Intercambio sobre los desafíos actuales de la extensión en la región en el Congreso de AUGM
El congreso, que se desarrolló del 13 al 15 de noviembre, fue organizado por la Universidad Nacional de Mar del Plata y convocó a referentes universitarios de la región en materia de extensión.
Durante el evento Paternain expuso en el panel «Desafíos hacia la integralidad necesaria». El prorrector señaló que los congresos de extensión tienen que estar marcados por las coyunturas políticas y sociales; «nunca vamos a estar de espaldas a los contextos de nuestras dinámicas contemporáneas», expresó.
Sostuvo que hay contextos de larga duración muy condicionantes de cambios sociales estructurales que se manifiestan según los modelos de desarrollo, nuevas desigualdades, desigualdades estructurales y complejización de la vida social, junto a procesos de individuación.
Agregó que en esta perspectiva es ineludible que haya un vínculo con «los desafíos de las universidades públicas en términos de masificación, de multiplicación de demandas, de restricciones presupuestales», y a este contexto se suman «coyunturas hostiles» y ataques a las instituciones de educación superior.
«Los contextos más generales nos obligan a repensar los desafíos» y a reflexionar sobre cómo deben posicionarse las universidades públicas ante ellos, planteó, «seguramente para la tarea extensionista esto es mucho más desafiante».
«Seguramente ni las sociedades ni las instituciones universitarias hoy son las mismas que cuando surgieron todas estas narrativas en torno a los discursos extensionistas» argumentó y afirmó que el discurso de extensión de las universidades «no pueden ser los mismos que los que teníamos incluso 15 o 20 años atrás».
Nuestras universidades públicas necesitan replantearse cómo actuar para incidir y estar a la altura de las circunstancias, siendo necesario actualizar los desafíos de la función sustantiva. «Una extensión crítica tiene que poder revisar sus propias referencias y prácticas discursivas; ese es el inicio de todo», señaló.
En términos de revisión crítica y autocrítica, aseguró que la extensión universitaria «no solo es una función sustancial, sino que es posiblemente una función crucial para la supervivencia y la legitimación de nuestra sociedad, de nuestras universidades públicas en nuestro contexto». No nos podemos permitir auto-referencias y auto-indulgencias; «la extensión tiene que ser una polea de transmisión», explicó.
«Hay un desafío de construcción de un sujeto universitario nuevo», subrayó. Esos cambios no implican simplemente combinar cosas que ya existen, sino que requieren pensar en un «habitus universitario distinto» que rompa con restricciones burocráticas que se nos plantean en el trabajo, en la vida universitaria y en las trayectorias estudiantiles. En ese marco, destacó que la integralidad contribuye a «desarrollar capacidades de acción universitaria».
Los desafíos en materia de integralidad
Paternain también habló sobre el lugar que ocupa la integralidad y explicó que el concepto tiene una «doble acepción»: por un lado es la integración de las funciones que rompe esa compartimentación «tan sagrada y tan rígida en torno a la enseñanza, la investigación y la extensión». Por otra parte, la integralidad «tiene un desafío todavía mayor en torno a la posibilidad de trabajos de corte interdisciplinario», planteó.
Con base en esta doble acepción, sostuvo que la integralidad tiene tres desafíos. En primer lugar, se refirió al papel de las universidades públicas como actores fundamentales de la construcción del espacio público. «Esto no es simplemente un posicionamiento hacia afuera, sino que desafía la construcción de un espacio público dentro de los espacios universitarios, porque las desigualdades también atraviesan a nuestras universidades».
El esfuerzo de integralidad se vincula en un contexto de un estudiantado de enorme heterogeneidad: «¿Hasta qué punto conocemos a nuestros estudiantes?», se preguntó, y señaló que a veces los discursos de las universidades sobre integralidad y extensión no sintonizan con sus necesidades. En ese marco la integralidad «se juega» en la necesidad de que los proyectos de extensión sean un canal de acompañamiento de toda la trayectoria estudiantil más allá de la curricularización, expresó.
En segundo lugar destacó la importancia de considerar la «construcción de agendas» de las sociedades y cómo estas dialogan con las agendas universitarias. En ese sentido, subrayó que hay que hacer énfasis en las agendas basadas en las demandas globales, pero también hay que atender la demandas que no tienen agenda o interlocutores claros con los que pueda trabajar la Universidad.
Cuestionó cómo deberíamos construir ese diálogo y la respuesta organizativa para ubicar la vinculación de nuestras universidades con el medio a partir de las demandas. «¿Qué pasa cuando las demandas sociales enormemente significativas no tienen agenda?, ¿Qué pasa cuando las demandas sociales importantes donde la Universidad puede tener un valor relevante y un rol sustantivo no tienen actores de mediación? Más aún, ni siquiera tienen voz, ni siquiera son vistas o reconocidas», planteó.
En tal sentido señaló que «la extensión y nuestra integralidad deben meterse en espacios que no nos gustan, en espacios que no queremos y a veces en espacios con los que tenemos discrepancias. Eso no nos hace ni peores ni mejores, pero hay un rol que jugar allí en los debates fundamentales de nuestra contemporaneidad».
Sobre el final de su presentación, el prorrector destacó que la integralidad «es un concepto fuerte pero vacío» y apuntó que «hay que jugar con el concepto por su potencia pero al mismo tiempo, hay que manejarlo con cierta capacidad estratégica en torno a los despliegues universitarios, para no quedar arrinconados en perspectivas demasiado cerradas o autosuficientes».
Por la misma línea, señaló que cuando se llena a la integralidad de «contenido conceptual», surgen desafíos organizativos que «constituyen nuestra tarea fundamental en términos de las políticas de extensión y de integralidad».
Material audiovisual extraído del canal de la Universidad Nacional de Mar del Plata
Fuente: Comunicación Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio (SCEAM) de Udelar