Un espacio de investigación y diálogo

El Centro Feminista apunta a pensarse a sí mismo como un referente de toda la Udelar, en cuanto a «ser un lugar de encuentro para todos quienes quieran acercarse al tema», subrayó Rostagnol. Añadió que en esta línea ya han tenido instancias de diálogo con la Red de Género de la Udelar y con algunas organizaciones de la sociedad civil que apoyaron el proyecto desde el primer momento, ya que aspiran a ser un puente entre estos ámbitos y la academia. «En el feminismo especialmente los diálogos son imprescindibles y nosotras queremos tener una práctica feminista en nuestras acciones», afirmó. Destacó que con este fin el equipo del Centro busca una mayor horizontalidad, llevan adelante plenarios en los que se toman las decisiones y donde participan todas las integrantes. Los grupos de trabajo son los que desarrollan las líneas aprobadas en el plenario. Añadió que es importarte para el grupo que esta forma de trabajo sea «una praxis feminista del quehacer académico, donde las decisiones sean más colectivas y las emociones y los afectos también ocupen un lugar, sin dejar de lado que somos un centro académico», señaló.

Rostagnol explicó que el centro feminista tiene dos grandes bloques temáticos en los que le interesa trabajar, uno de ellos es el que tiene que ver con las funciones universitarias. En esta área quieren incentivar la investigación interdisciplinaria, en principio en las líneas en las que algunas de las integrantes del equipo venían trabajando, para ampliarlas y consolidarlas con más diálogos entre todas. Asimismo se irán sumando nuevas líneas de investigación que surjan. Un tema que como colectivo les importa mucho es la violencia. Consideran que aunque hay muchas investigaciones puntuales en la Udelar con respecto a esta temática, en términos generales no está suficientemente trabajado en la institución dada la relevancia que tiene. Entienden que la sociedad civil ha estado más avanzada que la academia en reflexionar acerca de la violencia, que se manifiesta de muchísimas formas, por esto les interesa instrumentar un trabajo colaborativo con las organizaciones, para abordar este tema. Rostagnol añadió que para el Centro Feminista la investigación es un punto fuerte, por ello apuntan a realizar jornadas acerca de los avances de las investigaciones, no solo en Montevideo sino también intentar desarrollarlas en el interior del país, en los Cenures. Acotó que les importa mucho la descentralización y buscar sinergias con las docentes de los Cenures, feministas o interesadas en la temática, para trabajar con ellas en los proyectos.

Señaló que la investigación como la plantean en el Centro se une a otra de las funciones universitarias que quieren trabajar, la extensión, ya que apuntan a una investigación colaborativa, en la que se trabaje en conjunto con diversos actores como las organizaciones de la sociedad civil. Desde el inicio del Centro Feminista pensaron en articular acciones en colaboración con cinco organizaciones de la sociedad civil con las que ya han comenzado a dialogar, la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual (RUCVDS), Cotidiano Mujer, Mujer Ahora, El Bloque Antirracista y Mizangas. Rostagnol acotó que en esta línea también se proponen realizar trabajos con algunos grupos que han estado rezagados en cuanto a la importancia que la Universidad le ha dado a las problemáticas a las que refieren, como el afrofeminismo. Añadió que aunque se trata de grupos fuertes, los temas a los que están vinculados no han sido trabajados en la Udelar. También apuntan a desarrollar propuestas de extensión a través de Espacios de Formación Integral (EFI).

En lo que se refiere a la enseñanza están trabajando para comenzar a partir del 2022 a dictar cursos electivos acerca de las temáticas feministas, para toda el área social de la Udelar. Rostagnol señaló que el gran desafío que se les presenta en esta función universitaria es el armado de una Maestría interdisciplinaria en Estudios Feministas y de Género. La instrumentación de esta formación, en la que ya comenzaron a trabajar, llevará un proceso de tiempo ya que luego de planificada necesita cumplir con los trámites formales requeridos para ser aceptada por la Universidad.

Difundir y facilitar el acceso a la información

El otro gran bloque temático es el que se vincula a los temas institucionales, en el que se plantean tres líneas de acción. Una de ellas es la creación de una Unidad de Comunicación del Centro Feminista ya que ven fundamental que todos los trabajos que realizan sean difundidos. En este sentido ya están trabajando en la construcción de la página web del Centro. «La difusión de lo que hacemos nosotras y de lo que hacen otras dentro de la Universidad es fundamental», sostuvo Rostagnol. Asimismo están planificando realizar la presentación del Centro Feminista en una fecha próxima al final del año 2021. Otra de las líneas es el armado de una biblioteca para lo cual prevén además de comprar algunos libros, ver si es posible organizar la información de cuáles se encuentran en las bibliotecas de los servicios de la Udelar para unificar la búsqueda y facilitar la llegada de los materiales. La Biblioteca del Centro lleva el nombre de un a socióloga Suzana Prates, quien fuera la fundadora a fines de los años 70, del Grupo de estudios sobre la Condición de la mujer en el Uruguay (GRECMU), el primer centro feminista que hubo en el país. «Suzana Prattes fue la académica que nosotras queremos honrar porque de alguna manera fue la que trajo el pensamiento académico feminista y a partir de ahí se comenzó a difundir y trabajar», apuntó.

También se encuentran abocadas a la construcción de un observatorio de equidad de género. Más allá que que este espacio está siendo armado por el Centro su objetivo es que sea de la Udelar. Apuntan a que en el Observatorio se pueda trabajar información estadística de la Universidad, discriminada por género, como cuántos estudiantes varones y cuántas mujeres hay en la Udelar, el número de docentes mujeres y de varones, qué grado docente tienen la mayoría de los varones y cuál las mujeres docentes, entre otras. Uno de los objetivos es «construir un observatorio que pueda mostrar los lugares que ocupan unos y otras dentro de la Universidad, funcionarios docentes, no docentes y estudiantes», añadió. También apuntan a centralizar en este observatorio información acerca de las producciones en lo que se refiere a cuántas investigaciones se realizan y cuánta financiación se destina a los distintos temas. Con esto se busca que el observatorio sea un ámbito que mire hacia adentro de la Universidad, facilite el acceso a la información acerca de la temática y brinde insumos para instrumentar políticas universitarias.

Origen y funcionamiento del Centro Feminista

Rostagnol explicó que el Centro está integrado por quince docentes de distintas facultades y servicios de la Udelar: Facultad de Derecho, Facultad de Información y Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC). Muchas de las docentes que integran hoy el Centro trabajaban desde hace años en sus respectivos servicios en temas vinculados al feminismo, explicó. Debido a esto algunas ya se conocían con anterioridad y tuvieron la idea de organizar un espacio conjunto para trabajar la temática.

El llamado del Programa de apoyo a Centros Interdisciplinarios del Espacio Interdisciplinario «fue la oportunidad de concretar algo largamente esperado», apuntó. El grupo formado en 2020 ganó el llamado en diciembre de ese año con lo cual obtuvo fondos por el período de financiamiento 2021 al 2025. Rostagnol recordó que, desde que comenzaron a plantear la idea, las investigadoras entendían que este trabajo conjunto «sería muy poderoso y que la Udelar se merece contar en ella con un centro feminista, que no sea sólo un Centro de estudio e investigación de género sino que sea feminista», expresó. Acotó que aunque varios servicios de la Udelar tienen desde hace tiempo propuestas en la temática, son iniciativas restringidas a las facultades.

El Centro Feminista entiende que los estudios feministas son necesariamente interdisciplinarios y trata los temas desde este enfoque. Las disciplinas representadas en el equipo del Centro son variadas: Historia, Filosofía, Sociología, Trabajo social, Ciencia política, Antropología, Comunicación y Ciencias jurídicas. Más allá de esto, también son un grupo heterogéneo en edades, en trayectorias y experiencias dentro del feminismo, lo que consideraban importante desde el comienzo de la conformación del equipo, porque entienden que de esta manera se logra que el trabajo se enriquezca por la diversidad de experiencias.

Avances y perspectivas

Rostagnol resaltó que la Udelar ha avanzado mucho en cuanto a la atención que le presta a los temas vinculados al feminismo. Entiende que una de las muestras de la gran apertura que se dio en la institución en este tema fue la aceptación de que se creara un centro feminista. «Me parece que eso no hubiera sucedido hace diez años», reflexionó. Para la docente estos logros no se deben solo a la apertura de la Udelar sino también a las acciones de los movimientos de mujeres y feministas a nivel global, especialmente desde 2017 cuando se dieron hechos como el primer paro de mujeres, y comenzaron las movilizaciones de feministas jóvenes tomando las calles.

Rostagnol entiende que el feminismo no es un tema que se pueda imponer sino que se va haciendo visible en la práctica. Uno de los efectos de la pandemia fue poner en el tapete este tema, ya que se dieron ciertas situaciones como que los cuidados recayeran más en las mujeres que en los hombres. Un estudio a nivel internacional da cuenta de esta situación a nivel de la universidad en el contexto de pandemia, refleja que mientras para las mujeres disminuyeron las posibilidades de trabajar en sus investigaciones y escribir artículos, para los hombres no. Esto demuestra que las mujeres fueron quienes más tuvieron que destinar a los cuidados parte del tiempo que dedicaban a sus trabajos académicos. El feminismo para Rostagnol «es una travesía lenta que exige ir reflexionando sobre lo que nos pasa, ¿esto que me pasa, me pasa a mí o nos pasa a nosotras?». Este proceso implica «darnos cuenta que es necesario homologar las condiciones habilitantes para que todos podamos desarrollarnos», expresó.

Añadió que hoy mientras hay muchos hombres que entienden que hombres y mujeres son iguales, que hay que trabajar para lograr una equidad, que es necesario compartir los cuidados, hay otros que no lo comprenden. «Esto es algo que tenemos que cambiar como sociedad», sostuvo. En este sentido entiende que «la Universidad está haciendo un gran camino para lograr esto». Una muestra de ello son los espacios de cuidados que atienden a los hijos e hijas de estudiantes, funcionarios docentes y no docentes de la Udelar, mientras trabajan o asisten a clase y se desarrollan en distintos servicios y facultades de la Universidad desde hace un tiempo. Otro avance son las salas de lactancia que aunque no existen en todos los servicios universitarios, se han ido creando en muchos de ellos. «Se va visualizando que hombres y mujeres tenemos necesidades diferentes en algunos casos, que exigen atenciones diferentes para que las mujeres puedan tener iguales condiciones que los varones», afirmó.

«El Centro es una apuesta a una sociedad más equitativa», subrayó. «Apostamos a consolidar algunas propuestas dentro de la Universidad como la Maestría, el Observatorio y la Biblioteca para que perduren más allá de nuestra existencia, o sea que el Centro se consolide más allá de un financiamiento específico del Espacio Interdisciplinario», concluyó Rostagnol.

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