transición hacia la inactividad laboral.
  • Población con características de vulnerabilidad que pueda proyectar en la Udelar su formación académica y laboral con inclusión y respeto de sus derechos.

METAS

  • Alcanzar el 100 % de cobertura en la población que solicita becas y reúne las condiciones para obtenerla y mejorar los aspectos de gestión vinculadas a ellas; junto con tender a aumentar a lo largo del quinquenio el monto de las becas de apoyo económico, alcanzando estas las tres BPC, y transformar la política de alimentación de forma tal que todos los beneficiarios puedan acceder a la beca de alimentación en dinero, se cree la marca Bienestar para establecer estándares de calidad en los servicios gastronómicos de la universidad y se propenda a la difusión de información de calidad para toda la comunidad universitaria.
  • Fortalecer y generar instrumentos diferenciales para poblaciones con vulnerabilidades específicas; en el caso de la creación de programas estos entrarán en funcionamiento a partir de 2026.
  • Consolidar las propuestas para la promoción de una salud integral en toda la comunidad universitaria y la plena efectivización del derecho al trabajo de todos los funcionarios de la Udelar al tiempo que acompañar la transición hacia la inactividad laboral.
  • Poner a funcionar distintos instrumentos para atender problemáticas vinculadas con su salud mental.

RESULTADOS ESPERADOS

  • Fortalecer la democratización de la enseñanza avanzada y de calidad con un alto componente de trabajo basado en la educación inclusiva, que posibilite incrementar el alcance e impacto de las estrategias de apoyo que actualmente brinda el SCIBU para el acceso, la permanencia y la culminación exitosa de trayectos educativos y la integración efectiva a la vida universitaria.
  • Consolidar los programas de atención a vulnerabilidades específicas.
  • Contar con instrumentos que propendan a mejorar la salud integral y el bienestar universitario anclados en recursos humanos capacitados e infraestructura de nuevo tipo, al tiempo que satisfacer las necesidades del funcionariado de la Udelar en cuanto a condiciones de trabajo adecuadas para el desarrollo de sus funciones y acompañar su transición hacia la inactividad laboral.
  • Implementar programas para la atención de la salud mental.
Scroll al inicio