Colectivos afro intercambiaron sobre experiencias en educación etnocentrada
Por parte de la Universidad de la República (Udelar), en la organización de este encuentro participaron el Servicio Central de Inclusión y Bienestar Universitario (SCIBU) a través de su Programa de protección de trayectorias de personas afrodescendientes en la Udelar, así como integrantes del Colectivo de Estudios Afro-Latinoamericanos.
Carlos Álvarez Nazareno, activista por los derechos humanos de las personas afrodescendientes y miembro fundador de la agrupación Xangó, de Argentina, introdujo a la actividad de este encuentro en la tarde del 22 de junio. El evento reunió a colectivos militantes de la cultura afro de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay para reforzar «esta construcción que es política, social y etnoeducativa», expresó. Informó que las jornadas fueron muy productivas y «de alto impacto, no solamente en el campo del movimiento afrouruguayo y afro regional, sino también en el campo de la política». Además de integrantes de organizaciones sociales, educadores y educadoras, el intercambio incluyó a autoridades del Poder Ejecutivo y del Parlamento, lo que generó insumos valiosos para la promoción de políticas públicas y acciones afirmativas en Uruguay, señaló.
Uno de los paneles de este evento se tituló «Acciones afirmativas desde la sociedad civil» y contó con la participación de Nancy Méndez, del Afro Redes (Uruguay), Elizabeth Suárez, de Mizangas (Uruguay), Tainá Rosa, educadora y escritora (Brasil), y Alcione Corrêa Alves, profesor de la Universidad de Piauí (Brasil). La moderadora de la mesa fue Paola Correa, docente y coordinadora de Tu danza candombe (Uruguay), quien valoró de este encuentro etnocentrado la oportunidad de pensar no solamente la enseñanza en las instituciones, «sino cómo, para quiénes y desde dónde se enseña». Sostuvo que los avances normativos y de políticas públicas con perspectiva étnico-racial en los últimos años no son suficientes: «sabemos en carne propia que no alcanza con que existan leyes; hace falta que se implementen, que se financien y que se acompañen con voluntad política y sobre todo, que sean apropiadas por nuestras comunidades».
Por su parte, Rosa comentó su experiencia en Brasil como docente en la Universidad Federal de Río Grande del Sur y escritora de «literatura negra». Durante su trayectoria académica y en particular en su formación de posgrado se enfocó en la epistemología decolonial «pero siempre con esa relación entre teoría y práctica; a veces queremos tanto estar en la academia que nos convertimos en una parte de la máquina blanca y nos olvidamos qué hacemos», señaló.
Mientras se formaba, Rosa era maestra en escuelas de la región metropolitana de Porto Alegre, donde muchos de sus alumnos eran negros y pobres, «muchos ya sabían qué era racismo, yo no necesitaba hablar de eso en la escuela». En este ámbito, en lugar de abordar el racismo desde el dolor, la escritora prefiere hablar «de las cosas que hacemos».
Comentó que en Brasil la ley establece que todas las escuelas del ámbito nacional deben trabajar la historia y cultura negras, sin embargo, la formación de licenciatura de maestros y maestras no incluye estos contenidos y por lo tanto deben buscarlos por su cuenta. De este modo, Rosa creó actividades para trabajar en el aula sobre la cultura negra y luego la compartió con sus pares. Sus proyectos incluyen el rescate de la historia de mujeres negras a través de la elaboración de muñecas y la redacción de un periódico, pero también apuntan a dotar de una perspectiva negra a los demás contenidos que se deben tratar en las escuelas: temas de biología, geografía, historia, entre otros.
Antirracismo fuera y dentro de las aulas
Corrêa Alves comenzó su intervención con la lectura de un poema y preguntó a las y los presentes: «¿dónde está el negro en este poema?». Sobre esta base reflexionó acerca de los esfuerzos de etnoeducación en la educación formal y en la crianza. Se refirió a la legislación antirracista de la región, para la que Brasil y Colombia han operado como modelos de políticas públicas, no solo en la educación. Las y los docentes «no somos superhéroes», expresó, «pero podemos alimentar políticas públicas y a partir de éstas, pasan las cosas».
Expuso el ejemplo del recientemente aprobado Prorrectorado de Acciones Afirmativas y Equidad de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, que será conducido por Alan Alves Brito, profesor de su Instituto de Física. En este caso «hubo la sensibilidad y la inteligencia de poner un hombre negro en un puesto negro. Estamos evolucionando de alguna manera, es muy significativo que un experto que hace etnoeducación lo haga desde su posición de astro físico. Bueno, esa es la idea. Hay que hacer educación para las relaciones étnico-raciales (ERER) en todo». Sostuvo que la ERER no debe ser solamente una palabra en las currículas, sino «una actitud».
A su turno, Méndez explicó que Afro Redes es un colectivo de jóvenes y una de sus motivaciones ha sido la autoidentificación ya que observan que hoy, muchos jóvenes no se autoidentifican como personas afrodescendientes; «nos parece que este es un punto de partida para trabajar», planteó, «si no tenemos esa esa seguridad sobre nuestra identidad, difícilmente podemos tratar todo lo que viene a partir de ahí».
Se refirió a los proyectos generados por Afro Redes, entre estos uno vinculado a la música urbana y también talleres de experiencias educativas libres de racismo, dirigidos a docentes. En cuanto a esta propuesta comentó que las y los integrantes de su colectivo pudieron reconocer las situaciones de discriminación racial que habían vivido en las instituciones educativas; «siempre nos pareció que las vivíamos en soledad y no solo eso, sino que no había nadie preparado para enfrentarlas, nadie que nos pudiera decir cómo manejarlas».
En tanto, Suárez comentó que Mizangas es un colectivo de mujeres y disidencias afro, creado hace 19 años. En aquel momento «no nos sentíamos representadas por las mujeres adultas ni por los colectivos de jóvenes, siempre íbamos como detrás y así empezamos a generar este ser político “mujer joven afrodescendiente”». Agregó que uno de los principales intereses del grupo es trabajar para la incidencia política y para promover a mujeres afro en diferentes espacios de decisión.
Actividades del Primer Encuentro Regional de Etnoeducación Afrocentrada el 22/07/25:
