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Día Mundial de Concienciación sobre la Leucemia Mieloblástica Aguda

Hoy, 21 de abril, se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre la Leucemia Mieloblástica Aguda (LMA), un cáncer de la sangre cuya incidencia se estima en algo menos de 100 casos en Uruguay. Este día busca dar a conocer datos de este tipo de cáncer, que normalmente no es muy conocido en la población.

La leucemia aguda es un tipo de cáncer que surge en la médula ósea y se origina en las células que normalmente madurarían hacia los diferentes tipos de células sanguíneas. Se produce un crecimiento incontrolado de «blastos» (células leucémicas) que finaliza afectando la producción normal de células sanguíneas e invadiendo la sangre y a veces otros órganos.  

Existen diferentes tipos de leucemia aguda que se agrupan en Leucemia aguda Linfoide y Mieloide dependiendo de qué tipo de célula le dio origen. La LMA es el tipo más común de leucemia aguda en adultos. En condiciones normales la médula ósea produce unas células denominadas mieloblastos que maduran y se convierten en los glóbulos blancos que circulan en la sangre y que son las células encargadas de la defensa del organismo contra las infecciones. Es a partir de estas células (mieloblastos) que se genera la leucemia y por ello se denomina LAM.  

Esta es una enfermedad de baja frecuencia, corresponde al 1% de todos los tipos de cáncer. La base de datos del National Cancer Institute (NCI) en Estados Unidos reporta una incidencia de 3 a 4 /100.000 personas/año. En Uruguay, la Sociedad de Hematología del Uruguay ha llevado a cabo un trabajo de registro y a modo de ejemplo en el año 2018 en Uruguay hubo 92 casos de LAM lo que determina una Incidencia 2.7 /100.000 personas. 

El tiempo entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico es muy corto (inferior a 3-4 meses) debido a que es una enfermedad de evolución rápida. Los síntomas son consecuencia de la afectación de las células de la sangre, por lo que hay: a) déficit en producción de glóbulos rojos que determina anemia y que se manifiesta por cansancio, debilidad, mareos, palidez; b) déficit de plaquetas que se manifiesta por la aparición de moretones, puntitos rojos en la piel denominados petequias, sangrado por las encías, sangrado nasal o de cualquier otro sitio; c) déficit de glóbulos blancos que en general ocasiona fiebre e infección. En algunos casos puede existir crecimiento de los ganglios linfáticos, el hígado o el bazo. Puede también observarse sintomatología por compromiso del sistema nervioso central con dolor de cabeza, vómitos, somnolencia; compromiso de la piel con la presencia de nódulos diseminados o zonas de piel engrosada; compromiso de mucosas con inflamación de las encías y otros. 

Para el diagnóstico se estudia la sangre y la médula ósea. Se realiza un hemograma para conocer el recuento de glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos. También se realizan estudios citológicos donde se observan las células leucémicas al microscopio. Además, se realizan estudios de citometría de flujo que es un equipo que permite analizar muchas células y confirmar de qué tipo de leucemia se trata. Para conocer más acerca del tipo de leucemia y el pronóstico se realizan estudios genéticos de la célula leucémica (estudios citogenéticos y moleculares). Determinadas alteraciones genéticas o moleculares se acompañan de una mayor o menor sensibilidad al tratamiento quimioterápico y un mayor o menor riesgo de presentar recidivas. 

El estudio de las LAM se va complejizando más con el avance del conocimiento. Para realizar actualmente una adecuada clasificación de riesgo se requiere estudiar varias mutaciones presentes en los genes de la célula leucémica lo cual es costoso. Con respecto al diagnóstico, estudios importantes como la citometría de flujo, citogenética y estudios moleculares para caracterizar adecuadamente una LAM y definir el tratamiento están incluidos en el Plan Integral de Atención en Salud (PIAS), por lo que actualmente en salud pública los pacientes pueden realizarse los estudios sin ningún costo y en la salud privada varía en los diferentes prestadores de salud.  

En lo que respecta al tratamiento, es cubierto por los prestadores de salud. En nuestro país se tiene una larga experiencia en la realización de Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos y dicho procedimiento es financiado por el Fondo Nacional de Recursos (FNR). Además, el FNR financia azacitidina para pacientes con LAM no candidatos a tratamientos con quimioterapia intensiva. Disponemos en nuestro país de midostaurina, venetoclax y otros, pero sin cobertura por los prestadores de salud ni el FNR.  Actualmente en Uruguay no se registran ensayos clínicos donde incluir a estos pacientes.  

Fuente:  Cátedra de Hematología del Hospital de Clínicas.