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Se realizó intercambio sobre la perspectiva de género en ciencia, tecnología e innovación

El 12 de marzo tuvo lugar la Sala Maggiolo el conversatorio «Más allá de las brechas: transversalizar la perspectiva de género en ciencia, tecnología e innovación», con la participación de la especialista española María Bustelo y diversas investigadoras que trabajan en esta línea. La actividad fue organizada por el Observatorio para la igualdad de género en la Universidad de la República (Udelar).

El conversatorio tuvo como objetivo «reflexionar y debatir sobre cómo integrar de manera efectiva la perspectiva de género, con herramientas concretas y compromisos institucionales, para avanzar hacia un sistema científico más inclusivo, innovador y justo», según expresó el Observatorio en la convocatoria.

María Bustelo, directora de la Unidad de Mujeres y Ciencia de la Secretaría de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España), fue invitada para esta actividad y para otras desarrolladas en esta semana en el marco del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres.  

También participaron del conversatorio las investigadoras Anabel Fernández, presidenta de InvestigaUy y Valentina Gómez, integrante del área de técnica de la Secretaría de Ciencia y Valorización del Conocimiento y del comité que sigue la consultoría para el diseño del Plan Integral de Incorporación de la Perspectiva de Género en el Sistema Nacional de Investigación e Innovación.

María Goñi, integrante del Observatorio, expresó que este encuentro buscó poner el foco sobre las desigualdades de género, también las interseccionales, en el marco de la ciencia, tecnología, innovación (CTi). «Nos parecía muy oportuno poder hacerlo ahora por el contexto en el que estamos, en donde se está discutiendo cómo debería ser la gobernanza de CTi en el país», apuntando a que los discursos sobre la igualdad de género en este ámbito «puedan llegar a ser prácticas concretas y acciones que permitan avanzar en la transformación de esas desigualdades que son estructurales, que ya están diagnosticadas y que involucran distintas áreas del conocimiento», señaló.

En su intervención, Bustelo planteó que aceptó su responsabilidad al frente de la Unidad de Mujeres y Ciencia por estar convencida de que es posible tener una incidencia real para conseguir políticas científicas, académicas y de innovación con una verdadera perspectiva de género incorporada y afirmó que «hacerlo permite mejorar el propio sistema de CTi».

Comentó que desde esta Unidad se elaboran informes que ponen en evidencia las desigualdades estructurales persistentes en el sistema español de innovación, «derivadas de factores institucionales, sectoriales y culturales que favorecen determinados perfiles y trayectorias». «Estamos luchando con desigualdades muy estructurales; cada vez tenemos más evidencia de cómo operan los sesgos de género a la hora de la evaluación académica de hombres y mujeres», planteó; informes y relevamientos permiten observar que «la menor participación de las mujeres no responde a decisiones individuales ni aisladas, sino a un patrón que atraviesa todas las fases del proceso innovador. Estoy hablando de empleo, producción y transferencia de conocimiento, financiación, gestión y liderazgo. Y esto ocurre en todas partes, los datos europeos también son así: las brechas de género se intensifican a medida que aumentan la relevancia económica, la visibilidad y la concentración de poder. Clarísimamente». 

En Europa estas desigualdades se verifican a pesar de la existencia de una «muy buena base legislativa», puntualizó; por ejemplo, Alemania, el país europeo que invierte más dinero en CTi, «es el que tiene peores datos de género» porque las mujeres acceden menos a las mejores oportunidades de financiamiento.

Señaló que para los análisis y evaluaciones en este ámbito es necesario superar el modelo de innovación «clásico», orientado a la innovación de base tecnológica en empresas privadas, «ahí es donde no están las mujeres». En tal sentido, el Espacio Europeo de Investigación ha definido que la innovación debe incluir dimensiones sociales y políticas y todos los campos de conocimiento; para Bustelo ampliar el concepto de innovación no es solo un gesto simbólico, sino una condición para conformar un sistema «más completo y eficaz». «Esto no obvia que sigamos intentando reducir la llamada brecha tecnológica porque es donde las mujeres están muy poco representadas», agregó.

La especialista española también se refirió a la incorporación de la perspectiva de género en el contenido de la investigación. Al respecto comentó, como ejemplo, el hallazgo reciente de las diferencias que existen entre los síntomas de infarto de miocardio en varones y mujeres, algo ignorado por las ciencias médicas durante décadas. Del mismo modo, los estudios sobre seguridad de airbags en automóviles han ignorado las diferencias anatómicas entre ambos, generando mayores perjuicios en mujeres accidentadas. «Se ha hecho mala ciencia por no pensar en las mujeres», expresó.

Acceder al video de la actividad

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