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«La última foto»: proyecto promovido por la Udelar para la prevención del suicidio 

En el marco de la intervención urbana «La última foto», una iniciativa del Grupo de Comprensión y prevención de la conducta suicida, el Portal de la Udelar dialogó con referentes de este proyecto. Explicaron que hablando sobre este tema «se salvan vidas» y que es necesario implicar a la ciudadanía en la posibilidad de cambio.

Esta intervención incluye una muestra de fotos de personas que se suicidaron (resultado de un proceso en que se involucraron 79 familias de todo el país), una serie de talleres y la participación de 97 voluntarios y voluntarias, la mayoría estudiantes de la Udelar que recibieron capacitación específica y que orientan a las personas que se acercan a la muestra, ofrecen información y ayudan a interiorizarse en la prevención del suicidio a través de los recursos que ofrece la página web. La campaña se lanzó el 7 de mayo y recorrió Montevideo, Río Negro, Salto, Maldonado y Rocha. 

En la entrevista la psicóloga Gabriela Novoa, quien formó parte de la elaboración y desarrollo de dicho proyecto, explicó que la iniciativa surge de Campaing Against living miserably (CALM), un movimiento de Inglaterra que ha hecho campañas por más de 25 años para prevenir el suicidio, cuyo nombre podría traducirse como «Campaña contra la Tristeza». Novoa explicó que el grupo universitario que ella integra se puso en contacto con CALM en diciembre de 2022 para poder replicar la iniciativa de «La última foto» bajo su supervisión. Los intercambios se realizaron durante un año una vez al mes; de este modo la organización asesoró sobre el trato con los familiares, el manejo de la información y de la confidencialidad, con el apoyo de un equipo de publicidad. 

Comentó Novoa que la propuesta que utilizó CALM originalmente se inició en Inglaterra «el Día de la felicidad, que es en junio: durante dos días se vieron las fotos de gente sonriente en una fotogalería en la parte norte de Londres; en subtes y estaciones de tren se invitó a conocer a esta exposición a cielo abierto. A los dos días se agregó el mensaje: No todo suicida, lo parece. Estas son 56 fotos de personas que se quitaron la vida. Sus últimas fotos». Agregó que esta intervención impactó porque comunicó que «no siempre hay señales».

Cuando el grupo pensó en replicar esta iniciativa en Uruguay «queríamos que fuera a nivel país, para no estigmatizar ningún lugar específico» expresó Novoa, «se armó un proyecto, que no fue presentado en ningún fondo concursable para mantener el factor confidencialidad, ya que la sorpresa era clave a la hora de su difusión». Agregó que si bien el financiamiento fue limitado en un principio, surgió a raíz de presentar la propuesta ante el Programa de Salud Mental del Hospital de Clínicas. 

Otra mirada 

En la entrevista también participó Esther, familiar sobreviviente, que forma parte activa de la intervención urbana y de la organización del proyecto. Ella explicó que sobrevivió a la muerte de su hijo gracias a que logró contactar con la Facultad de Psicología, que la derivó hasta el Grupo de comprensión y prevención de la conducta suicida perteneciente a la Udelar y este a la ONG Resistiré. «Me ayudó a calmar mi dolor» aseguró. 

«Con esta campaña lo que pretendemos es hacer entender a la sociedad, invitar a que se acerque, vea, se una, comparta y se anime a hablar. La palabra clave en la campaña es hablemos, porque hablando es que se salvan vidas» explicó Esther. 

Novoa explió que «lo que sucede con la muerte por suicidio es que aísla, desconecta y genera una cantidad de estigma, de vergüenza, culpa, impotencia y uno se va encapsulando». Agregó que «esta campaña ha tenido un buen efecto, sobre todo para nosotros que se supone que estamos en este supuesto lugar de expertos. Los sobrevivientes fueron los que nos supieron guiar en este proceso, ayudándonos a entender en qué fallamos como sociedad al no haberles permitido esto que se está dando con la campaña».

Destacó también Novoa que «con esta campaña se logró algo que no se tenía previsto, que es el impacto de considerar al ciudadano como responsable, e implicado en la posibilidad de cambio. Esther como ciudadana, como sobreviviente, tiene la iniciativa de insistir en el buen trato, y la posibilidad del relacionamiento en que prime el lenguaje, la reflexión, el escuchar y respetar al otro» 

Diferentes localidades 

Los cubos para la intervención urbana fueron trabajados por el Centro de Fotografía (CdF) de Montevideo, que realizó la digitalización, curaduría y diagramación de las imágenes. Novoa explicó que «en combinación con la organización Resistiré, el Grupo de comprensión y prevención de la conducta suicida de la Udelar, voluntarios, familiares y CdF definimos un plan. Queríamos llevar la muestra al interior del país y gracias a la alianza con la Universidad logramos que se instalara en un coloquio sobre este tema, en la Escuela de Otoño que organizó el Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte»

Por otra parte, comentó Novoa que «se plantearon semanas temáticas transitando por diversas Facultades. El objetivo fue llegar al público docente y no docente. La muestra estuvo en las Facultades de Veterinaria, Psicología, Ingeniería y Ciencias Sociales». También en la sede Salto del Cenur Litoral Norte.

Explicó la necesidad de «llegar a estudiantes, de poner esto en la formación de cada uno de ellos de forma curricular. El grupo de prevención comprende que la vida universitaria es un factor de riesgo para las conductas suicidas por las exigencias, los formatos individuales de los sistemas de evaluación y esto ha dado como resultado que muchos estudiantes se hayan quitado la vida». 

Novoa añadió «queremos lograr en la Universidad vías de acceso, que los estudiantes tengan un camino más fácil y no solo a la espera del prestador de salud. Aportar de alguna forma. Si bien no es el deber de la institución atender sanitariamente a nadie, sí podemos generar un clima que sea más amigable».

Destacó la psicóloga que «fue interesante el paso por el interior del país, en el litoral norte, porque se agrega el factor de que en una población chica, todo se sabe más». Particularmente remarcó que «en Fray Bentos hubo varias situaciones muy paradigmáticas en términos de suicidio, muy duras y violentas. Las personas de allí comentaban que es tan doloroso recordar que es silenciado, y de esa forma es encapsulado. Esta campaña lo que permite es volver a recordar, a insistir».

También resaltó la devolución de estudiantes de la zona, que agradecieron la intervención. En general tratar este tema «está mal visto, la gente se asusta. Genera rechazo y ahí tenemos que entrar con mucho respeto, se trata de no negar más, de aceptar la realidad, tomarla y enfrentarla». 

Por último Novoa agregó que es importante que «tanto un estudiante como cualquier persona, si está sintiéndose sola o siente que la presión y la exigencia académica está siendo más alta de lo que puede afrontar, tenga a donde ir, donde poder hablar. Tener esos caminos es súper importante y esta información no está siendo socializada». 

El Grupo de comprensión y prevención de conducta suicida en el Uruguay se integra con docentes de las Facultades de Medicina; Ciencias Sociales; Humanidades y Ciencias de la Educación; e Información y Comunicación.

Por más información del proyecto La última foto y líneas de ayuda consultar:  https://laultimafoto.uy/