Udelar homenajeó a sus funcionarias y funcionarios
La jornada, que reunió a cientos de docentes, funcionarias y funcionarios técnicos, administrativos y de servicio (TAS) acompañados por sus familiares, sirvió no solo como agradecimiento, sino también para reflexionar sobre la jubilación como una etapa de transición y la importancia de preservar el conocimiento acumulado en la institución.
Fue una ocasión para el reencuentro entre ex compañeros y compañeras y para el repaso de varias décadas de tiempo compartido en la institución. Antes de la celebración, algunos asistentes comentaron al Portal de la Udelar sus sensaciones. María, ex funcionaria que trabajó en distintos servicios, dijo estar «muy agradecida por todas las enseñanzas profesionales y las del punto de vista humano que me dejó la experiencia del trabajo en la Udelar. Fue parte muy importante de mi vida; agradezco a todas las personas que conocí y con las que compartí durante todo este tiempo».
Por su parte Guillermo, egresado y ex docente de la Facultad de Ingeniería, contó que este fue su principal trabajo desde los 28 hasta los 63 años de edad. Si bien sabía que como ingeniero podía tener una buena remuneración, desde que era estudiante supo que quería enseñar, «siempre tuve claro que me interesaba hacer lo que me gustaba, me sentía cómodo ahí y eso tenía valor por sí mismo». También se interesó por la investigación y se formó a nivel de posgrado. Agregó que extraña «el edificio, la gente, los compañeros y la rutina, llegar temprano, preparar el mate y empezar a leer los correos y a pensar cosas, cómo dar la clase o cómo escribir un paper».
Claudia, ex funcionaria administrativa, contó que trabajó en la Universidad desde los 19 años de edad. «La verdad que fue un lugar que me dio mucha experiencia, obviamente que crecí mucho, aprendí mucho. Estuve en todas las etapas, desde el papel y el bolígrafo, la máquina de escribir, después la eléctrica, después la PC, entonces, fue una evolución grande. Tengo muy lindos recuerdos, estoy agradecida, por suerte pude concursar y pude crecer también en mi formación».
Entre los homenajeados se encontraba Daniel Cal, uno de los referentes de la Udelar en el interior. Antes del acto, relató que en 2007 asumió la Dirección de la Casa Universitaria de Tacuarembó -actual sede Tacuarembó del Centro Universitario Regional Noreste-, con el desafío de llevar adelante lo que era un reclamo de la sociedad en ese territorio; «fue todo un camino recorrido, de no tener actividad universitaria o muy limitada en Tacuarembó, a tener hoy casi diez carreras, más de 1000 estudiantes y unos cuantos egresados. Entonces, estar hoy acá es reconfortante», expresó.
«Hoy estamos con preocupación de que la educación pública no es apoyada y reconocida como debería», apuntó, al tiempo que destacó la importancia de fortalecer la presencia de la Udelar en el interior para superar la inequidad geográfica en el acceso a la educación superior. Hacia estos objetivos, Cal cree que seguirá en contacto con la institución: «en la medida que me precisen voy a estar a la orden, voy a estar todo lo más cerca que pueda».
Un ciclo de dedicación y crecimiento
La ceremonia fue conducida por Mónica Wellington, quien dio la bienvenida a los presentes e informó que el rector Héctor Cancela se encontraba impedido de participar por otros compromisos asumidos anteriormente. Durante el acto se exhibió un audiovisual en el que el rector dedicó un mensaje a las y los homenajeados: «bienvenidos a este evento, a este momento tan significativo, en el cual estamos reconociendo a todas aquellas y aquellos que han pasado una vida trabajando en la Universidad, que ahora han tomado un merecido retiro, pero a lo que les queremos agradecer el haber sido parte de esta construcción». «Realmente el esfuerzo que estamos haciendo como institución para poder generalizar la educación superior universitaria, solo ha sido posible por la contribución que ustedes han hecho a lo largo de tantos años», agregó. Lamentó no poder estar presente y deseó a las y los ex trabajadores de la Udelar una velada muy disfrutable.
Claudia Perrone, directora general de Personal, destacó que la jubilación es un momento significativo no solo para los homenajeados, sino también para la institución, ya que representa «un ciclo completo de dedicación de aprendizaje acumulado y de servicio público puesto al desarrollo del país». La directora general de Personal resaltó que el retiro laboral es una transición que trae consigo cambios profundos, tanto en lo personal como en lo cotidiano.
Para acompañar este proceso, la Udelar ha lanzado un programa integral para el retiro laboral, dirigido tanto a funcionarios/as TAS como a funcionarios docentes , que busca «ordenar, enriquecer y mejorar la experiencia de prejubilación y jubilación» en la Udelar. Dicho programa contempla cinco grandes objetivos, como brindar orientación y apoyo en aspectos emocionales y administrativos , y garantizar la transferencia del conocimiento acumulado , entendiendo que «ninguna institución que puede crecer puede crecer sin dejar recoger la experiencia y dejar que esta experiencia se pierda».
Protagonistas de la Udelar en el país
Por su parte, el prorrector de Gestión, Luis Leopold, puso el foco en el reconocimiento y agradecimiento a la generación que logró que la Universidad de la República «dejara de ser un proyecto montevideano y pasara a ser un proyecto país». El prorrector enfatizó que los homenajeados han sido protagonistas de todos los logros que la universidad ha podido concretar, destacando que el fortalecimiento de la «Udelar país» está ligado a la capacidad de la universidad para ayudar al Uruguay a superar sus principales dificultades.
Dirigiéndose a las jubiladas y jubilados, Leopold expresó que, si bien se les extrañará «en función del tipo de funcionarias y funcionarios de trabajadores que han sido» , el país y la universidad seguirán convocándolos a nuevos desafíos y propuestas , reafirmando que la Universidad y el país «puede contar con ustedes».
La velada finalizó con un concierto a cargo de la Banda Sinfónica de Montevideo -«Valses de Primavera» de Johann Strauss-, bajo la dirección del maestro Maximiliano Burghi. Al finalizar el evento, cada homenajeado/a recibió un obsequio institucional como símbolo de gratitud por su trayectoria.