El CDC aprobó la creación de la Comisión Abierta para la Universidad Antirracista
El Portal de la Udelar dialogó con integrantes de la Comisión: las docentes de la Udelar, Fernanda Olivar, del Programa de Respaldo al Aprendizaje (Progresa); Ana Karina Moreira Godoy, de la Facultad de Psicología y del prorrectorado de Extensión y Programas Integrales de la Udelar; el docente Nicolás Robledo, también del prorrectorado de Extensión y Programas Integrales de la Udelar; y Mónica Dos Santos, escritora, artesana, gestora cultural, cofundadora del colectivo Nzinga Artesanías Étnicas, quien participa en la Comisión en representación de UAFRO (asociación de Universitarios/as y Técnicos/as Afrodescendientes).
Antecedentes
La iniciativa retoma el compromiso asumido el 5 de setiembre de 2023, cuando el CDC declaró a la Udelar como Universidad Antirracista con el fin de combatir todas las formas de racismo y discriminación sistémica. A partir de esa definición, diversas dependencias centrales y colectivos de la sociedad civil articularon un espacio de trabajo denominado «Mesa Afro», que empezó a sesionar en 2025, integrado por el prorrectorado de Extensión y Progresa, del prorrectorado de Enseñanza, el Servicio Central de Inclusión y Bienestar Universitario (SCIBU), el Colectivo de Estudios Afrolatinoamericanos, un grupo de investigación de la Udelar, y las Organizaciones de la sociedad civil, Mundo Afro y UAFRO.
Los entrevistados destacaron que las personas de la población afro integrantes de la comisión vienen en general de militar en el movimiento afro. «Nos importa la creacion en este espacio porque la Comisión se inscribe en el Movimiento Negro Educador, que es un movimiento más amplio que forma parte del movimiento negro político y toma la educación como un elemento central», apuntó Moreira Godoy
Dos Santos por su parte recordó que en julio de 2025 se llevó a cabo en Montevideo el Primer Encuentro Regional de Etnoeducación Afrocentrada, con la participación de varias instituciones como la Udelar, el Ministerio de Desarrollo Social, y el Ministerio de Educación y Cultura y delegaciones de docentes, educadores, referentes académicos y activistas de Argentina, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia y Uruguay. Añadió que en 2026 se desarrolló el segundo Encuentro en la ciudad de Río de Janeiro y ya se determinó que la sede del evento para el 2027 sea Buenos Aires. «Esta es una comisión que articula también con el resto de Latinoamérica, y es integrada por el movimiento afrouruguayo, lo que es un hecho histórico para Uruguay, pero también lo es para el resto de América Latina», añadió Moreira.
Comisión Abierta y con amplia participación
La integración de la CAUA se mantiene muy similar a la que tenía la «Mesa Afro», pero como establece la resolución del CDC que creó la Comisión, la idea es continuar sumando participación para que esta tenga una representación amplia de la Universidad y de la sociedad civil. En ese sentido, el espacio tiene potestad de incorporar a organizaciones sociales, referentes técnicos y otros actores clave internos o externos a la institución para el tratamiento de temas específicos. Resaltaron especialmente la participación del SCIBU a través de uno de sus servicios de reciente construcción que se complementa con Progresa y brinda consultorías acerca de becas y otros apoyos para estudiantes afros de la Udelar. También se plantean la participación de un/a representante por las áreas de conocimiento, uno/a por cada uno de los prorrectorados, así como también de cada uno de los órdenes universitarios e integra la Red de Estudios sobre Afrodescendencia de la Udelar y a las y los funcionarios Técnicos, Administrativos y de Servicios
Destacaron que, apuntan a que la representación fuerte de la Comisión esté dada por personas afrodescendientes, «es muy importante ya que esto coloca en el espacio el punto de vista de las personas afro pero también visibiliza su presencia dentro de la Universidad, porque la verdad es que tenemos una subrepresentación significativa y alarmante», expresó Moreira Godoy. En ese sentido, Olivar señaló que aunque según datos del censo 2023, la población afrodescendiente representa el 10,6 % de la población general del país, la presencia de personas afrodescendientes en la Udelar alcanza al 5,4 % del estudiantado, al 1,7 % del cuerpo docente y al 8,5 % del funcionariado TAS, lo que evidencia la necesidad de implementar medidas activas de reparación e inclusión. Moreira señaló que esto que sucede en la Udelar es parte de una violencia estructural presente en Uruguay de la que la Universidad no es ajena, se está reconociendo en la institución o que inicia un proceso de reparación.
En ese sentido, Robledo añadió la relevancia de que también la integraran los centros universitarios regionales (Cenures) de la Udelar, teniendo en cuenta la fuerte presencia de la población afro en el norte y noreste del Uruguay.
Objetivos y desafíos
Uno de los desafíos de la Comisión es «que se dialogue sobre la lucha contra el racismo desde la voz de sus protagonistas y desde todos los ámbitos posibles que abarca la Universidad». Olivar señaló que uno de los objetivos principales es acompañar y fortalecer las trayectorias de los estudiantes y de los funcionarios de la Universidad. «Es una de las primeras políticas, en la que sabemos que necesitamos que haya herramientas jurídicas a nivel país, e internacional», añadió. Acotó que esta política se enmarca en la Ley N° 19.122, en especial los artículos 4 y 8, que tienen que ver con las becas estudiantiles y la cuantificación en los llamados laborales de forma anual para personas afrodescendientes, «en los que persiste un gran debe y donde se presentan importantes grandes desafíos, es necesario que la Universidad, como ente autónomo, pueda llevar a cabo estas políticas, implementando esta Ley».
Moreira Godoy refuerza su preocupación por el cumplimiento de la ley 19122. En el caso del personal docente, explicó, la presencia afro es inferior al 2 %, porcentaje que decrece si observamos la cantidad de estudiantes de maestrías y doctorados. Entre el personal técnico, administrativo y de servicios (TAS), la proporción se acerca al 8% que establece la ley, lo que es significativo ya que si comparamos con los datos generales de todo el país encontraremos que las personas afrodescendientes -en particular las mujeres- se concentran en los cargos de servicios, en el mercado laboral a nivel país. Es decir la UDELAR reproduce las brechas laborales que caracterizan al mercado de trabajo en general.
Olivar complementó vinculando la escasa presencia de personas afrodescendientes en los equipos docentes de la Udelar y del sistema educativo en general con la falta de referentes para el estudiantado. Esta situación puede incidir en cómo las y los estudiantes se sienten representados y acompañados, especialmente en el interior del país, donde la persistencia de las desigualdades están aún más arraigadas. “Visto así-continúa Moreira- estos datos se convierten en una fotografía que muestra cómo el racismo fija posiciones que mantienen a las personas afro y no afro en los mismos lugares, preservando los privilegios para unos, en detrimento y desventajas para otros. Las acciones afirmativas hackean este círculo vicioso al generar condiciones de equidad para una igualdad real”.
Y este es otro de los desafíos evidentes que se les presenta a la Comisión: la división racial y sexual del trabajo, «es necesario poder romper con esta lógica, construir acciones afirmativas con intención de reparación, estamos haciendo una apuesta a una transformación institucional», indicó Olivar. Sostuvo que por el lado del estudiantado, la cuestión principal es atender los «cuellos de botella, estas desvinculaciones tempranas del sistema educativo que se dan entre nuestros estudiantes, aunque obviamente no es únicamente responsabilidad de la Universidad, pero tenemos ciertas herramientas, instrumentos y dispositivos como Bienestar Universitarios y Progresa, para poder trabajar incluso con los estudiantes preuniversitarios, o de preingreso». «Es necesario tener bien claro cuáles son las condiciones estructurales e institucionales que conserva la Universidad y que permiten seguir expulsando de la educación a nuestros estudiantes», apuntó.
En lo que se refiere a los pendientes de la Udelar desde la declaración de Universidad Antirracista, Robledo señaló «es necesario que esta sea una verdadera política porque creo que en realidad los avances, incluso esta comisión, son resultado de una sumatoria de voluntades y motivaciones individuales, y de pequeños colectivos, no existe aún una política real y en verdad el punto fundamental es cómo trasformar en acciones esa declaración, y esta comisión es uno de los primeros hitos concretos para eso.
«Yo creo que la Universidad es la punta del iceberg de todo un sistema educativo, entonces, deberían darse cambios que fueran motivantes e inspiradores para todo el sistema educativo, para que tengamos realmente una educación antirracista de principio a fin de las trayectorias educativas», expresó Dos Santos. «¿Cuándo vamos a tener de verdad que la Universidad es antirracista? cuando una persona racializada pueda atravesar toda su trayectoria sin sentirse cuestionada, sin sentir que la Universidad la expulsa, es decir, esto se va a dar en hechos». Cuando erradiquemos la violencia racista de la UDELAR, pero también se torna antirracista al contar con dispositivos eficientes en la atención, denuncia, prevención y erradicación de esta violencia, a lo largo de la trayectoria educativa y laboral en este contexto” concluyó Moreira Godoy.
