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/Congreso Extensión 2026 Prorrectorado de Extensión

Extensión universitaria e integralidad en comunidades diversas de América Latina

El 7, 8 y 9 de octubre se lleva a cabo en Montevideo el 9.° Congreso de Extensión Universitaria de la Asociación de Universidades del Grupo de Montevideo (AUGM) que tiene como sede y organizadora a la Universidad de la República (Udelar). Las universidades latinoamericanas intercambian sobre las prácticas y políticas de extensión que desarrollan en sus territorios.

Una de las primeras actividades de este congreso, desarrollada en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, fue la mesa de intercambio «Perspectivas y desafíos de la Integralidad en clave regional». El panel contó con exponentes de Argentina, Chile, Bolivia y Uruguay, que plantearon los desafíos y perspectivas que se presentan en cada uno de sus países y universidades, en relación al rumbo que debe tomar la Extensión en el contexto social actual.

Junto al prorrector de Extensión de la Udelar, Miguel Olivetti, participaron las y los panelistas  Mariana Boffelli (Universidad Nacional del Litoral, Argentina); Fabiola Vilugrón, (Universidad de Playa Ancha, Chile); Jaime de Ugarte, (Universidad Mayor de San Simón, Bolivia); y Marcelo Pérez, coordinador del Programa Integral Metropolitano (PIM) de la Udelar. La moderadora del intercambio fue Karina Hernández, (Universidad Nacimiento de Rosario, Argentina).

Olivetti dio la bienvenida al evento y señaló que vivimos en un tiempo de contextos regresivo para casi toda la región, en los que la Extensión pasa a ser clave para las universidades públicas a la hora de pensar en nuevos diálogos, en «nuevas formas de construir conocimiento al servicio de los pueblos y con los pueblos, para pensar las preguntas, las demandas y las formas de abordarlas en conjunto y nuevamente la extensión vas a tener una responsabilidad y un compromiso muy fuerte en ello. Este congreso busca rescatar ese tipo de intercambios, los que la Universidad de la República siempre prioriza y está abierta a realizar y ampliar». 

Por su parte, Boffelli celebró la oportunidad que ofrece este evento para «encontrarnos, discutir, pensar, reflexionar sobre la extensión universitaria», algo muy valioso considerando las circunstancias adversas que atraviesan ahora las universidades nacionales argentinas.

Su ponencia se enfocó en la institucionalización y curricularización de la extensión, observando «de qué manera está reflejada la función de extensión en los institutos de nuestras universidades, en nuestros planes de estudio, en nuestros planes estratégicos institucionales», en el proceso que hace a la integralidad de las funciones universitarias. 

Comentó que la Universidad Nacional del Litoral (UNL) fue fundada en 1919, bajo la influencia del Movimiento Reformista de Córdoba surgido un año antes. Actualmente, esta institución cuenta con diez unidades académicas, con tres escuelas preuniversitarias y diversos centros universitarios distribuidos en la provincia de Santa Fe. Esta universidad lleva adelante ocho programas de extensión vinculados con derechos humanos, con género, con educación, con ambiente, con equidad en salud, con economía social y solidaria, con alimento social. Bajo este paraguas, funcionan actualmente más de 100 proyectos de extensión en la provincia. Estos se enmarcan en un sistema integrado de programas, proyectos y prácticas, explicó Boffelli. También señaló que «cada universidad está en un entorno donde tiene su propia realidad», por lo que los mecanismos para la extensión varían en las distintas instituciones de Argentina. 

Boffelli agregó que su universidad trabaja a partir de los conceptos planteados por el docente extensionista de la Udelar, Agustín Cano Menoni, quien destaca la importancia «de la intención crítica en relación con el estudio de los grandes problemas nacionales y de la participación sine qua non de las y los estudiantes en cada una de las funciones sustantivas de la universidad». Observó la necesidad de reconocer el aporte de la extensión «no solamente en la construcción del conocimiento, sino también en la apropiación social del conocimiento». Finalmente, invitó a seguir reflexionando sobre tensiones todavía no resueltas en torno a esta función universitaria, relativas a la participación obligatoria o voluntaria, a cómo acreditar la curricularización de la extensión o a cómo conformar los equipos que planean la política institucional.

Investigar y aprender de otras formas de vida

En tanto, De Ugarte señaló que participar de este encuentro es muy importante para la Universidad Mayor de San Simón ya que en ella la extensión, «más allá de la dirección social universitaria, es nuestra práctica cotidiana de la enseñanza. Hablar de la universidad en general en Bolivia es hablar de su capacidad política con la democracia. La universidad está rotundamente ligada a las acciones políticas de nuestro país».

Sostuvo que hablar de política en su país implica considerar a las 27 diferentes etnias que lo habitan. «Es un estado plurinacional, un estado donde existen diferentes formas de pensar la sociedad, diferentes formas de ver la realidad y diferentes comportamientos en todos los sentidos, donde no se puede hablar de feminismo ni de machismo, se tiene que hablar de una forma diferente de pensar el mundo. Por lo tanto, nosotros en la interacción universitaria, cuando intentamos hablar pedagógicamente de algunos temas, se nos complica mucho». 

Ante esta realidad, señaló, la extensión universitaria debe ser un diálogo entre la universidad y la sociedad, lo que en este caso «es más complejo porque tenemos que hablar en varios idiomas», entre estos el quechua, el aimara y el guaraní. Por eso, el vínculo entre la universidad y la comunidad no solamente implica enseñar, sino aprender, destacó; «aprender saberes que necesariamente tienen que ver con la investigación del mundo. Por lo tanto, como verán, estamos hablando de extensión universitaria y de un compromiso social con un conjunto de sensibilidades humanas, de tipos y diferentes formas de pensar en el mundo, lo que también hace que la universidad investigue. La extensión universitaria debe investigar esas formas de vida para responder a esas poblaciones. Y debemos enseñar lo que aprendemos de esas comunidades».

Entre otros aprendizajes adquiridos a través de estas prácticas, mencionó los tratamientos de ciertas enfermedades por medio de medicamentos naturales utilizados por culturas andinas o amazónicas que habitan diferentes pisos ecológicos, explicó. 

De Ugarte indicó que las y los estudiantes de su universidad realizan prácticas de extensión de forma natural, éstas ya forman parte de la currícula: «el estudiante tiene que saber qué hacer con su comunidad, qué hacer con su sociedad. Los estudiantes de arquitectura tienen diseños académicos, pero cuando saben, hacen diseños para las necesidades de cada una de las comunidades de su ciudad». 

Trayectorias similares realizan las y los estudiantes de medicina y en este punto señaló que, si bien podría decirse que a muchos lugares de Bolivia no han llegado los servicios de salud, allí «la medicina llegó hace 2000 años, no ahora»; si negamos este hecho, estamos descartando ese tipo de saberes, planteó. También explicó que las universidades bolivianas interactúan con las comunidades indígenas para comprender sus expresiones artísticas y, a través de estas, su visión del mundo.

Video de esta actividad: