Resistencia invisible: Cinco formas de irradiar luz
El emblemático Espacio Julia Arévalo, ubicado en Avda. De las Leyes, fue el entorno propicio para que se desplegara un abanico de creación gráfica: fotogalería, fanzines, stickers y estampado de remeras. En ese espacio contiguo al Palacio Legislativo, donde se construirá un memorial en homenaje a las ex presas políticas víctimas del terrorismo de Estado, el equipo docente integrado por Elina Zurdo, Adriana Vesperoni, Zulma Giménez y Jorge Martínez y las y los estudiantes de 4° año de la Licenciatura en Artes Diseño Gráfico de la Facultad de Artes presentaron una serie de publicaciones dedicadas a rescatar la memoria, bajo el paradigma de comunicación basada en la esperanza.
La actividad estuvo cargada de emoción, ilustración y voces. El primero en hacer uso de la palabra fue el rector de la Udelar, Rodrigo Arim que reconoció en el proyecto la conjugación de las tres funciones universitarias y destacó la creación artística como forma para recodificar la tragedia. El rector agradeció al cuerpo docente y estudiantes por su compromiso y al colectivo de ex presas políticas por compartir su memoria «y permitir la emergencia de este evento, de estas resistencias invisibles que tiene la pretensión de visibilizar ese proceso tan doloroso que fue la cárcel, la violación de los derechos humanos durante la dictadura cívico militar».
Por su parte, el decano Fernando Miranda saludó y felicitó especialmente a Crysol y a las y los estudiantes de Facultad de Artes, que en cooperación hicieron posible el desarrollo del proyecto de construcción de la memoria subjetiva y social. En ese sentido, el decano señaló la importancia del encuentro intergeneracional y del testimonio de las personas que han sufrido la represión autoritaria «y a partir de esos relatos han permitido con generosidad, con paciencia, la posibilidad de que jóvenes generaciones (...) puedan construir colectiva y subjetivamente su visión sobre los hechos del pasado reciente, como recuerdo permanente para que la tragedia vivida en nuestro país nunca más ocurra».

Flor de María Meza, coordinadora del Área de Derechos Humanos del Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio (SCEAM), se refirió a la reconstrucción de la memoria a través de los cinco libros, para conocer desde una perspectiva de derechos humanos y de género «la resistencia [de las mujeres ex presas políticas], de las muchas formas de comunicarse, de su solidaridad, de su sueños y también de sus tristezas». Además, reafirmó el mandato del artículo 2 de la Ley Orgánica de la Udelar: «de trabajar en pos de una sociedad democrática que respete la libertad, que respete la igualdad de todas las personas por igual».
En la oratoria también participó, la ex docente de Bellas Artes, Susana Escudero quien agradeció a múltiples actores presentes que hicieron posible el evento. Especialmente destacó el trabajo de Extensión de docentes y estudiantes de toda la Udelar y Artes en particular: «Las Bellas Artes nos han dado la posibilidad del ejercicio del arte se pueda convertir en un acto de liberación de las diferentes formas de dominio, que el arte también es un modo de conocer el mundo y transformarlo».
Además, al igual que el resto de los oradores puso énfasis en el valor que nuevas generaciones se encuentren con el pasado reciente para entender nuestra historia: «tengo la alegría de poderlo decir con fuerza: hay recambio compañeras, estas jóvenes y estos jóvenes que nos continúan, nos podemos morir tranquilas que van a seguir luchando y rescatando la memoria», expresó.
Fernanda Aguirre, directora del Observatorio Luz Ibarburu e integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, con ayuda de los relatos de las publicaciones rememoró parte de su infancia en el marco de la resistencia invisible y destacó la capacidad de traducción, de comunicación de los libros, donde se encuentran «formas de relato con la premisa que marcaron en este proyecto, que es la esperanza».
Vesperoni explicó el proceso de enseñanza – aprendizaje que desde la extensión desarrolló un «vínculo íntimo» con las ex presas políticas «para poder pensar entre todos y todas qué y cómo contar». Por su parte, Giménez subrayó el compromiso, respeto y consciencia de las y los estudiantes con el proyecto «que se evidencia en los resultados y de esta forma, comunicar a través de la imagen y las palabras la parte oscura de nuestra historia reciente». Zurdo valoró al diseño gráfico como una «herramienta poderosa capaz de generar acciones en pos de un cambio social».
La docente remarcó los motivos del proyecto de reconstruir el pasado reciente, entendiendo que «si una parte de la sociedad está invisibilizada, lo que se narra no es real ni objetivo, ni responsable», dijo.

La serie de publicaciones está compuesta por cinco libros, Cinco formas de irradiar luz, cinco maneras de hacer visible lo ocurrido en el período de dictadura, mediado por la expresión artística como estrategia pedagógica:
Descubriendo mi voz, autoría de María Laura Barufaldi, Isabel Alicia González, Milena Ojeda, María Fernanda Rivero, Esteban Techera y Yamila Vignoli. Click aquí.
El río de los pájaros pintados, autoría de María Eugenia Fregossi, Gimena Garabelli, Andrea Gargiulo, Emilia Lapeyre y Sofía Luzardo. Click aquí.
Las acróbatas, autoría de María Milagros Barchi, María Noel García, Belén De Los Santos, Joaquín Harguindeguy, Constanza Quinteros, María Melisa Sosa y Micaela Ruiz Diaz. Click aquí.
Lo que no te conté, autoría de Sofía Olivera, María Victoria Pereyra, María Sol Scaniello, Facundo Benitez, María Belén Beretta, Jennifer Da Luz y Diego Laco. Click aquí.
Sin documentos, autoría de Nicolás Décima, Amy Díaz, María Eugenia Jardín y Braian Salvador. Click aquí.
Fuente: Comunicación de Facultad de Artes
