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Jornada sobre el uso de IA en servicios de salud: intercambio de experiencias y desafíos

El 15 de octubre se desarrolló una nueva instancia del ciclo de Jornadas de Inteligencia Artificial en la Udelar. En esta oportunidad se compartieron experiencias de uso de estas tecnologías que optimizan el trabajo de atención en salud y a la vez, se debatió acerca de la protección de los datos de las y los usuarios. 

La apertura del encuentro estuvo a cargo de Gabriel Budiño, integrante del Grupo de Trabajo sobre Inteligencia Artificial de la Udelar creado por el Consejo Directivo Central (CDC) en 2025. Budiño repasó las acciones desarrolladas por este equipo, una de las cuales fue la de proponer al CDC el establecimiento de pautas éticas y estratégicas para la adopción de estas tecnologías en la institución. Dichas pautas fueron aprobadas por el CDC en mayo de este año. El grupo también promovió el desarrollo de varias jornadas sobre esta temática, con el fin de difundir dichos principios, compartir experiencias y cosechar aportes que contribuyan a elaborar guías institucionales para el uso de IA.

El Grupo de Trabajo entendió pertinente la realización de una jornada dedicada al uso de estas tecnologías en los servicios de salud, debido a las particularidades específicas de esta área en relación con la privacidad de los datos personales, entre otras, informó Budiño. Finalmente, destacó la importancia de la participación y el intercambio en todos los ámbitos de la Udelar, modalidades que también promueven estas jornadas porque la institución no espera basarse en ninguna «verdad revelada» que regule el uso adecuado de IA.

Por su parte, Lia Fernandez, directora de la Licenciatura en Enfermería, explicó que esta jornada tenía entre sus objetivos reunir a representantes del área de Salud de la Udelar para «conocernos, entendernos y proyectarnos» en relación al uso de IA. Informó que estas tecnologías ya se aplican en múltiples actividades como la interpretación de imágenes, la elaboración de agendas, la gestión de los servicios y el manejo de grandes volúmenes de datos de salud, pero también plantean numerosos desafíos e interrogantes relativos a la protección de datos sensibles o a la posibilidad de introducir errores en los procesos. Además, sostuvo que ante esta transformación es fundamental cuestionar «cómo hacer para no generar más brechas de inequidad en los servicios de salud». Finalmente, señaló que el intercambio durante esta jornada debía realizarse bajo la convicción de que «la IA en salud va a hacer lo que nosotros decidamos hacer con ella, pero siempre va a estar al servicio de las personas para brindar un cuidado de calidad y hacer lo que solamente el ser humano puede hacer y no va a ser sustituido, que es el vínculo con los pacientes y el cuidado humanizado».

Trabajo con base en la diferencia y en la confianza

Enrico Irrazábal, decano de la Facultad de Psicología, señaló que en un aspecto estrictamente instrumental esta tecnología es beneficiosa en muchas formas, pero a la vez, incluye una dimensión ético política porque «hay cuatro empresas que son dueñas de todo esto, que acumulan capital y poder en la información que en general nosotros proporcionamos de manera absolutamente gratuita».

El decano sostuvo que en diversos ámbitos de la Udelar como la Facultad de Ingeniería, se trabaja desde hace algunos años en producciones genuinas en el campo de la IA y por tanto, «tenemos posibilidades de recuperar historias», apropiarnos de procesos y de este acumulado existente en la institución. Agregó que la formación en estas tecnologías es una demanda genuina y creciente, por ejemplo, en cursos de educación permanente de la Udelar. 

Irrazábal reflexionó sobre los beneficios que estas tecnologías pueden ofrecer en velocidad y precisión en la diagnosis al procesar, por ejemplo, una mamografía, con base en la acumulación de una enorme cantidad de datos. Sin embargo, el acto clínico involucra «una interrogante y una posibilidad de respuesta ante la construcción de un problema» y por tanto también la capacidad de escucha de «otro u otra que tiene su experiencia vital posiblemente radicalmente diferente a nosotros, lo que ahí esté hablando no tiene que ver necesariamente con lo que yo sé», afirmó. Agregó que en esta instancia «hay que dejarse permear por lo que el otro plantea» para construir un espacio de reflexión, de alojamiento y hospedaje del otro u otra y «de la diferencia», ya sea patológica, vital, de género, de clase y para esto, no hay sustitución posible a través de la IA.

El decano observó que el uso de IA en los servicios de salud pone en cuestión toda la información que se introduce en la historia clínica de las y los usuarios. En el área de la psicología, en la práctica no se ingresa toda la información de la persona que consulta porque «demora muchísimo tiempo construir un espacio de confianza. Después que este se construye,  empezamos a poder hablar lo que no se puede hablar. Y después de construir eso, que es una inversión carísima en dinero y carísima en afectos, no lo podemos publicar», explicó. A la necesidad de mantener la confianza se suma un problema jurídico y ético relacionado con la privacidad de las personas, puntualizó. «Nuestra diagnosis no es nunca la persona» y es fundamental considerar esto al incorporar el uso de IA en el trabajo en salud, planteó. 

Sistemas de registro 

Posteriormente se presentaron experiencias que se llevan adelante en servicios de salud utilizando estas tecnologías. Luis Mainero, especialista en sistemas de información en salud y salud digital, con experiencia en cooperación técnica internacional y en área de la salud materna, realizó una presentación enfocada en el Sistema de Información Perinatal (SIP), un estándar de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para el registro clínico en servicios de atención a la mujer, embarazo, parto y recién nacido. 

Por su parte, Rodrigo Martínez, licenciado en Enfermería, presentó su desarrollo titulado «Romaca», un sistema de gestión clínica de enfermería basado en las 14 necesidades de Henderson que incluye el diagnóstico NANDA -estándar de la North American Nursing Diagnosis Association-; la Clasificación de Intervenciones de Enfermería o NIC por su sigla en inglés; y la Clasificación de Resultados de Enfermería o NOC por su sigla en inglés.  

Finalmente, las profesoras Carolayn Nassif y Natalia Suárez, y el profesor Uber Amador, de la Facultad de Enfermería, presentaron detalles sobre el proyecto este SISENF desarrollado por un equipo de docentes de esta Facultad, con el objetivo de desarrollar un modelo de registro electrónico para la consulta de enfermería basado en un enfoque disciplinar y orientado a la sistematización y documentación del cuidado.

Video de la actividad: