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«Llego y te cuento»: escritura para entender a la Udelar y construir comunidad

El 14 de octubre se presentó el libro «Llego y te cuento», una obra que reúne narraciones, poesías y relatos gráficos creados por estudiantes de la Universidad de la República (Udelar). En estos textos, autores y autoras de todo el país comparten las experiencias y emociones vividas al transitar diferentes carreras en la institución.

El libro es producto del concurso de escritura creativa «Llego y te Cuento», impulsado por la Comisión Sectorial de Enseñanza (CSE) de la Udelar a través de su Programa de Respaldo al Aprendizaje (Progresa). La convocatoria -que reunió cerca de 200 postulaciones- tuvo por objeto acompañar las trayectorias estudiantiles mediante la resignificación y socialización de las experiencias de ingreso a la institución.

La obra fue presentada en la Feria Internacional del Libro de Montevideo, con la participación de las y los autores junto a amigas, amigos y familiares, miembros del Jurado que seleccionó los textos y autoridades universitarias. 

La moderación del evento estuvo a cargo de Malena Lizarazú, estudiante de la Licenciatura en Psicología de la Udelar y conductora de «Casi mañana» en La Diaria Radio, quien explicó que esta publicación es fruto de un trabajo colectivo que incluyó a docentes del Programa de Lectura y Escritura Académica (LEA) de la CSE y a representantes de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU). Contó con el apoyo del área de Cultura de Bienestar Universitario y de Libros Udelar y además, los textos fueron corregidos por estudiantes de la Tecnicatura de Corrección de Estilo de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. 

Dejar una carrera o conseguir novia

Matías Núñez, quien es docente del programa LEA, integrante del grupo organizador del concurso «Llego y te cuento» y también jurado de la categoría de Narrativa, expresó que esta propuesta buscó «recuperar un espíritu creativo, imaginativo que permitiera reflexionar sobre la experiencia universitaria desde el disfrute». Agregó que a través de la creación literaria «uno se plantea un desafío que está basado en organizar en un texto una serie de experiencias que termina de conocer hacer a través de la escritura»; además sostuvo que «escribir por gusto tiene también para nosotros desde la organización ese potencial de desarrollo académico por supuesto y de integración a la vida universitaria, compartir experiencias es parte de la estrategia de entender la institución y de cambiarla».

Comentó que este libro «no es una antología de experiencias moralizantes, sino un panorama de las vivencias de estudiantes que dejan muchas veces su casa en el interior del país, que se enfrentan a una disciplina de la que poco conocen y nadie en su familia puede orientarlos, de los afectos. Varios de los cuentos hablan de dejar una carrera, pero haber encontrado una novia o novio, lo que no es poco para una institución».

Por su parte, Mariana Lucía, docente de la Facultad de Artes e integrante del Jurado, trabajó en la selección de los textos enviados en la categoría Poesía. En el evento, reflexionó sobre las y los estudiantes de su servicio,  sobre la actividad artística en general y sobre el deseo en sí mismo, señalando que uno se dedica a estas disciplinas porque «te apasiona y porque te da mucho placer». La práctica del arte y en este caso la escritura, tienen el poder de transformar, de introducir voces, de visibilizar y de crear nuevas narrativas, sostuvo.

Lamentó haber tenido que seleccionar algunos entre tantos textos de poesía presentados porque «es muy difícil elegir, es tan subjetivo y sin duda depende de cómo me afecta a mí como lectora, entonces elegí un poco en función de ese criterio. Por suerte, pudimos colectivizar esto con los otros colegas». Agregó que en estos textos, aparecían con mayor importancia «lo afectivo y la búsqueda de una comunidad» como elementos relacionados con la permanencia en la Udelar. Para la docente, «uno empieza la universidad improvisando» cuando todavía no logra sentirse en comunidad. Por eso muchas personas cambian o dejan sus trayectorias educativas, «la vida te mueve y dejarse mover por la vida también es eso, hay algo que es la pulsión y el deseo y esta cuestión mamífera que tenemos, de estar juntos», observó. Agregó que el concurso «Llego y te cuento» apunta a construir comunidad, «ganar o perder es la excusa».

La bedelía y otros dramas

En representación de las y los autores, comentaron sus experiencias Facundo Galarraga, estudiante de la Facultad de Ingeniería ganador del primer premio de Narrativa, y Clara Muse, estudiante de la Facultad de Información y Comunicación y ganadora del segundo premio de la categoría de Poesía.

Ambos comentaron cuál fue su motivación para presentarse al concurso «Llego y te cuento» y cómo desarrollaron su proceso creativo. Galarraga explicó que tiene por costumbre escribir algunas notas cada vez que alguna vivencia dramática o graciosa le afecta. En su texto, titulado «Cómo perdí la facultad de hacer reír», reunió estas notas en un relato que aborda con humor experiencias buenas, malas y curiosas relacionadas con el edificio de su Facultad, con las dificultades para avanzar en los cursos, con «la vieja de bedelía» y con el sitio web «misprofesores.com». Aclaró que durante la escritura tuvo dudas respecto a utilizar lenguaje vulgar u ofensivo y por eso consultó a la organización del concurso, que le dio libertad para su creación.   

El estudiante contó que al obtener el primer premio de la categoría Narrativa, recibió una notificación señalando que «de forma unánime, se eligió como ganador». «A mí esa palabra me encantó», expresó Galarraga, no hubo un desacuerdo, «entonces me dije “escribo bien”, o sea, fue la primera vez que tenía validación». Esto lo motivó a seguir practicando la escritura, planteó.

Muse, autora del texto poético «Mi madre no entiende», comentó que tiene una conexión con la escritura desde hace mucho tiempo -publicó en un libro similar a este cuando tenía 7 años de edad-, y en esto siempre fue impulsada por su familia. Agregó que en su caso, escribir poesía es un acto «bastante visceral, no planificado», pero al presentarse a esta convocatoria se propuso «bajar a tierra» todo lo que estaba sintiendo en el momento.

La autora se refirió a la experiencia de muchos estudiantes del interior y de sus familias: «soy de Maldonado, terminé el liceo allá y siempre digo, el liceo lo arrancamos 20 personas que teníamos interés en continuar la trayectoria educativa, lo terminamos seis, de los cuales solo dos nos vinimos para Montevideo a estudiar». Agregó que las familias tienen que hacer mucho sacrificio para que sus hijos estudien en Montevideo y valoró que «a veces sentimos que hay una especie de debe con el interior, se necesita más que los centros del Este tengan propuestas ampliadas, que los profesores estén abiertos a modalidades híbridas».

Generar comunidad

«Mi madre no entiende» no está directamente relacionado con la vivencia personal de Muse, «mi familia lo entiende todo bastante», contó, pero sí con la de otras personas que quiere mucho: «responde un poco más al desconcierto o a esa distancia, a esa brecha que por ahí se genera entre una primera generación universitaria y las personas que vienen apoyando».

La estudiante agregó que tuvo la suerte de encontrar un grupo de amigos en el primer semestre de su carrera, con algunos de los cuales sigue compartiendo espacios. Valoró la importancia de acompañarse, de estudiar en grupo porque eso hace que se comprendan mejor los temas y sumemos experiencias, «creo que en la Udelar, hacemos un trayecto que uno no sobrevive solo». «Hace poco nos dieron las notas de una materia y sentí esa alegría no solo porque te va bien a vos, sino porque ves que a los demás también les está yendo bien», a la vez, se genera «más cariño también por la Facultad porque gracias a ella los conociste a ellos y yo tengo la esperanza de que vamos a ser amigos por toda la vida», expresó.

Sobre estos aspectos, Galarraga comentó que tiene amigos en su Facultad pero su perfeccionismo y su ansiedad han sido un obstáculo para el trabajo en equipo, porque «nunca te toca con alguien que trabaje como vos». Agregó que tuvo el privilegio de nacer y estudiar en Montevideo y no atravesó las dificultades de estudiantes que provienen del interior, sobre quienes «todo me parece mucho más meritorio». 

El libro «Llego y te cuento» se puede adquirir en el Servicio de Atención Central de la Udelar ubicado en el edificio principal de la institución, Av. 18 de Julio 1824, Montevideo (consultas a través de informacion@udelar.edu.uy o los teléfonos 2400 1918- 2408 2566), así como en ferias del libro y las principales librerías del país. 

La versión digital de la obra está disponible en este enlace