Debate sobre la inversión del Estado en la educación pública
Sabrina Álvarez, presidenta de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República, moderó la mesa de intercambio. Dio la bienvenida a la actividad y señaló que la Intergremial Universitaria se encuentra movilizada y procurando el diálogo con los actores que toman las decisiones respecto al presupuesto. Además, con propuestas como este debate busca «abrir el espacio a la ciudadanía para que pueda estar al tanto de las discusiones, más allá de las que se dan estrictamente en el espacio parlamentario y las que ya se dieron en la órbita del Poder Ejecutivo».
José Olivera, representante de la CSEU, comenzó la ronda de exposiciones y expresó que «las democracias se fortalecen cuando los debates públicos involucran el conjunto de la sociedad», ofreciendo información y diferentes miradas. Durante la campaña electoral de 2024, la CSEU presentó a todos los partidos políticos un documento que tituló «Bases programáticas para la educación», donde planteó claramente la necesidad de alcanzar una asignación de 6% del Producto Interno Bruto (PIB) en educación más el 1% para investigación e innovación. Este reclamo se sustenta en los Objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, agregó.
Este año y luego que el Poder Ejecutivo (PE) y los entes de la educación presentaron sus mensajes para este presupuesto, la CSEU expresó su preocupación ante la Cámara de Representantes ya que, según el proyecto enviado al Parlamento por el PE y en función del crecimiento económico previsto por el propio gobierno, no se avanza hacia el objetivo del 6% sino que «se corre el riesgo de retroceder»; para el final del quinquenio «pasábamos de un 4,83% para toda el área programática educativa a un 4,34%», indicó Olivera.
La Cámara de Representantes ha aumentado la asignación de recursos para los entes de la educación, pero aún así se ha contemplado solamente el 20% del pedido de la ANEP, el 19% del pedido de la UTEC y menos del 3% de lo solicitado por la Udelar. Las preocupación de la CSEU se mantiene ya que con este incremento, en 2029 el presupuesto educativo sería del 4,37 % del PIB, expresó. Por lo tanto, durante el proceso de discusión presupuestal en el Senado, «desde la Coordinadora seguimos insistiendo con la globalidad del problema, seguimos insistiendo con la importancia de darle mayor atención al pedido presupuestal que hace nuestro organismo y obviamente trabaja fuertemente mejorar condiciones de aprendizaje como también condiciones de trabajo», concluyó
Lógica redistributiva, no incremental
Por su parte, Daysi Iglesias, consejera de la ANEP electa por los docentes, precisó que los organismos de la ANEP conforman un sistema muy complejo que abarca «90.000 vínculos laborales, casi 700.000 estudiantes y 3000 unidades de base de funcionamiento, desde el nivel básico hasta el terciario no universitario». Agregó que actualmente se funciona con un déficit de 29 millones de dólares en sus asignaciones.
El presupuesto enviado por el PE este año plantea para la ANEP «unas cuantas ambiciones; una de ellas es extender el tiempo pedagógico, otra es la mejora de la calidad, la mejora de la inclusión, de las trayectorias, de la alimentación». Para cumplir estos objetivos no predomina la lógica incremental, sino «una lógica de redistribuir dentro», señaló: se habla de extender el tiempo pedagógico pero «no hay creación de cargos, ninguna». En cambio, el PE expresa en su mensaje que «las políticas educativas planificadas consideran la significativa reducción de la natalidad que está experimentando el país desde 2015. La reducción de la natalidad es planteada en el presupuesto como una oportunidad para ampliar la cobertura y fortalecer la calidad de la enseñanza». Iglesias sostuvo que esto implica una redistribución interna de grupos y horas docentes.
Pero además, el aumento del tiempo educativo se daría «a cuenta de otros organismos» como por ejemplo, el INAU y sus Clubes de Niños, explicó. Por otra parte, las becas para estudiantes de educación media y del Consejo de Formación en Educación serían reasignadas desde el Ministerio de Educación y Cultura y no en el presupuesto de la ANEP, agregó. Hoy el porcentaje del PIB que maneja la ANEP es del 3.28%, mientras que con el actual proyecto del PE, en el 2029 será del 3.05%, detalló, «por eso pedimos que se complemente».
Generalizar la educación superior
Cancela, en tanto, expresó que «el futuro del país en gran medida depende de su presupuesto educativo» y que esta actividad de intercambio «tiene que ver con eso, con el país que nos imaginamos, que queremos y con las perspectivas que le damos a las y los jóvenes y a la sociedad en su conjunto». Indicó que el plan estratégico y solicitud presupuestal de la Udelar tuvo en cuenta el gran crecimiento de matrícula ha tenido así como la diversificación de los perfiles de los estudiantes, lo que implica «el incremento en la solicitud de becas, la necesidad de atenciones diferenciadas, de trayectos específicos». Agregó que la Universidad hoy tiene 163.000 estudiantes, pero entre 25 y 30.000 estudian en el interior y, de los más de 130.000 que estudian en Montevideo, la casi la mitad viene del interior. «Realmente hay un un camino en evolución hacia una mayor descentralización, pero que está lejísimos de estar completo», agregó.
El correlato presupuestal del plan estratégico universitario, que buscó ser lo más medido posible, implicó una propuesta de aumento de 52% al final del quinquenio, explicó, «que a su vez vimos compatible con el objetivo del 6% de eh PIB aplicado a la educación y 1% a la investigación». No obstante, luego de su tratamiento en la Cámara de Representantes el incremento asignado a la Udelar es solo un 2,8% del presupuesto actual. «Eso quiere decir que quedan por el camino muchas muchas de las propuestas y de las ideas que la universidad propone», como ejemplo señaló que aunque aumentan la matrícula y los espacios enseñanza, los planteles de docentes y funcionarios técnicos, administrativos y de servicio no crecen. Además, es necesario mejorar sus salarios y posibilidades de ascenso, planteó.
El incremento presupuestal logrado en el Parlamento no es suficiente para continuar coordinando acciones dentro del Sistema Nacional de Educación Pública, que era un pedido específico de la Universidad, ni para cubrir la demanda de becas, para crecer en el interior ni para atender las necesidades en salud mental de la población universitaria, agregó Cancela.
«La situación es compleja, de todas formas, la perspectiva de la Universidad es que el país tiene que generalizar la educación superior, que es un trabajo conjunto con las otras instituciones, que necesitamos dar oportunidades para las y los jóvenes, atender las inequidades de acceso en territorio, en género, en discapacidad, en migración, seguir generando conocimiento y compartirlo». Hacia estos objetivos, asignar 6 + 1 % del PIB para la educación en su conjunto «tiene que seguir siendo un compromiso y una tendencia de todos los partidos políticos y de todo el país, en definitiva por nuestro futuro», concluyó.
Prioridades en debate en el Senado
Díaz expresó que, en el marco de la discusión que se abre en el Senado sobre el presupuesto educativo, su bancada tiene en cuenta las propuestas de los entes y las problemáticas que plantean y por tanto tiene la intención de realizar esfuerzos para «acercarnos a cumplir lo más posible» lo solicitado. Sostuvo que el gobierno realizó una planificación con base en una situación fiscal «muy alejada de la que recibimos realmente» y esto «obligó a recalendarizar». Precisó que, de los recursos incrementales sobre el presupuesto, el 35% se destina a la educación; además, se plantean prioridades que acompañan las políticas educativas como los programas de infancia y los de atención de seguridad y convivencia, «que son aspectos que la población entiende como las problemáticas más urgentes».
La senadora frenteamplista expresó que para atender las necesidades de niños, niñas y adolescentes es preciso retenerlos en el sistema educativo, «romper con nuevos paradigmas que se instalan en nuestra sociedad» basados en modelos de éxito que favorecen que el crimen organizado opere en los barrios. Esto se puede afrontar fortaleciendo las trayectorias de trabajo de sus personas a cargo, expresó. Además, la política educativa de alguna forma «blinda las trayectorias de muchos niños y niñas y sobre todo de muchas familias, particularmente de las que lo tienen más complicado, por ejemplo, con la extensión del tiempo pedagógico», agregó. Finalmente reafirmó el compromiso de su partido respecto a la asignación de los recursos presupuestales para la educación.
En su intervención, Bordaberry señaló que el país mantiene desde hace décadas un déficit fiscal, con variaciones, que colocan al MEF «en una situación complicada» para elaborar el Presupuesto Nacional quinquenal. No obstante, valoró que desde 2005 el presupuesto educativo no ha parado de crecer. Observó que entre 2005 y 2025 la matrícula de educación primaria se ha reducido en 75.000 niños y niñas, mientras que en Secundaria, aunque hubo un aumento en 2020, está bajando y muy probablemente «va a seguir bajando». Esto está ocurriendo porque nacen menos niños, afirmó. En cambio, en los últimos 20 años la Udelar ha pasado de tener 70.000 estudiantes a 165.000, es decir, mientras que la natalidad ha descendido abruptamente en los últimos diez años, la Universidad muestra un crecimiento sostenido de la matrícula.
El legislador colorado explicó que la inversión del Estado en la ANEP, por cada niño o niña, ha venido creciendo tanto en primaria como en secundaria. En tanto, la Udelar ha sido muy eficiente en la ejecución de sus recursos porque el crecimiento o en presupuesto acompaña el aumento de la matrícula, planteó. Respecto a los egresos, la Universidad tiene un desafío porque solamente un 20% del estudiantado culmina su carrera en tiempo, por más que la formación universitaria incompleta sea valiosa.
En la educación primaria, se observa un aumento sostenido en la culminación de trayectorias de estudiantes de los hogares de menores ingresos, casi equiparado a los de ingresos superiores, pero no sucede lo mismo en la educación media básica donde la desigualdad se refleja en el nivel de egreso de cada quintil. Bordaberry sostuvo que en este nivel es donde el Estado debería invertir los mayores recursos.
Al finalizar esta ronda de exposiciones, las y los panelistas respondieron preguntas del público.
Video de la actividad: