Día de la Agroecología: «¿deberíamos aceptar la palabra imposible?»
La elección de esta fecha nació en 2024 a impulso del proyecto «Más Agroecología y Biodiversidad», una iniciativa uruguaya impulsada por cuatro redes nacionales (Red de Agroecología, Red de Semillas, Red de Huertas Comunitarias y Red de Mujeres Rurales) y financiada por la Unión Europea.
El Portal de la Udelar dialogó con la bióloga, docente e investigadora de Facultad de Agronomía (Fagro) de la Universidad de la República (Udelar), Gabriella Jorge, para conocer más acerca de las actividades que llevarán adelante en el marco del Día Nacional de la Agroecología, y del significado de esta celebración, para el Grupo Disciplinario (GD) de Agroecología del Departamento de Sistemas Ambientales de la Facultad, donde desarrolla su trabajo.
La doctora Jorge resaltó la importancia de que se haya fijado en Uruguay un día para conmemorar la agroecología «es muy positivo, ya que es una oportunidad para llegar a la población y sensibilizarla con respecto al tema. Además es una excusa para poder poner la temática sobre la mesa, fuera del ámbito donde venimos trabajándola día a día».
Actividades
La actividad central en el marco de la fecha se desarrollará con entrada gratuita, el 14 de septiembre de 10 a 18 horas, en el Parque Roosevelt, Canelones, al igual que en la primera edición. El evento contará con una amplia programación de actividades culturales, artísticas y educativas que destacarán la relevancia de la agroecología y el consumo consciente. Habrá una variada oferta de productos ecológicos y de la economía social y solidaria, principalmente productos frescos, saludables y locales, intercambio de semillas, junto con un espacio gastronómico con alimentos para consumir en el lugar.
Quienes concurran podrán participar en talleres, charlas, y espectáculos que promoverán la reflexión acerca de los sistemas de producción y formas de vida imperantes, y sobre cómo contrarrestar los aspectos negativos de estos modelos con prácticas agroecológicas y caminos que apuestan a la sostenibilidad.
Para las infancias, se dispondrá de un espacio de cuidado infantil con actividades recreativas y educativas, en un ambiente seguro y propicio para el aprendizaje. El evento es coorganizado por la Red Nacional de Semillas Nativas y Criollas, la Red de Agroecología del Uruguay, la Red de Grupos de Mujeres Rurales del Uruguay, y la Red de Huertas Comunitarias del Uruguay, con el apoyo de la Intendencia de Canelones, del Parque Roosevelt y de la Unión Europea.
Además, durante el mes de setiembre se desarrollarán varias actividades en diversas localidades del país para celebrar el Día Nacional de la Agroecología en todo el territorio. En la sede de la Facultad de Agronomía, en Montevideo, el GD de Agroecología realizará el miércoles 3 de setiembre una muestra de investigaciones y cursos asociados a la temática así como de productos agroecológicos. También se realizarán recorridas guiadas por la Unidad demostrativa de compostaje y el jardín botánico de Fagro con reconocimiento de especies nativas. Asimismo se exhibirán videos sobre la temática y funcionará una feria con venta de productos agroecológicos y entrega de semillas. Para las recorridas guiadas se invita a centros educativos y público en general a inscribirse en mediante el correo visitas@fagro.edu.uy. Las mismas se realizarán a la hora 11:00 y 13:30 en la Unidad demostrativa de compostaje y el jardín botánico respectivamente.
Paradigma de la agroecología y actividades del GD
La docente explicó que desde el GD de Agroecología trabajan en la promoción de abordajes de la agricultura dentro de la Facultad de Agronomía desde un paradigma totalmente diferente al tradicional, reduccionista, de la agricultura industrial. «Ya se ha demostrado que el abordaje reduccionista genera un deterioro ambiental y social, para el que se trata de buscar soluciones tecnológicas pero estas continúan generando otros problemas porque se alienan de cuestiones fundamentales como la causa del origen de este deterioro, de dónde partimos, qué son los bienes naturales, cómo funcionan los ecosistemas y las sociedades en relación con ese ecosistema y cómo podemos trabajar, no en contra del funcionamiento de la naturaleza, sino en conjunto con él», añadió.
«La agroecología apunta a levantar la vista y observar de forma holística la sociedades en su conjunto y su vínculo con el ecosistema, teniendo en cuenta todas las dimensiones involucradas, la ecológica, técnico-productiva, sociopolítica, socioeconómica, político-cultural, de una forma integral, permite hacer un abordaje diferente», explicó.
Porque la mera suma de las partes no es el todo, se busca evitar el reduccionismo de analizar por separado las partes, no solamente a nivel temático disciplinar, sino también en lo que tiene que ver con la escala geográfica. «No se trata solamente de pensar qué pasa en un predio cuando yo planto en él, sino también qué sucede en los terrenos vecinos, porque el manejo que se hace de un predio puede estar afectando el agua que llega a los territorios cercanos, en esa lógica entra también el manejo que se hace de las cuencas», indicó.
Esta ampliación en la consideración de dimensiones que propone la agroecología, alcanza el reconocimiento de saberes, por eso se habla de que la agroecología es pluriestemológica. «Si bien la Agroecología es una ciencia y formamos parte de la Universidad y por tanto para nosotros el saber científico es importante, llevamos adelante investigación científica en este área, también se reconocen otros saberes, que pueden ser ancestrales, de los productores que están trabajando directamente con la tierra y que manejan por tanto el conocimiento que les aporta el contacto cotidiano, directo, con los recursos o los bienes naturales», añadió. «Existen ciertos saberes a los que el científico, en su cubículo, en su oficina o en su torre de marfil, como dicen, no puede acceder directamente, reconocer esos saberes e incorporarlos y dialogar con ellos, eso es lo que buscamos», acotó.
En lo que se refiere a la oferta educativa de Fagro vinculada a la agroecología, consiste en dos propuestas del GD Agroecología, una de ella un curso de introducción a la agroecología, un primer acercamiento pensado para estudiantes de segundo o tercer año, que busca cuestionar ideas tradicionales de la producción agrícola y conocer otras formas de producción. La otra formación del GD es un curso de profundización para cuarto y quinto de la carrera, que también se ofrece como curso de posgrado y educación permanente, en el que se desarrollan talleres, espacios de discusión, de intercambio, se vuelven a retomar los impactos de la agricultura y se profundiza en las bases conceptuales, principios y dimensiones de la agroecología. En este segundo curso los estudiantes además visitan predios, ferias agroecológicas, realizan entrevistas y generan conocimiento a partir de esta información de primera mano. Existe en Fagro una tercera oferta académica en el área de la agroecología, que lleva adelante el Departamento de Producción Vegetal, un curso enfocado en la aplicación de los conceptos de agroecología y producción orgánica a nivel del diagnóstico, diseño y manejo predial con metodologías como el policultivo, manejo de mulch, cultivos cobertura, etcétera, con fuerte componente de visita y análisis de predios orgánicos - agroecológicos y de trabajos de investigaciones en curso, y espacios de intercambio con organizaciones y técnicos vinculados al sector.
Factor económico
«Desde un punto de vista económico hay varios temas a abordar», señaló la investigadora. «Por un lado, si realizo una sustitución de insumos en mi producción y no agrego ningún agroquímico pero no introduzco ningún otro cambio, sigo con el mismo modelo, obviamente eso va a ir derecho al fracaso», afirmó. Destacó que es necesario aprender en los procesos, por ejemplo: «¿Por qué se presentó una plaga o una peste? ¿Cómo se puede hacer para prevenirla?». Explicó que uno de los aportes de la agroecología es precisamente plantear estas cuestiones que van a la raíz de los problemas. Por ejemplo, en el caso de las plagas, las respuestas desde la agroecología se separan del uso de agroquímicos y se vinculan por ejemplo con el tema de diversificación del cultivo. «Porque al pensar primero por qué vino esa plaga, entendemos que, en el caso de un monocultivo, cuando una plaga ataca a una especie, y todas las plantas son de la misma especie y la misma variedad, afecta a todas, en la diversidad en cambio es difícil que una plaga coma todo, porque es específica de una especie pero no de las otras o las plantas florecen en distintos momentos por lo que no necesariamente se afectan por igual», afirmó.
Recordó que esto coincide con algunos sucesos que se dieron en Centroamérica a fines del siglo pasado, cuando frente al huracán Mitch, productores convencionales perdieron todo, en cambio los agroecológicos pudieron salvar buena parte de su producción y fueron los que abastecieron al resto luego del evento. «Frente a esas inclemencias, cuando uno tiene diversidad, la planificación desde el punto de vista agroecológico, posibilita la estabilidad», resaltó.
Añadió que otro aspecto vinculado al factor económico es que con un manejo extensivo puedo tener máxima ganancia y una aparente estabilidad ahora pero estar agotando el suelo, entonces, puedo estar creando una inestabilidad en el futuro.
«Y por último es necesario dejar de pensar en mi predio solo por las ganancias que recibo hoy por mi producción industrial, porque existen numerosos costos ocultos que no estoy pagando, como la salud a las personas que se están enfermando por el agua contamInada que dejaron, los costos del Estado para la purificación del agua, la pérdida de diversidad biológica que se está generando. O sea, hay un montón de costos que no se están asumiendo y por eso genera ganancia», concluyó.
En cuanto a las perspectivas a futuro de la agroecología señaló que si bien la Ley N° 19717, de Agroecología fue promulgada en 2018, la Comisión Honoraria del Plan Nacional de Agroecología está trabajando en cinco ejes estratégicos: 1. Fomento y promoción de la producción; 2. Acceso, distribución y consumidores; 3. Recursos genéticos; 4. Formación, investigación y extensión; y 5. Comunicación y difusión. El cuarto eje, íntimamente relacionado con las funciones de la Udelar, aborda la necesidad de realizar numerosos proyectos de investigación y de extensión en agroecología, para lo cual se requiere una financiación que los sustente.
«A los estudiantes escépticos que plantean que la agroecología es imposible, 'solo para huertas, porque después para las demás actividades de producción agrícola no funciona' siempre les digo: Llegamos a la Luna y a Marte, contamos con satélites y sondas por cualquier parte del espacio, conocemos los 3 mil millones de pares de bases que componen el genoma humano. Entonces, ¿desarrollamos tecnologías increíbles para investigar y lograr entender el espacio o el cuerpo humano y no podemos entender el suelo que está debajo de nuestros pies, cómo funciona y cómo interactuar con ese suelo para poder obtener alimentos de manera sana, sin generar problemas socioambientales? ¿Deberíamos aceptar la palabra imposible?», concluyó.

