Conferencia «Presentes poblados de futuros: la educación superior en América Latina hacia el 2050»
En el evento participaron el rector de la Udelar, Rodrigo Arim; decanos y otras autoridades de la Udelar.
Arim destacó la «amplia y profusa producción académica sobre el tema de las universidades, en particular de las universidades en América Latina» de Acosta Silva, experto en políticas públicas y gobernanza en educación superior.
«El futuro ha sido, es y será un tema permanente no solo de preocupaciones, sino también de reflexiones y posibles acciones públicas e institucionales para nuestros países», señaló Acosta para comenzar. Parte de la base de que este tema presenta un enorme desafío intelectual y grandes dificultades teóricas y prácticas; plantea que a la hora de pensar o imaginar el futuro, es necesario pensarlo en plural, «no hay un solo futuro sino una combinación de varios futuros posibles». Añadió que todos estos futuros no se desprenden de sucesos o acontecimientos gobernados por el azar o la incertidumbre sino de problemas que se manifiestan en el presente y que van a desembocar en posibles resultados.
En lo que se refiere al futuro de la educación superior, plantea cinco premisas fundamentales: la educación superior continuará creciendo significativamente del 2025 al 2050; esta expansión se explica por la transición de la población juvenil de 0 a 29 años, a población de jóvenes adultos, de 20 a 39 años y por la necesidad de educación a lo largo de la vida; el enfoque de la expansión presente en poblaciones y territorios específicos; la revolución tecnológica en Educación Superior y los nuevos significados de autonomía universitaria.
En cuanto a los escenarios posibles para el año 2050 identifica tres, uno de ellos es el escenario optimista o futuro deseable, dependiente de que las reformas e innovaciones experimentadas entre 2020 y 2040, logren conciliar las tensiones entre el acceso universal con la calidad, la equidad y la vinculación de la educación superior con sus entornos locales y regionales. Otro de los escenarios posibles a 2050 es el pesimista, es decir el futuro indeseable, que estaría dado por el endurecimiento de las brechas en el acceso a la educación superior, sumado a la proletarización del personal académico y la privatización salvaje creciente mediante mecanismos de mercado. El tercer escenario posible o futuro plástico, estaría dado a partir de una combinación de logros y rezagos, en el marco de los cuales aparecerían nuevos problemas y desafíos en distintas dimensiones y escalas.
En lo que se refiere a las acciones a seguir, Acosta plantea tres principios generales de acción pública: el fortalecimiento de la vida colegiada y los espacios deliberativos; la definición de prioridades estratégicas de carácter sistémico; y la estructuración de sistemas de información y conocimiento como sustento de esquemas de gobernanza anticipatoria.
Luego de la conferencia se abrió un espacio de preguntas e intercambios.
