Las jornadas son organizadas por la Udelar con el objetivo de promover el debate académico sobre esta temática. La actividad está dirigida a todos los colectivos universitarios y actores vinculados a la formación docente. Participan académicos de la Udelar referentes en el área de la educación, autoridades y representantes del Ministerio de Educación Pública (MEC), la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Universidad Tecnológica (UTEC), y especialistas invitados del exterior. (Ver más información).

Mancebo es profesora Grado 5 en el Departamento de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales. Es doctora en Ciencias Humanas, opción Educación, por la Universidad Católica del Uruguay, e investigadora Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores. Sus principal área de trabajo es el estudio de las Políticas Públicas en Educación. 

Martinis es profesor Grado 5 del Departamento de Pedagogía, Política y Sociedad de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Udelar con régimen de Dedicación Total e Investigador Nivel I del Sistema Nacional de Investigadores. Es doctor en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de Argentina. Sus actividades de investigación se enfocan en educación y desigualdades sociales, en conservadurismo en educación y en alternativas pedagógicas.

Mancebo explicó que contar con una formación en educación de carácter universitario es relevante para el sistema educativo porque constituye «una vía potencial para el desarrollo de una formación docente de mayor calidad». Esto sería posible porque «necesariamente en el campo de formación docente se desarrollaría un componente de investigación muy vinculado a la enseñanza, una investigación bien propia sobre cómo enseñar, sobre cómo se aprende, qué pasa en nuestro sistema educativo nacional. Porque la investigación es una de las funciones súper centrales de toda universidad».

Destacó que «Uruguay llega en forma relativamente tardía a esta discusión». De hecho, en los años noventa la mayoría de los países latinoamericanos empezaron con esta discusión e incluso tomaron decisiones en el desarrollo de políticas educativas sobre el proceso de “universitarización” de la formación docente. «Uruguay en los noventa no incursionó en ese debate para nada. Fue recién a partir de 2006, 2007, que la idea de una Universidad de la Educación se puso en la agenda y se concretó en la Ley de Educación de 2008, que incluyó directivas para la creación de un Instituto Universitario de Educación independiente. Es decir, se optó por un camino de política educativa en tanto política pública». 

Ese camino se transitó entre 2010 y 2020, pero sin éxito. Para que efectivamente se concretara un Instituto Universitario de Educación era necesario que el Parlamento aprobara una ley orgánica, pero fracasaron diversos proyectos presentados en este sentido, explicó Mancebo. Entretanto, el Consejo de Formación en Educación de la ANEP apostó a ir generando condiciones para una formación universitaria en educación, con incursiones hacia el campo de la investigación y con cambios de reglas de juego en sus carreras docentes. «En definitiva se apostó a hacer un proceso de “universitarización” aun en el marco institucional de ANEP, a la espera de que saliera una Universidad de la Educación», planteó. 

Reconocimiento de formaciones y títulos

«Hoy por hoy el país tiene otras alternativas de tránsito a la “universitarización” de la formación docente y estas alternativas deben ser discutidas», señaló Mancebo. Los cambios incorporados en la Ley de Urgente Consideración (LUC) abren la posibilidad de que las carreras de formación docente sean presentadas al MEC por parte de instituciones universitarias o de los institutos de formación docente, para el reconocimiento de su carácter universitario. «Se produce una suerte de pluralización, se habilita a diversidad de instituciones para que puedan proveer formación docente», indicó. Para que esta tenga carácter universitario, el título deberá ser expedido por una universidad, o bien deberá ser acreditado como tal por el MEC. Analistas jurídicos han precisado que también se requerirá una aprobación por parte de ANEP, en la medida en que allí ejercerán quienes obtengan esos títulos.

Para Mancebo «lo importante es tener la noción de que el carácter universitario de la formación docente puede conseguirse a través de diversas alternativas (de hecho el mundo ha transitado diversas alternativas), que Uruguay venía transitando un camino y que la LUC supone un viraje, un cambio de reglas de juego».

Rica tradición

Por su parte, Martinis afirmó que para el desarrollo de un proyecto educativo cada vez más democrático que se integre aún más a la cultura y la sociedad, el factor docente es un aspecto fundamental. En este sentido, «la continua mejora de los procesos de formación docente resulta clave». Asimismo, subrayó que el país tiene una muy rica tradición en formación docente a nivel terciario que, «sin duda, debe ser preservada, profundizada y reconocida» tanto sus aportes históricos como los actuales. Entiende que el acceso al carácter universitario de esta formación debería darse a partir de procesos que reconozcan estas tradiciones y estos aportes y que se articulen con los elementos distintivos de una formación universitaria. En este sentido, «el objetivo siempre debe ser el mayor desarrollo de la formación de docentes en nuestro país para potenciar y reconocer las tradiciones existentes, sus aportes actuales y sus aportes posibles a futuro», indicó. En este marco, considera que es necesario poner en diálogo estas tradiciones y sus aportes para los procesos de formación de docentes y educadores en nuestro país.

Para Mancebo, estas jornadas generan muchas expectativas: «por un lado nos vamos a enriquecer del raconto y la presentación de las experiencias de distintos países en relación a  la “universitarización” de la formación docente». En segundo lugar, será posible adentrarnos en cuáles son los activos, las acumulaciones que la Udelar ya tiene en esta materia, indicó. Además, «vamos a escuchar la postura de las máximas autoridades educativas: de la Udelar, de la UTEC, del MEC, de la ANEP, que esperemos presenten con claridad cuál es la línea que sus respectivas instituciones han venido elaborando o decidido hasta ahora en materia de formación docente universitaria».  

Mancebo expresó que en la perspectiva de la Udelar «lo central en estas jornadas es destacar la búsqueda de reflexión con el fin de nutrir la posibilidad, generar insumos para esta alternativa de que la Udelar también tenga su oferta de formación docente universitaria. El Consejo Directivo Central de la Udelar ya resolvió que se va  a transitar el camino de generar una oferta de formación docente universitaria. En ese sentido estas jornadas son las primeras en una serie orientadas a esa reflexión». Agregó que esta actividad apunta sobre todo a favorecer un intercambio académico. 

«Desde mi punto de vista lo más importante es que se dé visibilidad al tema, que se empiece a poner en la agenda pública el hecho de que la formación docente universitaria no se arma de un día para otro, requiere procesos, que hoy tenemos ciertas reglas de juego establecidas en la LUC y que en ese ámbito la Udelar en particular tendrá que definir cuál es su ruta específica, así como lo tendrán que definir la UTEC y las universidades privadas», concluyó.

Diálogo en la pluralidad

Para Martinis estas jornadas también generan grandes expectativas; entiende que son relevantes para «poner en común la diversidad de perspectivas y lecturas acerca de las posibilidades de pensar una formación docente de carácter universitario y que articule con las grandes tradiciones sobre el tema que existen en el país». 

Además, subrayó la idea de que sea una primera instancia de intercambio porque cree necesario que estas jornadas sean un componente de un conjunto más amplio de actividades que involucre a los actores vinculados a la formación docente y a la formación en educación que «desde la diversidad y la pluralidad continuemos intercambiando y reflexionando y también pensando prospectivamente el mayor desarrollo para la formación de docentes en nuestro país». Señaló que en la actual coyuntura, resulta muy importante que «la Universidad de la República ponga a disposición sus espacios académicos y sus colectivos que vienen trabajando sobre estos temas para que en el marco de un diálogo amplio y profundo podamos avanzar en tener una formación docente que responda a las necesidades de aprendizaje de nuestras nuevas generaciones y de su integración en las esferas sociales y culturales más amplias en la vida cotidiana de la sociedad uruguaya».

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