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Salud mental: intercambios sobre «otros mundos posibles» en el III Congreso Internacional de Psicología

Se realizó la apertura del III Congreso Internacional de Psicología, que reúne a cientos de participantes de Uruguay y del exterior en la Universidad de la República (Udelar). En la instancia se destacó la necesidad de «transformar lo reductivo de la noción y práctica en salud mental por vida digna, digna de ser vivida».

El evento, que es organizado por la Facultad de Psicología, continúa hasta el sábado 29 de noviembre e incluye actividades que se desarrollan tanto en el edificio central de este servicio como en el Paraninfo de la Universidad.

Gabriela Etcheverry, docente de esta Facultad, dio la bienvenida a todas las personas presentes y expresó: «esperamos que experimenten esa alegría que tenemos porque nuestra intención es abrir un poco más de lo habitual las puertas de nuestra casa, para que en estos días se transforme en una morada donde demorarse en las conversaciones y encontrarse en el pensamiento».

Por su parte el rector de la Udelar, Héctor Cancela, se refirió al lema de este congreso, «Perspectivas y desafíos para la construcción de otros mundos posibles». Expresó que «estamos en un mundo muy concreto donde hay mandatos sobre el “deber ser", a las personas se les pone un ideal y hay todo un capitalismo que gira alrededor de esos ideales». Estos mandatos abarcan múltiples dimensiones referidas a la estética y al cuerpo que debería tener una persona, a lo que debe tener, consumir y comprar, «pero también a lo que debe ser su cabeza», hay normalizaciones sobre qué es ser sano mentalmente y se trata de vender productos para que todos lleguemos a esa persona ideal, sostuvo. 

«Hay un gran negocio, o muchos, en torno a vendernos algo para acercarnos a un ideal no alcanzable. Creo que justamente lo que necesitamos es construir otros mundos posibles, pensar en la salud mental como en el bienestar psíquico, en el estar bien y en la diversidad de ese estar bien». Agregó que hay muchas formas de alcanzar ese bienestar y por eso debemos construirlas, entenderlas y apoyarlas, «creo que justamente el trabajo que ustedes hacen como investigadores, estudiantes, académicos y académicas en esta área y en un congreso como este, da cuenta de esa diversidad».

El rector celebró la presencia de más de 1100 personas en el evento, incluyendo investigadores e investigadoras de múltiples países. Esto permite «abrir nuevas perspectivas y seguir empujando los cambios necesarios para esos otros mundos posibles», concluyó.

 

Verdadero cambio de paradigma


El decano de la Facultad de Psicología, Enrico Irrazábal, expresó su alegría por la realización de este encuentro, agradeció el esfuerzo de todas las personas que han trabajado en su organización y también valoró la participación de numerosos visitantes del exterior. Destacó la presencia de autoridades nacionales prevista en distintas instancias del congreso, ya que su eje central refiere a los retrasos en la aplicación de la ley de Salud Mental n° 19529. Según lo planeado, en 2025 debería haberse avanzado mucho más en su aplicación, por ejemplo, con el cierre total de estructuras asilares y monovalentes para la atención en esta área, explicó. 

Irrazábal afirmó que las políticas históricas de salud mental hasta el presente han mostrado su estrepitoso fracaso; por tanto, «tenemos muchas expectativas» respecto a la nueva estrategia que plantean las autoridades sanitarias en nuestro país, señaló, no solo contra el paradigma de atención psicopatogizante, «sino en cuanto a las ideas dominantes de enfermedad, pacientes, atención y cuadriculación social a través del encierro».

Agregó que «los movimientos de usuarios y usuarias, organizaciones familiares, sociales, barriales, universitarios y universitarias han generado una corriente móvil que reclama y propone cambios radicales desmanicomializadores, cierre definitivo de los hospitales monovalentes, respeto a los derechos humanos y a la participación social de lo que saben los barrios, junto con nuestros saberes, para que aceptemos la diferencia y modos de existencia y comportamentales simplemente diversos y que reduzcamos, en el caso que existan, padecimientos», indicó el decano. Esto implica «inclusión, promoción, prevención, atención, reducción medicamentosa, acceso al trabajo, a la vivienda, en síntesis, transformar lo reductivo de la noción y práctica en salud mental por vida digna, digna de ser vivida».

«Hagamos este congreso un espacio intenso de intercambios que colaboren a pensar de otra forma, a denunciar y proponer cuerpos teóricos, metodológicos, técnicos, estratégicos que hagan de la salud mental no solo una ley o una aplicación de una ley, que la implementación no sea más de lo mismo, sino un cambio de paradigma verdadero, consensuado, democrático entre todas y todos, que aprendamos de las diferencias disciplinares e institucionales, que tengamos la capacidad de cambiar», concluyó Irrazábal.

El evento siguió adelante con la participación de Alicia Stolkiner, licenciada en Psicología, doctora en Salud Mental Comunitaria, docente en la Universidad Autónoma de Entre Ríos y en la Universidad Nacional de Lanús (Argentina) e investigadora del CONICET, quien ofreció la conferencia titulada «El campo de la salud mental: políticas, riesgos y potencialidades en épocas de incertezas».

Más información sobre el III Congreso Internacional de Psicología