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Presentación del informe del capítulo Uruguay del Monitoreo Global de Medios: «Progreso estancado»

El 8 de abril en la Sala Maggiolo de la Universidad de la República (Udelar) se realizó la presentación del informe del capítulo Uruguay del Monitoreo Global de Medios: «Progreso estancado». Este informe analiza, estudia y monitorea los medios de comunicación en distintos soportes en el mundo y la presencia de las mujeres, ya sea como sujetos, como fuentes y también como profesionales de los medios de comunicación, es decir, periodistas, reporteras, escritoras y en general en la construcción de las noticias desde la mirada del género. También estudia particularmente las visiones sobre la violencia y los estereotipos basados en género en los medios de comunicación, así como su reproducción.

El Monitoreo Global de Medios (GMMP), que se lleva a cabo desde 1995 como iniciativa de investigación y promoción de la igualdad de género, recaba información empírica sobre el lugar, el papel y la participación de las mujeres en las noticias. Desde 1995, cada cinco años, el GMMP realiza una fotografía de las dimensiones clave de igualdad de género en las noticias con datos de más de 160 países, lo que permite contar con un panorama mediático mundial y registrar su evolución en el tiempo. En 2025 fue la primera vez que la Udelar participó de este monitoreo a través de una colaboración del Observatorio de Medios del Uruguay de la Facultad de Información y Comunicación (FIC) con Cotidiano Mujer y el informe de este trabajo fue el que se presentó en la instancia del 8 de abril.  La actividad se realizó a un mes del 8 M y se enmarcó en el Mes de la Mujer. 

En la presentación participaron algunas de las integrantes del equipo de monitoras y redactoras del informe, Julieta Núñez Tomas, licenciada en Comunicación y periodista; Mariana Achugar, docente del Instituto de Comunicación de la FIC, coordinadora de la Cátedra UNESCO de DDHH de la Udelar y coordinadora del Observatorio de Medios del Uruguay; Lilián Celiberti, activista y maestra feminista uruguaya, cofundadora de la organización Cotidiano Mujer, integrante de la Articulación Feminista Marcosur y miembro de Dafnias Colectivo Ecofeminista; y Lucía Arroyo, docente del Instituto de Comunicación de la FIC. 

Núñez expresó la importancia para el equipo que realizó el informe de poder presentar «desde una mirada interdisciplinaria, académica, activista y del rol que ocupan el género y las mujeres en los medios de comunicación en Uruguay, pero también a nivel global y regional, este trabajo tan colectivo en todo su proceso de elaboración». Destacó asimismo el valor de este estudio que implicó el trabajo voluntario de muchas personas y que permite contar con una fotografía del rol que ocupan las mujeres en los medios de todo el país. 

 

Celiberti por su parte abordó el contexto de este trabajo. Recordó que Cotidiano Mujer fue la organización que realizó el primer Monitoreo de Medios que se extendió durante un mes. Señaló que pensar la comunicación como un espacio público, como un bien común, no era obvio en aquel momento, «porque hablábamos de la propiedad, y realizamos el análisis desde una propuesta de igualdad para unos medios en general privados porque los medios públicos eran escasos o tenían menos poder». «Creo que fue un acierto pensar en esto, porque la democratización de los medios va acompañada con las posibilidades de acción para la igualdad en las sociedades democráticas», afirmó.

 

Resaltó que los informes enfocan «la manera como se relacionan el espacio cívico, las posibilidades de acción colectiva, y de tener narrativas en términos de género, de violencia, pero sobre todo en términos de protagonismo de las mujeres en una sociedad con presencia en los medios públicos y en los privados». Entiende por lo tanto, que los temas que se incorporan a la agenda pública también tienen que ver con las posibilidades de esa presencia política. «Sin la presencia política sucede lo que se ve hoy en Uruguay y en la región, una disminución del espacio cívico que también trae aparejada una menor presencia de la temática de género en los medios de comunicación», afirmó.

Destacó que desde ese primer monitoreo, Cotidiano Mujer se sumó a todos los monitoreos mundiales y realizó algunos específicos, uno de ellos sobre la presencia de las mujeres políticas en los medios a lo largo de los años. «Tenemos entonces una acumulación de mucho tiempo de trabajo para resultados realmente magros, pero seguimos porque me parece que a la hora de pensar democracia, medios de comunicación y participación política de las mujeres es necesario reconocer que existe un vínculo muy estrecho entre estos tres pilares, y nuestra tarea ha sido justamente determinar la calidad de la democracia en relación a la participación sustantiva de las mujeres en la vida pública y por lo tanto también en los medios de comunicación», apuntó.

Mariana Achugar, por su parte, abordó los datos nacionales del estudio. Sostuvo que la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, un plan sumamente progresista para promover los derechos de la mujer, «nos obligaba en 1995 al desarrollar el primer monitoreo, a tomar acciones concretas para transformar esta realidad de desigualdad, que sabemos que existe todavía, e implicó ciertos compromisos de parte del Estado para alcanzar algunos estándares y metas concretas a las que aún hay que llegar». Dos de estas metas fueron aumentar el acceso de la mujer y su participación en los medios de comunicación y fomentar esta imagen equilibrada y no estereotipada de la mujer en los medios de difusión. 

 

Señaló que el monitoreo surge como defensa del lugar de la comunicación como un espacio de lucha por la igualdad de género, no solo vinculado a la representación a nivel mediático sino también en la producción de las noticias. Añadió que este trabajo ha estado activo por estos 30 años en 100 países de forma continua, por tanto, «es una base de datos estadísticos cuantitativos y cualitativos con perspectiva de género muy importante, porque tratan de destacar si hay sesgos de género, estereotipos, sexismo y también identificar prácticas en el periodismo que contribuyen a la igualdad de género».

El estudio utiliza una metodología que es comparable, el mismo mecanismo, los mismos indicadores en todos los países que participan y también, aunque con pequeños ajustes, se han usado los mismos, desde el principio del Monitoreo Global, esto permite la comparación de los datos a lo largo del tiempo, observar si hay avance o no y nos aporta evidencia empírica para continuar trabajando. En ese sentido destacó que, «desde el inicio de los monitoreos, al 6 de mayo de 2025 cuando se realizó el más reciente, se ha visto una pequeña mejora, pero no realmente suficiente para la situación en la que estamos».

En cuanto a los objetivos del estudio indicó que uno de ellos es sensibilizar no solo a periodistas, sino también a las audiencias y a decisores políticos para que utilicen estos datos en el diseño de políticas públicas que conduzcan a la igualdad. Entretanto, las dimensiones de las noticias que se observan son, por ejemplo, los temas de las noticias que aparecen en esa fecha particular, la ubicación, si se le da prominencia o no a la noticia y el alcance, si son noticias locales, nacionales o regionales en las que aparecen representadas mujeres. El contexto en el que se realizó el monitoreo se caracterizó por situaciones de violencia contra la prensa; avance de políticas conservadoras y anti derechos; monopolio y concentración de medios; precariedad laboral; y producción y consumo digital.

Algunas de las dimensiones que se estudiaron fueron las personas que aparecen en las noticias, si son sujeto o fuente, si tienen un papel como actoras o víctimas en la representación, pero también si son legitimadas las voces de mujeres como fuente de noticia. Asimismo se analiza en qué rol aparecen las mujeres trabajadoras en la comunicación como locutoras, presentadoras o reporteras, los distintos niveles de responsabilidad y protagonismo que tienen en la producción de la noticia y la calidad de esta desde una perspectiva de género, si reproduce estereotipos, le da protagonismo a las mujeres, tiene una perspectiva de derechos o un ángulo de igualdad de género en el mensaje.

Por otro lado, Núñez enfocó los principales datos regionales e internacionales emanados del monitoreo. Explicó que, en cuanto a los datos globales, se basan en 29.935 artículos, que mencionan a 58.321 personas y 26.560 profesionales de la noticia en 94 países. Analizados estos datos se observa que, tras un proceso de mejora lento pero constante, el progreso hacia la paridad de género en las noticias se ha estancado desde 2010 sin alcanzar el 50 % en ningún medio de comunicación. Otro dato importante que se extrae del estudio es que las mujeres representan el 26 % de las personas que aparecen, se escuchan o se mencionan en las noticias tradicionales y 29 % en los sitios web de noticias.

Por su parte Arroyo abordó algunas cuestiones instrumentales del monitoreo, en lo que se refiere al equipo que realizó el trabajo señaló que 14 personas organizadas en duplas, se dedicaron a la codificación de noticias, y el grupo estuvo integrado por docentes universitarias, activistas feministas, estudiantes y egresadas universitarias y periodistas profesionales. Para realizar el monitoreo se seleccionaron medios uruguayos de alta circulación de prensa, web de noticias, radio y televisión abierta. 

Algunos de los datos acerca del contexto uruguayo reflejan el estancamiento del progreso en el tema al que alude el título del monitoreo. Se observa una alta concentración de medios en manos de grupos económicos, el 80 % de los medios de comunicación en Uruguay pertenecen a tres grupos asociados a canales privados, asimismo se identifican cambios legislativos que favorecen esta situación y eliminan la participación ciudadana. Por otra parte el sector de radios comunitarias ha disminuido drásticamente, deteriorando así la posibilidad de otra forma de comunicación, ligada a la comunidad.