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Investigación en el Litoral Norte analiza por primera vez las aguas de siete centros termales

En el marco del Día Mundial del Agua, se presentó en la sede Paysandú del Cenur Litoral Norte el primer estudio de la caracterización hidrogeoquímica de aguas termales de Uruguay y su potencial aplicación en la salud. Asistieron autoridades universitarias, representantes del sector privado y del gobierno departamental. 

La investigación da respuesta a una necesidad expresa del Litoral Norte, incluyendo a actores públicos, a empresarios privados y a la comunidad en su conjunto, al analizar por primera vez de forma integral las características de las aguas termales de esta región.

En la conferencia participaron el rector de la Universidad de la República, Héctor Cancela, el director del Cenur Litoral Norte, Mauricio Cabrera, la directora del Departamento del Agua, Elena Alvareda y el director del Departamento de Turismo, Historia y Comunicación, Claudio Quintana.

El trabajo, desarrollado por investigadores del Departamento del Agua del Cenur Litoral Norte junto a científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, examina seis perforaciones termales vinculadas al Acuífero Guaraní y una perforación en Almirón, todas ubicadas en los departamentos de Salto y Paysandú, lo que permitirá estudiar qué posibilidades ofrecen para usos terapéuticos. 

El producto da inicio a un proceso con gran potencial que implica trabajo interinstitucional, interdisciplinario, con involucramiento de actores públicos y privados del sector Termal y que incluye la inminente presentación de un vademécum, formación para estudiantes, operadores termales y personal de la salud y nuevas líneas de investigación situadas a partir de este hito.

Salud y turismo

«Esta es una jornada que realmente marca un hito para la Universidad y el Cenur Litoral Norte», expresó Quintana. El docente explicó que el uso del agua con fines terapéuticos ya era una práctica de civilizaciones antiguas «que se movilizaban en busca de fuentes de agua frías o calientes para curar algunas dolencias». Durante el siglo XIX estos puntos dieron lugar a los primeros balnearios, con edificios que funcionaban como «templos de salud». Cuando irrumpió en la agenda internacional la farmacología, este uso del agua quedó en parte relegado y pasó a tener mayormente fines de recreación, comentó.

A fines del siglo XX, acompañado de una reflexión sobre la vida en las ciudades, el estrés y la sostenibilidad, se vinculó a estos lugares con el bienestar; surgieron spas y otros servicios en los que el agua recuperó el uso terapéutico, relató. Hoy en día el turismo de salud está básicamente centrado en servicios médicos para la curación en los que se encuentra presente la utilización del agua.

Quintana señaló que en el Litoral Norte el agua termal se origina por gradiente geotérmico y surge a la superficie a aproximadamente 37°C a través de perforaciones en el sistema acuífero Guaraní, entre otras fuentes. Su hallazgo fue consecuencia de varias perforaciones realizadas en la década de 1940 en busca de petróleo, informó; luego, la comunidad local y los municipios fueron instalando centros termales que funcionan con distintas modalidades. Explicó que en la Udelar este proceso ha sido bien estudiado tanto en su historia como en materia de gestión, de cambios territoriales y de políticas públicas.

Una de las inquietudes de su equipo académico, así como de otros actores públicos y privados vinculados con esta área, era la de conocer a fondo nuestras aguas termales en su composición química, expresó Quintana. Si bien han existido testimonios médicos acerca de que estas sirven para curar determinadas enfermedades, no había estudios científicos que establecieran una conexión con sus propiedades fisicoquímicas. La presente investigación «permite avanzar en otras modalidades de turismo de salud y abrir nuevas posibilidades para nuestros centros termales», concluyó.

Potencial uso terapéutico

Por su parte, Alvareda comentó los avances del estudio y detalló algunas líneas de investigación y propuestas de formación que continúan en curso. Destacó que para este trabajo los operadores termales privados «fueron el pilar fundamental», así como también el Centro Comercial de Salto que logró articular a los actores privados y públicos para que este estudio pudiera completarse. También resaltó el rol del profesor Francisco de Paula Maraver, director de la Escuela de Hidrología Médica de la Universidad Complutense de Madrid, «que abrió las puertas a Uruguay al mundo en este tema». 

Señaló que paa el Departamento del Agua, este es un hito porque por primera vez se estudiaron siete patrones químicos que constituyen las huellas del agua de siete perforaciones en los centros termales Daymán, Aguas Claras, Club Remeros Salto, Guaviyú, Almirón y Altos del Arapey. 

Explicó que este estudio tuvo resultados muy importantes, uno de ellos fue una articulación científica que permitió estudiar el agua «desde un punto de vista integral», es decir, desde el área de la química, la hidrogeología y el turismo. Anunció que próximamente se presentará un material sobre las aguas termales donde confluyen «la hidrología médica, la hidrogeología, el turismo y la legislación».

Agregó que esta investigación es una oportunidad para el desarrollo de la medicina que se vincula con el turismo y que los actuales resultados brindan una base sólida para el estudio del potencial uso terapéutico de las aguas termales en patologías como el reuma, el asma y el estrés.

Recurso valioso de la región

Cabrera agradeció la presencia del intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, además de diputados nacionales, autoridades departamentales de Salto, operadores turísticos privados y autoridades universitarias.

Resaltó que esta «es una investigación situada dando respuesta a un tema que es claramente regional». Agregó que esta caracterización físico-geoquímica exhaustiva de los pozos termales no hubiera sido posible si no existiera un Departamento del Agua en el Cenur, «pero también fue posible gracias a la propia demanda social y la de los operadores públicos y privados», lo que consideró muy positivo. Añadió que aportar al desarrollo regional desde la investigación situada en nuestro territorio es una de las responsabilidades de la Universidad y forma parte de la descentralización universitaria. 

Destacó asimismo las posibilidades de este estudio a mediano plazo ya que los datos presentados en la actividad son parte de un compilado mayor. Además, la investigación permite comparar la composición de los pozos termales de nuestro país con la de otros de cualquier otra parte del mundo. Así, hace posible que la academia pueda experimentar y obtener evidencias acerca del uso de los pozos para determinadas patologías, informó.

El director del Cenur señaló que a partir de este hito, los equipos docentes están generando un curso formativo de Educación Permanente dirigido a egresados y operadores turísticos, que también será un curso electivo para estudiantes de Medicina y de Turismo.

Sostuvo que en adelante se espera recorrer un camino para que tanto el país como la sociedad, los gobiernos locales y los operadores «se apropien de este resultado porque realmente potencia mucho un recurso natural muy valioso que hay en esta región».

Círculo virtuoso

El rector saludó a la comunidad universitaria y autoridades departamentales presentes en el evento. Felicitó a los equipos docentes que llevaron adelante esta investigación y expresó que a la vez, esta es una oportunidad para «felicitarnos como país» ya que esto muestra claramente cómo la cooperación entre lo público, lo privado, la academia y los gobiernos «puede realmente dar muy buenos resultados». Los equipos académicos radicados en el Litoral Norte han mostrado que son capaces de tomar los desafíos de las demandas situadas en este territorio y «no solo usar el conocimiento, sino generar conocimiento nuevo y en definitiva, volver a volcar a la sociedad ese conocimiento que la universidad genera, que es nuestra vocación», agregó.

Cancela afirmó que esto es posible gracias a la estrategia de desarrollo que el país se ha dado, radicando a la universidad en las distintas regiones no solo con la enseñanza, sino también con equipos humanos, lo que permite llevar adelante la investigación y la extensión. La Udelar apunta a un modelo de descentralización que no se limite a impartir cursos, sino que genere «centros de desarrollo universitario y local, donde las tres funciones se cumplan a cabalidad y donde tengamos esa inserción con la realidad local, que es lo que nos da la cercanía y la pertinencia», explicó.

Destacó que en el interior nuestra universidad ha creado carreras y centros de investigación de nivel internacional vinculados con otros del mundo, como es el ejemplo del trabajo presentado en la jornada. «La ciencia crece cuando se comparte», agregó, y esto también se aplica cuando se realiza un trabajo interdisciplinario. En casos como este se cierra «un círculo muy virtuoso que a su vez nos realimenta y nos permite proyectarnos hacia adelante», expresó. 

El rector también se refirió a la dicotomía que se da entre la investigación básica y aplicada, o entre lo teórico y lo práctico. Afirmó que que es falaz y por eso, sirve tener académicos que trabajen desde el lado de la historia, desde el lado del turismo, desde el vínculo con la sociedad, desde el laboratorio, «todo eso va junto cuando se pone en relación». Desafíos como el de este proyecto motivan a la Udelar a generar más conocimiento, más equipos de alto nivel que aporten al bienestar de la gente y al desarrollo económico y social de las distintas regiones del país como en el Litoral Norte, concluyó.