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Investigadores uruguayos crean el primer fármaco contra la obesidad de América del Sur

Un trabajo multidisciplinario de 10 años de equipos académicos del Institut Pasteur (IP) Montevideo y la Universidad de la República (Udelar), en busca de un fármaco para la prevención y tratamiento de la obesidad, ha dado frutos recientes que fueron publicados en la revista Nature Metabolism. El fármaco, que es el primero desarrollado íntegramente en el país y en Sudamérica que trata esta patología, completó con éxito la fase inicial de pruebas en humanos y mostró resultados prometedores para tratar la obesidad y la diabetes tipo 2.

El equipo de investigadores e investigadoras, que identificó hace 10 años moléculas con potencial terapéutico, validó su acción a través de años de experimentos y ahora avanza hacia su posible aplicación clínica, está integrado por Pía Garat, ingeniera en Biotecnología; Virginia López, investigadora y egresada de la Facultad de Química de la Udelar; además de Karina Kal, Carlos Escande y Carlos Batthyány, del IP Montevideo. Esta investigación contó con el apoyo constante de agencias financiadoras públicas nacionales como la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC), de la Udelar, y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII).

Los científicos que participaron del desarrollo del compuesto denominado SANA, conforman un grupo de investigación I+D que actualmente tiene apoyo a través del Programa de Grupos de la CSIC. Este apoyo ha contribuido a desarrollar la línea de investigación que involucra no solo el SANA sino la caracterización de nuevas moléculas bioactivas para el tratamiento de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT). 

La investigación

El Portal de la Udelar dialogó acerca de este desarrollo con Virginia López. La científica explicó que el estudio surge de tres grupos de investigación que venían realizando un trabajo conjunto de desarrollo de potenciales fármacos para el tratamiento de ECNT, en particular las cardiometabólicas. La investigación se gestó en el marco de una colaboración estrecha entre equipos del IP Montevideo, liderados por los doctores Batthyány y Escande, y de la Facultad de Química de Udelar. López destacó que más allá de los aportes individuales, el estudio se consolidó en un entorno profundamente interdisciplinario, donde la integración de capacidades y saberes de las distintas instituciones fue clave para avanzar en una estrategia común de investigación.

Cuatro de los integrantes de estos equipos fundaron la empresa Eolo Pharma en 2016, una compañía de diseño y desarrollo de fármacos que obtuvo la aprobación para iniciar el primer ensayo clínico en humanos de su compuesto MVD1. Eolo Pharma fue la empresa que desarrolló el compuesto SANA, que ya había mostrado resultados positivos en pruebas de laboratorio pero en los últimos estudios no solo demostró ser seguro y bien tolerado en las personas, sino que también redujo el índice de masa corporal y los niveles de glucosa en sangre en las 44 personas que participaron en el ensayo. «Creo que fuimos haciendo camino al andar y aprendiendo sobre todo el proceso: desde el patentamiento y la valorización tecnológica hasta la transferencia de tecnología. En ese recorrido, fuimos construyendo una red de colaboradores a nivel nacional e internacional, instituciones y personas de todo el mundo: Estados Unidos, China, India, Australia, España e Italia, fundamental para abordar las múltiples etapas que implica el desarrollo de un fármaco y para contar con el asesoramiento adecuado en cada una de ellas», expresó López. La empresa trabaja ya con 60 moléculas que fueron diseñadas por el equipo y protegidas por medio de patentes en Estados Unidos. 

«Una alternativa innovadora»

SANA actúa mediante un mecanismo innovador: estimula el gasto energético del cuerpo en lugar de suprimir el apetito, como hacen otros tratamientos actuales. Además, en laboratorio, demostró preservar la masa muscular magra y a la vez que redujo significativamente la masa grasa. En los ensayos clínicos en humanos, no mostró efectos adversos graves y arrojó resultados promisorios de pérdida de peso y mejora de la glicemia. «Nuestro compuesto SANA activa una vía metabólica distinta a la de los GLP-1, actualmente en uso, estimulando la termogénesis dependiente de creatina. Esto permite quemar grasa sin suprimir el apetito, ofreciendo una alternativa innovadora y potencialmente complementaria a los tratamientos actuales», explicó López. 

Estos resultados permiten pasar a la fase II de ensayos clínicos, que implica un estudio más profundo de la eficacia del fármaco, además de continuar evaluando su seguridad. Esta etapa está prevista para el período 2025–2026. Luego seguirá la fase III, que consiste en un estudio multicéntrico de eficacia en una población más amplia, y finalmente las etapas de aprobación ante las autoridades regulatorias correspondientes. La fase II comenzará a fin de año e incluirá a más pacientes, entre ellos personas diagnosticadas con diabetes tipo 2. Si los próximos estudios confirman su eficacia, SANA podría convertirse en un tratamiento disponible en farmacias en el futuro. «Creemos que este fármaco puede tener un gran impacto tanto a nivel de prevención como de tratamiento de la obesidad, pero todavía queda un camino por recorrer para validar su eficacia. En cuanto a costos esperamos que sean menores que los fármacos en el mercado pero de nuevo no podemos asegurarlo en esta etapa del desarrollo», apuntó. Con este logro Eolo Pharma se convirtió en la primera empresa de biotecnología en Sudamérica en llevar una pequeña molécula desde su diseño y síntesis hasta su testeo clínico. «Esperamos que nos den el respaldo para seguir trabajando en el desarrollo de nuevos fármacos», concluyó López.