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Atención y aprendizajes en salud: se realizaron las primeras cardio tomografías en el norte del país

Una acción conjunta entre el Hospital de Clínicas y el Hospital de Tacuarembó generó este año un avance significativo en el acceso a estudios cardiovasculares de alta complejidad en el interior del país. La profesora Natalia Huart, integrante de la Unidad Académica de Imagenología, dialogó con el Portal de la Udelar sobre la importancia de este logro, consecuente con el «espíritu Udelar».

Desde el Hospital de Clínicas (HC), Huart dirige la Licenciatura en Imagenología de la Facultad de Medicina y, junto con la profesora Liliana Servente (Imagenología Médica) y el profesor Andrés García Bayce (Imagenología Pediátrica), conforma la Unidad Académica de Imagenología.

Este equipo coordina la enseñanza y la asistencia de Imagenología del hospital universitario, donde cada año se forman cientos de estudiantes. El servicio incluye las unidades de tomografía, resonancia magnética, radiología general, block quirúrgico, mamografía, angiografía y ecografía. 

Las y los usuarios de salud pueden acceder allí a diversos estudios diagnósticos, entre los que se incluye la cardio tomografía, técnica que permite obtener imágenes muy detalladas del corazón y de las arterias coronarias de forma rápida, precisa y sin necesidad de procedimientos invasivos. 

En particular, este estudio cumple un rol fundamental en pacientes con estenosis aórtica, enfermedad en la que una de las válvulas del corazón se estrecha y dificulta el paso de la sangre. En estos casos, la cardio tomografía permite planificar tratamientos personalizados mínimamente invasivos como el Implante Valvular Aórtico Transcatéter (TAVI por su sigla en inglés), y elegir el dispositivo más adecuado a implantar. Cada año, cerca de 120 usuarios y usuarias del sistema público de salud de todo el país requieren de este estudio y se espera que este número aumente un 50% en los próximos meses. 

Precisamente, las necesidades de los usuarios de salud del interior llevaron a Huart, junto a cardiólogos e integrantes de su Unidad Académica, al Hospital de Tacuarembó. Este centro cuenta con un tomógrafo de última generación, necesario para las cardio tomografías pre-TAVI. Además, está vinculado al HC por constituir ambos un Instituto de Medicina Altamente Especializada (IMAE)* en Procedimiento Cardiológico Intervencionista y ahora, en la técnica de TAVI. 

Asimismo, el hospital norteño es un Centro Docente Asociado (CEDA) a la Facultad de Medicina. Estos son puntos de salud públicos o privados donde se forman médicos residentes en distintas especialidades. Huart valoró que, si bien existen cerca de 50 CEDA en todo el país, no se genera suficiente colaboración entre estos y la Facultad: «no nos optimizamos en los recursos que tenemos, tanto en los físicos como en los humanos, profesionales y tecnológicos», lamentó. 

Costos, técnicas y traslados

A fines de enero, la visita de Huart y sus colegas a Tacuarembó hizo posible llevar adelante la primera cardio tomografía pre-TAVI realizada en el país al Norte del Río Negro. La colaboración entre el Departamento de Imagenología y este hospital del interior tiene antecedentes, ya que desde 2023 se desarrolla una experiencia similar en torno al Resonador Magnético de este centro de salud: «nos asociamos con los cardiólogos que ya iban a trabajar desde Montevideo en el IMAE de allá y terminamos haciendo las resonancias cardíacas, con un equipo menos moderno que el que tienen hoy. Ahora esto ya está funcionando allí, se evita trasladar al paciente y se generan estudios de alta calidad, óptimos con relación al tiempo que tiene que transcurrir entre que se hace el estudio y lo demás».

«Este año, justamente haciendo resonancias cardíacas en Tacuarembó, nos preguntamos ¿por qué los pacientes que necesitan una TAVI, que son de un riesgo intermedio, tienen que ir a Montevideo en una ambulancia especializada y volver a viajar al mes, a que se le haga esta cirugía?», comentó. Fue así que el equipo del HC coordinó la realización de una tomografía coronaria pre-TAVI a un paciente en el hospital norteño.

Huart relató que en los próximos días se realizará un segundo estudio a otro paciente de la región. «A veces sucede que cuando se habilita una técnica se piden informes que no están del todo justificados, pero por ejemplo, si vemos los estudios actuales que hacemos en Tacuarembó de resonancia cardíaca, están súper indicados. Entonces, ¿qué era lo que estaba faltando? Estaba faltando la disposición de la técnica. Eso es una maravilla», señaló.

Agregó que la Licenciatura en Imagenología, al igual que otras ofertas de la Udelar en el área de la salud, está instalada en Paysandú desde hace muchos años. No obstante, «no hemos tenido todavía el alcance que quisiéramos y ha sido bastante lenta la inserción de estas carreras en los distintos servicios de salud de la región», indicó. En su opinión, ASSE debería dar mayor relevancia a estas formaciones universitarias en el Litoral Norte y en el interior en general, ofreciendo más espacios donde se combinen aprendizaje y asistencia.

Por eso la docente entiende «que es de celebrarse lo que pasó con Tacuarembó porque realmente funcionamos como Udelar». Allí estaba el equipamiento, no había personal formado pero sí los pacientes, planteó, «entonces armar el puzzle entre el Hospital de Clínicas, la Facultad y el centro asistencial de Tacuarembó, es pensar Udelar. Creo que es lo que hace la diferencia. Me hace enteramente feliz como universitaria cuando logramos salir de la caja y pensar realmente con la cabeza Udelar que todos debemos tener, es una maravilla». 

Mejor asistencia y mejor academia

En este caso la coordinación fluyó entre las Direcciones de ambos hospitales, para Huart es vital que estas «nos dejen ser, que nos dejen llevar adelante el espíritu Udelar que nos beneficia a todos». Agregó que ante las necesidades en servicios de salud debemos plantearnos que «no importa cuál es la complejidad. ¿Quién sabe hacerlo? ¿Alguien de la universidad sabe? ¿Es un centro público? Tiene que suceder, estamos para eso». En relación a los obstáculos para que esto suceda con mayor frecuencia, opinó que «la principal barrera somos nosotros mismos, cuando no entendemos la magnitud que tiene desarrollar o no una técnica en un lugar puntual como en este caso el interior». 

En el caso de Tacuarembó, la experiencia ha sido sumamente satisfactoria: «nosotros aprendemos un montón, ellos aprenden un montón y el paciente sale beneficiado; es tanto lo que uno se trae, que no te quejas de las horas de viaje. Creo que esto de descentralizar es ser docente, esto es espíritu Udelar y hay que celebrar poder llevarlo adelante». 

Agregó que estas colaboraciones no solamente representan un beneficio para el paciente, que no debe trasladarse, sino que «muchos estudios se hacen a pacientes que seguramente no hubieran venido del interior a Montevideo» por razones muy diversas que les afectan a ellos y a sus familias, enfatizó Huart. Sin dudas «son muchas las ganancias», indicó, hay un ahorro en tiempo y dinero para el paciente y para el sistema de salud y además, se forman médicos, licenciados, técnicos y personal de enfermería porque este tipo de estudios y tratamientos involucra a un equipo interdisciplinario, «nos asociamos para planificar el estudio, para el informe y ni que hablar para la operación, no funcionamos por separado sino súper asociados». 

La docente remarcó la importancia de dar visibilidad a estas experiencias «que entendemos que nos hacen; ojalá podamos contagiar a otros y pensar que sí se puede, que podemos hacer mucha mejor asistencia, mucha mejor academia pensando entre todos y haciendo que esos valores teóricos universitarios tan lindos, se puedan plasmar».

*Los IMAE son estructuras de nuestro sistema de salud que realizan procedimientos complejos asociados a tecnología de vanguardia, con el financiamiento del Fondo Nacional de Recursos.