Investigadores de la Udelar recorrieron el país para conocer la forma en que se comunicaban nuestros mayores en el medio rural
El proyecto Coser busca documentar el habla rural uruguaya y así entender toda una época del país. Para ello realizará un registro de la forma en que se comunicaban nuestros mayores en el medio rural de hace varias décadas atrás. Este trabajo se enfoca no solo en los aspectos de la vida rutinaria en el campo, muchos de ellos ya en desuso desde hace bastante tiempo, sino también en otros que con el paso de los años y las nuevas costumbres han sufrido ciertas modificaciones.
El equipo responsable de llevar a cabo este proyecto, cuyo trabajo de campo se desarrolló entre el domingo 2 y el sábado 8 de noviembre, estuvo integrado por investigadores e investigadoras de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) de la Udelar coordinadas por las docentes del Instituto de Lingüística de la FHCE Magdalena Coll y Virginia Bertolotti. La delegación estuvo conformada por 27 integrantes que se distribuyeron en tres rutas y cubrieron gran parte del territorio nacional. Un grupo abarcó los departamentos de Río Negro, Soriano y Colonia, otro se trasladó por Tacuarembó, Durazno, Florida, San José y parte de Canelones, y el restante entrevistó a vecinos de Cerro Largo, Treinta y Tres y Lavalleja. Durante una semana recorrieron gran parte del país, con epicentro en el departamento de Tacuarembó, entrevistaron a cerca de cincuenta personas, mayores de 60 años y que vivieron gran parte de su vida, o aún lo hacen, en el campo y reunieron historias de vida tanto en el medio rural como en pequeñas localidades del interior
En esta oportunidad acompañaron a la delegación de la Universidad de la República representantes de la Universidad de Zúrich, Universidad de Lausana, la Universidad Autónoma de Madrid y del Instituto Humboldt de Berlín.
El trabajo está en etapa de desgrabación y registro de información por tanto es prematuro aún extraer conclusiones, no obstante los investigadores confirmaron algo que presumían con anterioridad al trabajo y que es la diferencia que existe en la forma de decir de los pobladores del norte del país con los del sur y que si bien hay elementos que no se han perdido del todo, sí se han fusionado con otros urbanos o semiurbanos.
Magdalena Coll participó del grupo de recorrió los departamentos de Río Negro, Soriano y Colonia. En la mayoría de los casos en esa zona del país los hijos, nietos o bisnietos de las personas entrevistadas ya no viven en el medio rural. Otro de los datos interesantes es que o bien han terminado el liceo o bien son profesionales y sus condiciones económicas son mejores que la de sus mayores. Estos datos representan un cambio muy importante en primer lugar por la movilidad social y económica y porque se trata de generaciones que no vivieron situaciones de crianza donde no había luz eléctrica, agua potable o impedimentos para concurrir a la escuela, por ejemplo, por crecidas en ríos o arroyos, que sí lo experimentaron estas personas.
El proyecto continúa con el registro de las 150 horas de grabación que reunieron durante las actividades de campo, material que las docentes pretenden que quede disponible para la sociedad y no en algún cajón de la Universidad. Para eso se proponen una etapa de divulgación a través de los medios de comunicación y que sirva como insumo para otras áreas de la investigación, por ejemplo, la antropología.