7. Hacia un nuevo Hospital de Clínicas

Capítulo completo


OBJETIVO GENERAL

Posicionar al Hospital Universitario de Clínicas «Dr. Manuel Quintela» como un centro de referencia nacional en atención a la salud, con infraestructura de vanguardia y acceso equitativo a programas innovadores que aborden patologías de alta prevalencia promoviendo una gestión de recursos eficiente y alineada con estándares internacionales que avance hacia una integración efectiva y consistente dentro del Sistema Nacional Integrado de Salud, en un marco de formación de recursos humanos de excelencia, investigación de alta calidad y servicios centrados en el bienestar, compromiso y respeto hacia los y las pacientes.

JUSTIFICACIÓN

Los hospitales universitarios generan valor social a través de la formación de excelencia de estudiantes de grado y de posgrado, de la producción de conocimiento del más alto nivel, de la asistencia de calidad y de las actividades de prevención y de vinculación con el medio que desarrollan en todas sus áreas de conocimiento. Estas tres funciones están profundamente interrelacionadas, ya que, para el desarrollo de una atención de calidad son necesarias la enseñanza y la investigación, así como la enseñanza y la investigación necesitan de ambientes de práctica clínica para llevarse a cabo.

En sus 71 años de historia, son notables las contribuciones que el Hospital Universitario ha hecho al sistema sanitario y a la generación de conocimiento. Se ha destacado por ser el primer recinto asistencial en contar con un centro de terapia intensiva, una maternidad de alta complejidad y un sistema de cuidados progresivos; así como por haber hecho el primer trasplante renal en el país y la primera cirugía general con asistencia robótica. En cuanto al conocimiento que genera, investigaciones pioneras como las de Roberto Caldeyro Barcia y Hermógenes Álvarez posicionaron al Hospital de Clínicas, a la Universidad de la República y al país en su conjunto en el foco de la comunidad científica internacional.

Mantener su posición de referencia nacional en las ciencias de la salud implica, entre otras cosas, la renovación de su estructura edilicia y tecnológica, la mejora en los procedimientos de gestión, su inserción en el SNIS, la formación de recursos humanos en el más alto nivel y el diseño de programas innovadores para el tratamiento de patologías prevalentes que contribuyan a la equidad en el acceso a nivel nacional y en el sector público en particular. En ese sentido, son cuatro las acciones que se proponen esta línea: 1) Hospital de Clínicas 2030; 2) Gestión de recursos eficiente y rol en el Sistema Nacional Integrado de Salud; 3) Excelencia en la formación de recursos humanos en salud, y 4) Programas innovadores y de referencia en patologías prevalentes.

Con respecto a la primera, el edificio del Hospital de Clínicas fue pionero y revolucionó la arquitectura del país al implementar cambios significativos en la planificación y en los métodos de construcción. No obstante, desde 2016, la Universidad de la República viene trabajando en un plan para su refuncionalización, que derivó en un masterplan, producto de un proceso que incluyó el intercambio entre colectivos universitarios y actores clave vinculados al funcionamiento del hospital. El plan consistió en el agrupamiento de servicios para favorecer la optimización de recursos y el abordaje interdisciplinario de los usuarios; en la definición de áreas específicas para funciones académicas, y en la elaboración de módulos con vínculos funcionales, con el fin de mejorar la respuesta asistencial en relación con las necesidades de cuidado.

En 2023, la Dirección del Hospital de Clínicas elaboró, junto con el Rectorado de la Udelar, una propuesta de plan ejecutivo a ser incluido en la Rendición de Cuentas 2022 para su financiación, que tomó como base lo que se había aprobado en 2016 con el objetivo alcanzar un nuevo Hospital de Clínicas en 2030. Su concreción implicará un salto de calidad en todas las funciones que brinda y es la primera acción que se propone para el quinquenio 2025-2029.

Un segundo desafío que se constituye como acción dentro de este plan estratégico se vincula con la mejora en la gestión de los recursos que recibe el Hospital de Clínicas provenientes de diversas fuentes y su inserción dentro del SNIS. El hospital universitario formalizó en 2010 su función asistencial dentro del sector público mediante un convenio de complementación asistencial con la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Este convenio se amplió en 2016 para establecer el compromiso del Hospital de Clínicas de mantener una oferta de servicios de determinadas especialidades con una distribución con base territorial. Ante la proximidad de los diez años desde la firma de este acuerdo se presenta la oportunidad para su revisión, de forma tal que su reformulación siente las bases para que el Hospital de Clínicas 2030 sea sustentable en términos financieros y reciba contraprestaciones acordes a su aporte al sistema de salud público uruguayo en términos de atención a usuarios.

La situación actual presenta la paradoja de que cuantas más prestaciones ofrece, por encima del umbral establecido por el convenio, mayores son los costos que deben absorber el hospital y la Universidad de la República. La eficacia y el incremento de prestaciones es castigado, en lugar de ser premiado, bajo los acuerdos vigentes. A esto se le suman las dificultades para hacer efectivo en los últimos años el pago de las erogaciones desde ASSE, lo que ha tensionado todo su andamiaje financiero. En esta misma acción se propone la creación de un proyecto académico para el estudio del costeo de los servicios de salud en general que pueda aportar a la generación de conocimiento para una gestión eficiente y proponga buenas prácticas en línea con los desarrollos recientes a nivel internacional.

Con respecto a la formación de recursos humanos, los hospitales universitarios públicos son generadores de un impacto importante en la creación de valor en los sistemas sanitarios, ya que posibilitan interacciones entre los distintos proveedores de servicios. Los y las egresadas de todas las carreras de la salud que se forman en el Hospital de Clínicas se desempeñan en policlínicas, hospitales, sanatorios y emergencias de todo el país con el enfoque humanista, ético y de respeto a los derechos de las y los usuarios. Asimismo, las y los académicos que conforman estos espacios son la masa crítica sustancial para la definición de las mejores prácticas en términos de políticas y sistemas sanitarios. Esta actividad repercute directamente en la mejora de la calidad asistencial y en la práctica profesional concreta, e influye en los diseños organizacionales en los distintos proveedores de salud donde están insertos estos profesionales. Para sostener la formación de recursos humanos de calidad y comprometidos con el medio es necesario mejorar las remuneraciones y contribuir a la generación de espacios de formación continua, lo que se presenta como la tercera acción propuesta en esta línea.

Por último, atendiendo a la necesidad de contar con programas que se enfoquen en patologías prevalentes para posibilitar la equidad en el acceso a los tratamientos de última generación, se presenta una cuarta acción con la que se propone la implementación de cuatro programas innovadores: Programa Integral de Atención de Cáncer de Colon, Programa para el Abordaje Oportuno de la Litiasis en el sector público; Programa Nacional CAR-T, y Programa de Radio Cirugía. En tanto el Hospital de Clínicas ha implementado en los últimos cuatro años una estrategia de organización de los servicios que pone el centro de la atención en el usuario y en sus necesidades y expectativas, se diseña un proceso asistencial con tiempos máximos previstos, disminuyendo pasos innecesarios o tiempos muertos e incluyendo una nurse encargada de navegar el proceso con las y los pacientes. Asimismo, se planificaron diseños arquitectónicos que permiten el encuentro de los especialistas para interconsultas in situ y no a través de la historia clínica electrónica o de algún tipo de mensajería. Un aspecto clave de este tipo de organización es la conformación de un comité interdisciplinario con reuniones periódicas para evaluar la situación de pacientes complejos y planificar actividades conjuntas. El Hospital de Clínicas ya tiene experiencia en la implementación de este tipo de unidad funcional con excelentes resultados en tiempo de tratamiento y calidad asistencial a través de los programas de Rápida Resolución de Cáncer de Mama, de Atención al Cáncer de Próstata y Cirugía Robótica, de Neurorrehabilitación, y de Salud Mental.

Las cuatro patologías que se pretenden abordar en el quinquenio 2025-2029 tienen características específicas que hacen que los programas propuestos sean una contribución de importancia para el país. El cáncer colorrectal se encuentra en el segundo lugar entre las causas de muerte por cáncer en el país y su incidencia aumenta a medida que lo hace la esperanza de vida de la población, por lo que la preocupación de la atención sanitaria se debe orientar a diagnosticar más tempranamente este tipo de cáncer, a tratarlo de manera oportuna y a curar a la mayor población posible; mientras que en los casos de tumores avanzados se deben hacer las intervenciones quirúrgicas necesarias, asistidas por cirugía robótica, para mejorar la calidad de vida de las y los pacientes. Este es de uno de los pocos cánceres que se puede prevenir, ya que tiene una lesión precursora (pólipo) que requiere de un tiempo determinado antes de su transformación definitiva a malignidad. En ese sentido, las campañas de screening son clave para el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno, en tanto mejoran notoriamente la sobrevida. Si bien en Uruguay existe una Guía de práctica clínica de tamizaje de cáncer de colon, elaborada por el MSP, y una política pública dirigida a su diagnóstico precoz, cerca del 50 % de este tipo de cáncer se diagnostica en estadios tardíos.

Por su parte, la urolitiasis es una de las tres causas más frecuentes de consulta urológica junto con las infecciones y la patología prostática, aunque es una enfermedad prevenible que genera altos gastos en salud y ausentismo laboral, en Uruguay desemboca en un porcentaje importante de ingresos a diálisis. El convenio de complementación entre el Hospital de Clínicas, ASSE, el MSP y el MEF plantea la obligación del hospital universitario de atender la urgencia urológica de la región oeste de Montevideo y Canelones, pero, ya que no hay servicios completos con urgencia y resolución de litiasis en ASSE, la demanda de atención supera ampliamente la capacidad de darle curso. En la mayoría de las urgencias vinculadas a litiasis, la principal indicación urológica es la derivación de la vía urinaria con la colocación de un catéter doble J. Si bien es una solución efectiva momentánea para resolver la urgencia, aliviar el dolor del paciente y evitar daño renal, no resulta una estrategia terapéutica para erradicar el cálculo, que persiste, por lo que se debe resolver en una segunda instancia quirúrgica. Si se tiene en cuenta que cada una de esas derivaciones de la vía urinaria implica al menos uno o dos procedimientos para resolver su patología de base, esta es una propuesta que puede darle respuesta a este problema. La evolución de la tecnología ha hecho posible que, una vez formada la litiasis, se pueda resolver el problema de una manera menos agresiva y más cómoda para el paciente. Las modalidades de litotricia disponibles en el Hospital de Clínicas son la endourológica y la percutánea, y la energía para tratar los cálculos es con el láser de holmio planteado en el mundo como gold standard para el tratamiento de la litiasis renal de forma mínimamente invasiva, este es el aporte que el hospital universitario le puede hacer al país en esta temática.

Desde hace tiempo la terapia celular se ha revelado eficaz para el tratamiento de muchas enfermedades oncohematológicas y el mejor ejemplo de ello es lo que se conoce como trasplante de progenitores hematopoyéticos. Asimismo, hace poco tiempo se incorporaron al arsenal terapéutico los medicamentos con receptores antigénicos quiméricos de células T (CAR-T), que han supuesto una revolución en el tratamiento de algunas enfermedades con resultados positivos en su utilización. Desde 2017, seis terapias con esta tecnología han recibido la aprobación de la FDA para cánceres hematológicos. El tratamiento con células CAR-T combina la terapia celular, la terapia génica y la inmunoterapia. Representa un novedoso manejo en el tratamiento del cáncer a través de la modificación de linfocitos T del paciente para reconocer y eliminar células neoplásicas. La producción de las células CAR-T es un proceso de varios pasos y por la complejidad del procedimiento y de los pacientes que se someten a este, requiere un equipo multidisciplinario, con una adecuada experiencia para diagnosticar y tratar las complicaciones que pueden presentarse antes, durante y después de la infusión de CAR-T, aspecto en el que el Hospital de Clínicas es un referente. En ese sentido, la Unidad Académica de Hematología allí inserta es uno de los responsables del tratamiento de toda la patología hematológica benigna y maligna que requiere atención de segundo y tercer nivel en el subsector público de todo el Uruguay. En el país, ningún servicio de salud está desarrollando esta tecnología, por lo que el aporte del hospital universitario podría ser sustancial.

Finalmente, la radiocirugía se presenta como prestación con grandes asimetrías en el acceso dentro del sistema sanitario. Esta, y sobre todo su indicación en tumores encefálicos, está incluida en el Plan de Beneficios en Salud, pero, en la actualidad, la única oferta de este servicio es privada, y la última actualización tecnológica pública, en el Hospital de Tacuarembó, no presenta el módulo para radiocirugía. Este procedimiento determina un tratamiento específico ceñido al área de la lesión y no a todo el órgano, por lo que no irradia tejido sano. Su accionar provoca la muerte indirecta de la célula, por lo que los efectos adversos que generan las radiaciones disminuyen notoriamente. Además de su indicación para lesiones encefálicas se la puede aplicar con excelentes resultados a neoplasias en columna vertebral, riñón, próstata o pulmón. Su implementación en el hospital universitario no solo cubriría el vacío del sector público, si no que permitiría explorar su utilización en otros órganos.

En el país, a pesar de los esfuerzos hechos, aún es necesario un salto cuantitativo en la incorporación de tecnología comparable a la de los centros de referencia mundial para el tratamiento de la mayor parte de las patologías mencionadas. Esto determinará el acceso democrático a tratamientos, que hoy solo son alcanzados por quienes tienen la capacidad de obtenerlas fuera del país.

ACCIONES A DESARROLLAR

1. Hospital de Clínicas 2030

Se propone la concreción total del Plan Ejecutivo del Hospital de Clínicas 2030, recientemente aprobado, que, en líneas generales, implica la compactación de los primeros once pisos del edificio, generando circulaciones diferenciadas para los pisos superiores que serán destinados a otros usos académicos. Los niveles 12, 13 y 14 se acondicionarán y equipararán de manera tal que, si el país requiriera ampliar su capacidad hospitalaria frente a cualquier emergencia, el hospital universitario pueda extenderse de forma ágil y acorde a las necesidades.

El plan ejecutivo se articula en torno a 5 líneas estratégicas y contiene 17 programas y 61 actividades:

  1. Remodelación y compactación de salas de internación: reorganización de las áreas de internación moderada con proyección de habitaciones privadas y semiprivadas para mejorar la hospitalidad, la privacidad y la seguridad de los pacientes, incluyendo espacios de aislamiento respiratorio y de contacto.
  2. Desarrollo del polo crítico: reubicación de las salas de nacer y modernización del laboratorio clínico y de anatomía patológica. Se contemplan una emergencia de alta resolutividad y un centro de imágenes, y la reubicación del CTI de adultos y del Centro Nacional de Quemados. Asimismo, se planea la finalización de las obras del block quirúrgico y de la central de esterilización.
  3. Atención ambulatoria: expansión del policlínico en su tercera etapa, además de la implementación de un hospital de día para oncología, hematología y salud mental.
  4. Hospital del conocimiento: espacios dedicados a la enseñanza, como áreas de docencia y una biblioteca con áreas de integración estudiantil; un centro de simulación para carreras de grado y posgrado, y un centro de investigación biomédica. Incluye la reformulación de áreas académicas, como anfiteatros y salas de reunión.
  5. Mejora de la eficiencia: creación de un centro logístico para la recepción y abastecimiento de insumos, con equipamiento para manejo de stocks y suministro de recursos. Agrupación de las áreas administrativas como división de recursos humanos, contaduría, compras y dirección técnica; y optimización de la circulación mediante ascensores externos o la refuncionalización de ascensores internos. Incluye además obras estructurales como ductos, reubicación de servidores, gestión de residuos, estrategias de hospital verde y un sistema de tubos neumáticos para el transporte de insumos médicos.

Completar la obra será un salto de calidad a todas las actividades que se desarrollan en el hospital universitario.

2. Gestión de recursos eficiente y papel en el Sistema Nacional Integrado de Salud

Proyectar un nuevo Hospital de Clínicas requiere repensar sus formas de financiamiento y su inserción en el SNIS. Para ello, se propone avanzar en esta acción con dos propuestas: la revisión del convenio vigente con ASSE, el MSP y el MEF, y la instalación de un proyecto académico que pueda colaborar en la generación de conocimiento para innovar en la gestión de los sistemas de costeo dentro de los servicios de salud nacionales.

La primera propuesta requiere de medidas inmediatas que permitan afrontar las nuevas necesidades asociadas al Hospital de Clínicas 2030 y supere las limitaciones observadas: la cartera de servicios definida en el convenio no es exhaustiva y deja por fuera la mayoría de especialidades y prestaciones; define vagamente el territorio de referencia, con cobertura de servicios tanto al oeste como hacia el este; no guarda relación entre el ajuste por productividad y el gasto, y no existen mecanismos que aseguren el pago por parte de ASSE de las prestaciones que se brindan. Adicionalmente, se observa un desacoplamiento entre los incrementos presupuestales que reciben los hospitales de ASSE y los del hospital universitario, lo que socava las bases de su funcionamiento como centro de atención.

La integración al SNIS que se considera más apropiada es con el Hospital de Clínicas cumpliendo un doble papel: terciario y territorial. Terciario, que potencie el perfil de alta complejidad técnica y tecnológica con que cuentan los hospitales universitarios, y defina junto a las autoridades sanitarias las áreas de influencia y cobertura de las prestaciones de mayor complejidad y menor prevalencia, a través de centros de referencia. Territorial, desde una perspectiva de redes integradas de servicios de salud, mediante la oferta de servicios de hospital general a una población determinada por la cual debe rendir cuentas, en el marco del convenio de complementación asistencial. En esta misma línea se propone definir mecanismos de referencia y contrarreferencia con el resto de las entidades de salud de su zona, así como garantizar resultados de calidad, estableciendo la cartera de servicios a ofertar y los mecanismos de coordinación. Existen experiencias internacionales exitosas de hospitales universitarios que se integran a los sistemas sanitarios locales mediante los criterios de inserción propuestos, con los cuales el Hospital de Clínicas ha empezado a tomar contacto.

Por su parte, la segunda propuesta pretende profundizar en las mejores prácticas para el costeo y el financiamiento de los sistemas de salud, para lo que plantea la instalación de un proyecto académico que incluya el uso de tecnologías e investigación de calidad en la temática. En particular, interesa estudiar los distintos sistemas que se utilizan en el mundo para la facturación de gastos reales asociados a los costos de atención de los usuarios. Los sistemas de pagos a proveedores de salud podrían realizarse sobre la base de la productividad asociada al gasto real de los días de internación y procedimientos efectuados, o mediante sistemas tipo grupos relacionados por el diagnóstico que permiten una ponderación de los egresos por complejidad y tiempo de estadía, y que se ajustan mejor a los gastos que representan pacientes de distinta complejidad. El hospital universitario se presenta como un escenario ideal dentro del sector público para modelar nuevos sistemas de costeos dentro del SNIS y colaborar con procesos que promuevan la eficiencia de todo el sistema. La Udelar tiene experiencia en distintas áreas que la avalan para hacer una propuesta de estas características, con un impacto real en la disponibilización de conocimiento para los gestores de salud en el ámbito nacional, en una problemática como el financiamiento del sistema sanitario.

Los recursos asociados a la primera propuesta no se incluirán en el plan presupuestal que presenta la Udelar al país para el quinquenio 2025-2029 por tratarse principalmente de erogaciones con las que hoy cumple ASSE. Se solicita sí en esta línea el ajuste por inflación de los gastos de funcionamiento que el Hospital de Clínicas recibe a través del presupuesto de la Udelar y se calculan los recursos asociados a la segunda propuesta.

3. Excelencia en la formación de recursos humanos en salud

Con el objetivo de disminuir las amplias asimetrías entre las remuneraciones del Hospital de Clínicas y las del resto del sector salud se propone, en primer lugar, establecer un Programa de Docentes con Funciones de Alta Dedicación (FAD) junto con la Facultad de Medicina, implementando una meta asistencial obligatoria del SNIS en el Hospital de Clínicas. Los cargos docentes con FAD podrían llevar adelante lo que se plantea como segunda propuesta en esta acción: fomentar actividades vinculadas a la formación de recursos humanos en el más alto nivel. En particular, esto se podría traducir en la implementación de tres medidas:

  1. Disponibilizar un piso para el Centro de Simulación a partir de la concreción del plan de refuncionalización en el que las y los docentes puedan hacer un uso extensivo de la herramienta de simulación como estrategia de enseñanza en ciencias de la salud. La simulación clínica permite entrenar a los estudiantes antes de su encuentro con los pacientes, determinando una estrategia de seguridad en el desarrollo de destrezas clínicas previas al contacto con estos.
  2. Formar médicos generales de forma continua en tanto representan un activo importante del sistema sanitario que no queda amparado en los sistemas de actualización y formación médica continua que el país resuelve a través de las cátedras de la Facultad de Medicina, las sociedades científicas por especialidad y otras propuestas de educación privada. Se propone diseñar un plan específico a través de la Unidad de Gestión Académica de Posgrados de la Facultad de Medicina que brinde la oportunidad de incorporar a la Formación Profesional Continua a este grupo de médicos generales.
  3. Instrumentar fellowships y pasantías estructuradas para profesionales médicos de distintas especialidades de todo el territorio nacional. La formación médica implica participar en situaciones reales y llevar adelante procedimientos y maniobras que no pueden ser aprehendidas de forma teórica, por lo que esta es una oportunidad para profundizar en ese conocimiento que podrá ser extensiva a todas las unidades académicas, áreas disciplinarias y de práctica clínica que se llevan adelante en la institución, donde el hospital universitario es campo de práctica.

Por último, en cuanto a la brecha salarial de los recursos humanos no médicos, y complementando la primera propuesta de esta acción, se propone implementar estímulos salariales vinculados a evaluación de desempeño, presentismo, y áreas cerradas, entre otros.

4. Programas innovadores y de referencia en patologías prevalentes

Se propone la creación de cuatro programas asistenciales en patologías prevalentes en los que el hospital universitario puede aportar en términos de tecnología, formación de recursos humanos —junto con la Facultad de Medicina— y acceso equitativo a los servicios de salud en el país y en especial en el sector público:

  1. Desarrollar un centro de excelencia nacional en atención de cáncer de colon que permita el diagnóstico y el tratamiento de las patologías digestivas prevalentes y complejas, y la formación de recursos humanos capacitados. Para ello se hará un tamizaje oportuno en pacientes de riesgo promedio y se lo mejorará en pacientes de riesgo elevado o alto. Esto permitirá aumentar la capacidad diagnóstica y terapéutica de los cánceres de colon confinados a la mucosa y submucosa, así como disminuir la morbimortalidad de los avanzados mediante la incorporación de nueva tecnología y la capacitación de recursos humanos en nuevas técnicas. Asimismo, se podrá profundizar en las opciones de diagnóstico y tratamiento de las enfermedades hepatobiliares, implementando las nuevas técnicas en endohepatología, y actualizar e incorporar nuevo equipamiento para el diagnóstico de patologías digestivas prevalentes o complejas. En este marco es imprescindible la implementación de una estrategia descentralizada de screening a través de tests autoadministrados de materia a partir de los cuales se puede derivar en otros procedimientos. En caso de encontrar una lesión premaligna o maligna, se practica una resección endoscópica, y, en casos más avanzados, un tatuaje en la lesión para su tratamiento quirúrgico. En el Hospital de Clínicas se puede hacer mediante cirugía robótica, recientemente incorporada. Otro elemento innovador es la inclusión del estudio de la inestabilidad de microsatélites en el total de los casos para mejorar las definiciones diagnósticas, lo que permitiría evitar amputaciones del recto —con la consiguiente colostomía, que cambia radicalmente la calidad de vida de pacientes— y lograr tratamientos más dirigidos y menos invasivos.
  2. Diseñar un proceso asistencial integral para el abordaje oportuno de la litiasis en el sector público, de modo de garantizar buena evolución, pronóstico y optimizar la calidad asistencial. Específicamente, se buscará la mejoría de los resultados, de la calidad de vida y de la función renal de los usuarios con litiasis. Para ello se establecerá una policlínica especializada de captación que en tres meses pueda resolver quirúrgicamente el cálculo, evitando el daño renal progresivo. Se espera que el programa pueda triplicar la capacidad de block quirúrgico sumando dos equipos más de urología para ampliar la oferta de block y determinando una solución oportuna.
  3. Implementar un proyecto de producción de CAR-T para uso en personas adultas que permita disponer de esta nueva herramienta terapéutica de forma equitativa, para ser usado inicialmente en algunas enfermedades hematológicas refractarias a los tratamientos habituales. Las instalaciones necesarias para el desarrollo del programa deben cumplir determinados requerimientos que el Hospital de Clínicas está en condiciones de afrontar a través en el Centro de Procesamiento de Terapias avanzadas (Ceprotea), que respeta las normas Good Medical Practice (GMP) y el Área de Terapia Celular y Medicina Regenerativa (ACTMR). El Ceprotea, inaugurado oficialmente en diciembre de 2022, tiene como cometido sustancial desarrollar los procesos y productos de terapia celular e ingeniería tisular e ingeniería génica o sus combinaciones —bajo normas de correcta fabricación—, así como colaborar con otras entidades en la investigación y producción de terapias avanzadas.
  4. Orientar el Programa de Radiocirugía, en una primera etapa, a la patología neoplásica intracraneana, cumpliendo con el Plan Integral de Atención en Salud (PIAS), y, en una segunda instancia, ampliarlo hacia el cáncer de riñón, de próstata y de pulmón. La concreción de este programa implica una obra de porte en el área de radioterapia y la contratación de recursos humanos. Para su implementación el Hospital de Clínicas ya cuenta con una donación de un acelerador lineal con capacidades para hacer radiocirugía, radioterapia estereotáctica corporal y radioterapia de intensidad modulada volumétrica.

POBLACIÓN OBJETIVO

  • Población usuaria de ASSE que se asiste en el Hospital de Clínicas, así como la que, siendo usuaria del SNIS a través de prestadores públicos, mutuales o privados, elige atenderse en el hospital universitario.
  • Personal docente y técnico, administrativo y de servicios del Hospital de Clínicas, que necesita mejores condiciones de trabajo; así como estudiantes de grado y de posgrado, y profesionales, de todas las carreras del Área Ciencias de la Salud que quieran seguir formándose con el más alto nivel.
  • Gestores de servicios de salud interesados en la búsqueda de soluciones eficientes en el manejo de instituciones de atención médica, y población de Uruguay en general.

METAS

  • Culminar en el quinquenio 2025-2029 todas las etapas del Plan Ejecutivo del Hospital de Clínicas 2030, lo que incluye la finalización de todas las obras y la adecuación tecnológica, de espacios físicos y de actividades a la nueva infraestructura.
  • Concretar a 2025 un nuevo convenio de complementación con ASSE que tenga en cuenta el valor en términos de atención que el hospital universitario le aporta al SNIS, junto con implantar en 2026 un grupo de trabajo para el estudio de los distintos métodos de costeo en los sistemas sanitarios, que aporte a la arquitectura global del SNIS y brinde insumos para los tomadores de decisiones a la hora de pensar su financiamiento.
  • Crear un Programa de Docentes con Funciones de Alta Dedicación en el Hospital de Clínicas junto con la Facultad de Medicina, que le permita al hospital universitario establecer, a partir de 2026, nuevas propuestas de formación continua y actualización, pasantías y otras actividades de formación por especialidad médica; al tiempo que equiparar las remuneraciones del personal de salud no médico con las del resto del sistema.
  • Poner en funcionamiento en 2026 el Programa Integral de Atención de Cáncer de Colon y el Programa para el Abordaje Oportuno de la Litiasis en el sector público; y en 2027, los programas CAR-T y de Radiocirugía.

RESULTADOS ESPERADOS

  • Contar con infraestructura, tecnología y programas acordes a las necesidades asistenciales de la población uruguaya que permitan poner en el centro el bienestar, el respeto y compromiso hacia los pacientes y posibilite la formación en salud de excelencia y la investigación con estándares de calidad internacional.
  • Adecuar los recursos financieros que recibe el hospital universitario a su aporte al sistema de salud público, al tiempo que colaborar con la búsqueda de soluciones eficientes para el costeo y financiamiento del SNIS.
  • Equiparar las remuneraciones del personal del Hospital de Clínicas al resto del SNIS, lo que contribuirá —a través de mayores dedicaciones horarias—a dotar al país de profesionales del área salud que pasan por experiencias de formación continua, pasantías y otras actividades tendientes a que sus calificaciones se encuentren en la frontera de conocimiento en el área en que se desempeñan.
  • Propender a la disminución de las inequidades de acceso en el territorio nacional y en el sector público en particular de procedimientos innovadores, eficientes y eficaces para el tratamiento de patologías prevalentes que requieren inversión tecnológica de excelencia.
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