Pasar al contenido principal

Proyecto ECHO: abordaje de problemáticas pediátricas complejas de salud

El Proyecto ECHO, un programa de capacitación y asistencia que busca fortalecer a los equipos y sistemas de salud para la atención especializada en poblaciones vulnerables, cumple 10 años en Uruguay. En este marco el Portal de la Udelar dialogó con el doctor Gustavo Giachetto, director de la Clínica Pediátrica C de la Facultad de Medicina de la Udelar, que tiene su sede central en el Hospital Pediátrico del Centro Hospitalario Pereira Rossell, acerca de la participación de este servicio universitario en el Proyecto Echo.

El Proyecto ECHO fue creado en 2003 en la Universidad de Nuevo México (Estados Unidos), por impulso del doctor Sanjeev Arora. Cuando el profesor Henry Cohen, Doctor en Medicina por la Universidad de la República, ex Profesor Director de la Cátedra de Gastroenterología de esta Facultad, conoció la iniciativa, en 2011, comenzó a realizar las gestiones necesarias para replicarla en Uruguay. Finalmente, con el apoyo de la Organización Mundial de Gastroenterología, en 2014 se inició la experiencia en nuestro país como un proyecto piloto.

Posibilidad de intercambio nacional e internacional

Giachetto recordó que la Clínica Pediátrica C se vinculó rápidamente al Proyecto ECHO  luego que este se inició, en el año 2015, en el marco del proyecto, el servicio comenzó con la primera teleclínica que abordó el tema trastornos del espectro autista. Acotó que esta teleclínica ha ido mutando y evolucionando hasta la actualidad ya que se fue ampliando el programa y hoy trata también acerca de otros trastornos del neurodesarrollo. Esta línea de trabajo se enmarca en uno de los requerimientos del Proyecto ECHO, que  se abordaran temas complejos de salud. La temática de los trastornos del espectro autista cumplía con este requisito ya que nuestro país contaba con poca capacidad para la detección y el abordaje de estas patologías, los recursos requerían una gran capacitación y estos estaban centralizados en Montevideo. «El tema está muy disperso en el territorio», apuntó Giachetto. 

La teleclínica acerca de los trastornos del espectro autista, al permitir la interacción entre el ámbito público y el privado y contar en el Hospital Pereira Rossell que participa directamente de esta clínica, con recursos capacitados en la temática, se ha alineado con este objetivo del proyecto. En esta teleclínica participan médicos pediatras, médicos de familia, especialistas en salud mental, neuropediatras, fonoaudiólogos, psicomotricistas, terapeutas ocupacionales, nutricionistas, personas que trabajan en el Programa de Discapacidad del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES). Además de las instancias con profesionales y técnicos nacionales, también han realizado instancias de sensibilización desde otros departamentos del país por ejemplo Colonia y varias actividades de intercambio y capacitación com una investigadora del exterior experta en la materia, la profesora Kristin Scholl, directora del programa de ECHO Autismo, a nivel mundial. Asimismo están conectados con la red ECHO que ella coordina. 

Una teleclínica que la cátedra de Pediatría C instrumentó posteriormente en el marco del Proyecto ECHO trabaja en el fortalecimiento de la Red de Atención Primaria para los niños y adolescentes, pensando especialmente en el subsector público y contribuyó mucho a fortalecer el abordaje de los problemas de asistencia en el primer nivel. Al igual que la que trabaja sobre los trastornos del espectro autista, está abierta a todos los profesionales de la salud. En la actualidad está dirigida principalmente a médicos que se desempeñan en el primer nivel de atención tanto en Montevideo como en el interior, no sólo pediatras sino también médicos de familia. 

En el marco del proyecto existe además una tercera teleclínica del área de pediatría que no es llevada adelante por la Clínica de Pediatría C sino por la Unidad de Cuidados Paliativos y generó paliativos pediátricos. 

Impactos y desafíos de las teleclínicas

En cuanto a las repercusiones de las teleclínicas Giachetto resaltó que en el caso de la de los trastornos del espectro autista «los impactos más importantes se han vinculado fundamentalmente con la detección precoz, la identificación de los signos de alarma y el diagnóstico así como con poder mostrar la complejidad de los casos». «Hoy existe mucha más sensibilidad con el tema, mayor capacidad de sospecha y el abordaje de cada uno de los casos significa un aporte a su solución», añadió.

En lo que se refiere a la teleclínica que trabaja en el fortalecimiento de la Red de Atención Primaria para los niños y adolescentes destacó que si bien en esta no se abordaron patologías muy complejas, se trataron problemas presentes en este nivel de atención no solo vinculados con las patologías sino también con la complejidad que a veces tiene el funcionamiento del lugar. Entiende que es en ese aspecto en el que pudieron contribuir con algunas necesidades de este nivel de atención, como por ejemplo la actualización de la pauta y de los recursos terapéuticos necesarios que no tienen disponibles, la racionalización del uso de algunos exámenes y el aumento del poder de resolución local para que no se deriven al hospital a los niños y niñas. «Creo que estos son los objetivos de la clínica y a medida que la participación es sostenida, se logran», afirmó.

Giachetto señaló que uno de los desafíos del trabajo de la Clínica Pediátrica C vinculado a la teleclínicas ECHO es poder medir su impacto. En ese sentido recordó que realizaron una publicación en una revista internacional que abordaba algunas interrogantes a participantes de las teleclínicas con el fin de evaluar estos espacios de intercambio. Algunas de estas preguntas fueron si les habían sido útiles estas instancias y en caso de ser así qué habilidades habían fortalecido. 

Añadió que otro de los retos es muy importante y se vincula con sostener y mantener el programa. En la actualidad la propuesta forma parte de las actividades de extensión de la Clínica Pediátrica C y las teleclínicas se llevan adelante los segundos y cuartos viernes de cada mes. Entiende que es necesario contar con recursos específicos para sostener el Programa, destinados por ejemplo a más horas docentes ya que los profesionales que participan y están comprometidos con este trabajo tienen otras  responsabilidades para las cuales tienen una carga horaria asignada y para estas instancias deben disponer de tiempo extra que no es remunerado. Además el llevar adelante el Programa no sólo requiere disponer de tiempo para la asistencia a las teleclíniccas sino también para la coordinación, preparación y análisis de estas actividades. Considera que un camino posible sería generar algún tipo de convenio con las instituciones públicas y privadas en especial del sistema de salud, de tal manera que los profesionales pudieran participar en estos intercambios.

«Es necesario que se entienda que el Proyecto ECHO realiza un valioso aporte a la asistencia y a la capacitación y pensar cómo se puede articular con el sistema de salud e integrarlo a las políticas públicas sanitarias», apuntó. Acotó que esto sería muy importante  en especial en algunas  zonas como en el Municipio A y C  de Montevideo donde hay muchos usuarios y existe una gran dispersión territorial, «no todas las personas pueden acceder a los centros de referencia a resolver sus problemas de salud», señaló.

Noticia relacionada